Unos gaditanos en Pisa... buscando una bisteca

Cuarenta años, bueno quizás al menos treinta y cinco, de amistad y de viajes. Como en las grandes amistades siempre hay lagunas y reencuentros, pero sabes que está ahí, que la amistad perdura. Manolo y Mari Carmen son dos grandes viajeros, con sus preferencias siempre mediterráneas, Italia y sobre todo Grecia, y sobre todo Creta. Son (y lo digo en plural) autores de una guía escrita de su isla paradigmática, que publicó Anaya (aquí tenéis una referencia). Bueno y por qué os cuento este rollo, porque estando en Bolonia recibo la llamada de que están por aquí por Italia, así que ni corto ni perezoso nos pusimos a buscar un lugar intermedio donde quedar, yo tenía mi coche aquí y ellos uno de alquiler que nos facilitaría la "quedada gaditana". Y allí nos fuimos a ¡Pisa! Era sábado, porque nosotros estábamos trabajando aquí en la Universidad. Allí nos encontramos también con Pepa que hacía mucho tiempo que no la veíamos. Luna también presente, aquí no hay problemas en los restaurantes para entrar con perro.
Pisa, sin duda es una ciudad muy bella pero ¡muy llena de turistas!, llenísima especialmente en estos meses de verano. Y quedamos uno de estos sábados con más gente aún.
L’Ardea roteò nel cielo di Cristo, sul prato dei Miracoli.
Como Manolo es muy sabio, aunque quedamos en la Piazza dei Miracoli (donde todo el mundo abarrotaba la plaza y hacía sus pinitos para la típica foto de la torre inclinada), nos fuimos rápidamente de la marabunta de turistas. Los turistas no queremos sitios con turistas, es la paradoja del viajero. Caminar por Pisa es una maravilla, por sus calles, sus palacios, sus plazas, conversar con quien te de charla, y sobre todo buscar un buen restaurante. Manolo y Mari Carmen recordaban de hace años uno, pero no sabíamos bien el sitio, pero claro para eso está el Google, el TripAdvisor y todas esas ayudas que nos facilitan mucho las cosas. Y llegamos al sitio, "El Campano", seguía existiendo a pesar de los años y mereció mucho la pena. El objetivo compartir una bisteca alla fiorentina.
  
Miraláaaaaa, miraláaaaaaa, la bisteca ya está aqui !!
La bistecca alla fiorentina consiste en un plato de la cocina italiana, aunque hace alusión a Florencia, realmente es típico de toda la región de la Toscana. Es en un corte del solomillo de buey de raza Chianina. Esa es una de las claves y la otra el grosor del corte que incluye el hueso. 
¿Por qué se llama florentina? Porque su origen está en una tradición de esta ciudad, cuando este tipo de comida se hacía en la fiesta de San Lorenzo (¡los Médicis!) todos los días 10 de agosto. Además era una fiesta especial y todo el mundo como costumbre se comía uno de estos grandes filetes compartido con sus amigos y su familia.
Il taglio - Fuente: Wikipedia
Vaca Chianina - Fuente: aquí.
La raza Chianina es un producto de selección natural que data desde el imperio romano. Usada en sus orígenes para trabajo y posteriormente seleccionada para la producción de carne. Esta especialización puede ser claramente observada en el desarrollo muscular pronunciado en cada parte del cuerpo, particularmente en la parte posterior rica en cortes altamente preciados. El esqueleto es una estructura sólida y a la vez ligera para la monta y no tener problema de parto, la papada no es muy grande y la piel es fina pero de color negro, todo esto se traduce en una alta producción de carne a bajo costo.
El resto ya se lo pueden imaginar la passeggiatta imprescindible para echar para abajo la carne y poder disfrutar de un agradable gelato

¡Hasta la próxima viajeros!








Il Campano se encuentra aquí...

(por supuesto esto no es publicidad pero el precio fue muy razonable)

4 comentarios:

Carmen Viajes y Rutas dijo...

Bonito reencuentro en un precioso lugar. Lástima que haya siempre tanta gente en Pisa y todos haciendo lo mismo, cuanta razón tienes al decir que a los turistas no nos gustan los turistas jajaja, me siento super identificada.
Es curioso saber que en Italia al entrecotte le llamen bistec. Algo me sonaba al leerte, pero ya se me había olvidado y es algo a tener en cuenta. No se si volveré a Pisa algún día, pero lo que si tengo claro es que si voy, iré a ese mismo restaurante 😉
Un saludo
Carmen

Kris dijo...

Ay Paco, que Pisa es bonita no hay duda. Pero de que con este post se le hará la boca agua a más de uno, tampoco la hay. Muchos ya tienen dos razones para ir a esta ciudad italina: su famosa torre y ese restaurante perfecto para una celebración por todo lo alto. Un saludo. Kris

Pepe dijo...

Manolo gran persona y estupendo viajero.

Maruxainaysumochila dijo...

Estuve en Pisa durante el interrail hae más de diez años, supongo que ahora habrá todavía más gente!
Qué buen reencuentro :)

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