Toulouse (Tolosa), capital de Aquitania


Rosa al amanecer,
roja al mediodía
y malva al anochecer.

Esos son los colores de Toulouse, la Tolosa que fue capital de un reino independiente, la Aquitania, con bandera e idioma propio. La cuarta ciudad de Francia en población, casi medio millón de habitantes, quizás no tan visitada por los extranjeros pero si que tiene mucho turismo nacional. Tiene una industria potente relacionada con el sector aeroespacial, el famoso Concorde o el Airbus, o el cohete Ariane salieron de los despachos de los estudios de Toulouse. El color rosa, o rojo, de los ladrillos, le da una impronta especial. Nosotros estuvimos en el verano del 2011 donde además se celebraba una gran exposición sobre el hecho histórico de ser Toulouse la capital del exilio republicano español después de la Guerra Civil. Aquí vivieron muchos españoles, entre 20.000 y 25.000 exiliados han contribuido a que el español sea el segundo idioma más hablado tolosano. (Aquí además nació el célebre Carlos Gardel).

El río Garona marca mucho el trazado de su casco urbano (Port de l'Embouchure), aquí se produce la confluencia de los canales de Midi, Brienne y lateral de la Garona. Toulouse está en el interior pero a medio camino entre el Mediterráneo (Gruissan) y el Océano Atlántico (Capbreton), a menos de cien kilómetros de los Pirineos.
Plaza du Capitole
Hoy que no existe la Aquitania, ni el Languedoc, es la capital del departamento del Alto Garona y de la región de Mediodía-Pirineos. Podemos hablar en Toulouse de varias zonas: la ciudad romana, formada por calles estrechas y tortuosas que no sufrieron cambios importantes hasta la Edad Moderna; la ciudad medieval, conservada a excepción de su muralla; los suburbios del siglo XVIII y XIX; y el reciente extrarradio con pueblos cercanos anexados a la ciudad. A través del río Garona, Toulouse se extiende en forma de media luna, a medida que ha ido creciendo y pasando por aquí todas las civilizaciones. Su capitalidad como enclave visigodo le llevó a estar poblado desde siempre de muchos palacios. Hoy algunos, muy modificados se pueden observar en el centro bullicioso de la ciudad rosa. Quizás destaque el impresionante Hôtel de Ville que da sede al Ayuntamiento de la ciudad y que podéis ver en las fotos de abajo, en una plaza donde hay muchas terrazas, tenderetes, restaurantes, tiendas,...

Pasear por Toulouse evidencia el por qué de los colores rosas y rojos de los ladrillos de sus edificios
Hôtel de Ville (Ayuntamiento de Toulouse)

St. Sernin





De las cosas que ver en esta Tolosa, capital de Aquitania, yo me quedaría con dos construcciones claves: la Basílica de San Sernin y la Iglesia de los Jacobinos.

Empezaremos por la basílica románica de St. Sernín, dicen que es la basílica románica más grande de Europa. Se construyó entre los siglos XI y XII, también conocida como Basílica de San Saturnino de Tolosa. Es la segunda iglesia más antigua de toda Francia después de la abadía de Cluny. Se trata de un santuario construido en el emplazamiento de la tumba de San Sernín o San Saturnino, obispo de Toulouse martirizado hacia el año 250. Se ve enfilada desde la plaza del Capitolio hasta la rue du Taur (calle del Toro), nombre que no es anecdótico ya que según la leyenda el santo fue arrastrado por un toro salvaje. Y precisamente donde cayó su cuerpo se alza hoy la Église du Taur, a medio camino entre Capitole y Saint-Sernin. La capilla era más antigua todavía, se había construido en el siglo V, pero se había quedado pequeña para todas las personas que venían buscando la reliquia de San Saturnino. La basílica era entonces colegial, es decir, una iglesia con un colegio de canónigos dirigidos por un abad. Toulouse recibía entonces la visita de numerosos peregrinos a través del camino de Santiago, para venerar a San Saturnino.



La fecha de construcción de la basílica se establece en el año 1080, abajo se pueden ver algunas fotos de la iglesia primitiva, que hace las veces de cripta. Ahí están algunas reliquias sagradas como la de San Saturnino, consagrando el altar el mismísimo Papa Urbano II. La iglesia fue parcialmente modificada en la época gótica y en el Renacimiento. Hasta siete siglos después, en el 1778, no fue definitivamente consagrada la iglesia como basílica. Durante la Revolución francesa, el capitolio de San Sernín fue suprimido. Ya más cercano, en el siglo XIX, el edificio tuvo una restauración importante por parte deEugène Viollet-le-Duc, que restablece el escalonamiento de los tejados de los laterales y de la nave principal que había sido suprimida en el siglo XIV. Sin embargo, al final del siglo XX, una segunda restauración suprimió nuevamente el escalonamiento reemplazándolo por el estado del siglo XIV. (Fuente: Wikipedia)


Esplendor románico en Toulouse, una maravilla para los sentidos los relieves de St. Sernín.


Imágenes paleocristianas en la Basílica de St. Sernin.

Les Jacobins se construyó en 1229
Después de St. Sernín, otra cita obligada es la Iglesia de los Jacobinos, Les Jacobins. La iglesia fue construida en cuatro etapas a partir de 1229 que se prolongarían a lo largo de los siglos XIII y XIV. Los Jacobinos es un conjunto conventual de la Orden de los Hermanos Predicadores. Fue el primer convento dominico construído por el propio Santo Domingo. También desde 1369 la iglesia de los Jacobinos es el lugar de reposo del teólogo y filósofo Santo Tomás de Aquino. Luego se convirtió en la institución educativa que más tarde sería la Universidad de Tolouse. Cuando los dominicos abandonaron este templo en el año 1791 se llevaron los restos a la, anteriormente nombrada, Basílica de San Sernín; volviendo de nuevo, ya en 1974, en el VII Centenario de la muerte de Santo Domingo. Está construido, y esta es su característica más impactante, totalmente con ladrillos rojos, y constituye uno de los mejores exponentes de arquitectura del Languedoc. La construcción gira en torno a un gran claustro, adornado con imponentes columnas de mármol y capiteles, a partir del que se proyecta la sala capitular, la sacristía, la capilla de San Antonin y el gran refectorio. La Revolución francesa convirtió la iglesia en la sede de la Sociedad por los Derechos del hombre y el Ciudadano, un grupúsculo de la pequeña burguesía que representaba la extrema izquierda dentro de la nebulosa del Partido Patriótico. Luego en tiempos de Napoleón la iglesia pasó por una etapa casi militar, al ser convertida en un cuartel de caballería y así estuvo nada menos que hasta bien entrado el siglo XIX, cuando en 1865 el monumento dejó de ser posesión militar, cuando la alcaldía de Toulouse lo intercambió al Ejército por terrenos para construir nuevos cuarteles. El siglo XX es el siglo de la restauración definitiva de Los Jacobinos (de 1920 a 1972). (Fuente: Wikipedia)


Desde el exterior destaca el ladrillo rojo de esta fantástica iglesia gótica.
En el interior es el ábside y la bóveda de 22 metros de altura,
soportada por una columna estrellada de once brazos conocida como "La Palmera".


Por último comentar para nosotros los españoles, que Toulouse fue una de las sedes del gobierno de la República Española en el exilio. Aquí llegaron los exiliados políticos y parte del ejército derrotado por la tropas de Franco, en total se habla de unos cien mil refugiados, tan solo Montpellier puede compararse en el número de españoles que allí se quedaron. Aquí se organizó la resistencia. Toulouse llegó a conocerse como la quinta provincia catalana. Todavía hoy la CNT mantiene abierto un histórico local en el número cuatro de la Rue de Belfort. El año pasado en nuestra visita nos vimos sorprendidos por esta exposición (abajo) en los claustros de Les Jacobins.

Entrada a la exposición sobre Toulouse, capital del exilio republicano (verano 2011)
Claustro de Les Jacobins
Espera desesperada de Pablo, Marta y Luna a la salida de los Jacobinos

+Info: Wikipedia en españolOficina de Turismo de Toulouse y Guía de Toulouse.

2 comentarios:

Aledys Ver dijo...

Muy interesante tu visita a Toulouse, si bien conocía algunos datos de la región y referencias históricas, desconocía que hubiera sido sede del gobierno republicano español en el exilio. Tampoco sabía que allí estaba sepultado Sto Tomás de Aquino.
Una ciudad muy linda la que vio nacer al Zorzal Criollo, no? :)

M. Teresa dijo...

Toulouse me pareció una ciudad muy agradable, con un casco antiguo bastante compacto y fácil de recorrer a pie. Me gustaron mucho tanto la Basílica de Sant Sernin como los Jacobinos, sus campanarios y esa construcción de ladrillo tan típica de la ciudad. Lo que no sabía es que fuera la cuarta ciudad de Francia,pensaba que era más pequeña!.

Un abrazo

M.Teresa

Buzón de sugerencias