Requiem por Katmandú

Algunos países son tan pobres, que debieran estar exentos por su Dios de una tragedia, pero sucede lo contrario, que los desastres naturales son más terribles, si cabe, cuando los que lo sufren tienen menos. Hemos sentido el terremoto de Nepal, recordando sus calles, sus gentes, tristes, porque hemos conocido la dignidad de los que menos tienen, la felicidad del ser y el estar, no la del tener, y sobre todo la risa limpia de los niños y niñas por las plazas y calles. Muchos han perdido su vida, muchos han perdido el trabajo que les proporciona el turismo durante quizás años, y todos hemos perdido las joyas de su pasado. Requiem por Katmandú - ‪#‎TerremotoNepal‬



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3 comentarios:

Él y ella viajeros dijo...

"La felicidad del ser y del estar, no la del tener" es una hermosa reflexión y, una vez más nos quedamos sin palabras, porque cuando sucede algo así sólo te queda un sentimiento de incomprensión y preguntas para las que sabemos que nunca habrá ninguna respuesta.

Ameseros Viajeros dijo...

Precioso :)

Raudo dijo...

Gracias por ese paisaje

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