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| Una estatua del poeta húngaro János Arany, una de las figuras más conocidas y significativas de la literatura húngara, preside el Museo Nacional de Hungría, realizada por el escultor Alajos Strobl |
Cuando un día se pone lluvioso siempre es bueno tener a mano un museo. En este caso teníamos a mano el Museo Nacional. No estaba previsto para nuestra visita a Budapest, pero la verdad es que nos sorprendió y mereció mucho la pena. El museo fue fundado en 1802, cuando el conde Ferenc Széchényi creó la Biblioteca Nacional Széchényi. Fue seguida, un año después, por la donación de una colección de minerales por la viuda de Széchényi. Esto llevó a la creación de un Museo Nacional Húngaro como museo de historia natural, y no sólo una biblioteca. En 1807 el parlamento Nacional Húngaro legisló la nueva institución y pidió a la nación que ayudaran mediante donaciones al museo. El Parlamento húngaro de 1832-1834 ayudó al crecimiento del museo. Votó dar medio millón de florines para ayudar a la construcción de un edificio nuevo para el museo. En esta época, el Museo de Historia Natural Húngaro se constituyó oficialmente bajo el Museo Nacional Húngaro.
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| En 1846, el museo se trasladó a su actual sede, un edificio neoclásico diseñado por Mihály Pollack. |
El edificio que alberga el museo es ya de por sí una preciosidad.
El Museo Nacional Húngaro tiene siete exposiciones permanentes. Su rica colección presenta la historia de Hungría desde la fundación del estado. La exposición sobre la Edad Media cubre temas como la edad de los Árpads, la Hungría bajo el poder otomano, Transilvania y el reino de Hungría. El Museo también se expone sobre la Edad Moderna y Contemporánea. La sección de Edad Moderna comienza con la Guerra de Independencia Rákóczi, en la exposición se muestra diferentes secciones del atuendo militar de la época y varias monedas. La sección de historia contemporánea acaba con el auge y caída del sistema comunista en Hungría.
Una de las tareas más importantes del Museo Nacional Húngaro, fundado en 1802, es la protección integral del patrimonio arqueológico húngaro, a cargo del Instituto Arqueológico Nacional. El Instituto Arqueológico Nacional desarrolla sus actividades en la intersección de la museología arqueológica y la protección del patrimonio arqueológico.
El manto de coronación de los reyes húngaros desde 1031
En esta sala se encuentran custodiada por dos soldados uniformados (no se puede uno acercar mucho, ni tampoco fotografiar), la joya más preciada de los húngaros: el manto de coronación, que era originalmente una casulla cerrada en forma de campana, que luego se transformó en manto. Según la inscripción bordada, el rey San Esteban (997-1038) y la reina Gisella lo hicieron hacer y donarlo a la Iglesia de la Virgen María en Székesfehérvár en 1031: ANNO INCARNACIONIS XPI : MXXI : INDICCIONE : XIIII A STEPHANO REGE ET GISLA REGINA CASULA HEC OPERATA ET DATA ECCLESIAE SANCTA MARIAE SITAE EN CIVITATE ALBA.
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El manto de coronación es de seda bizantina ricamente bordado en oro, cuya decoración iconográfica se organiza en torno a una cruz en forma de Y. En él aparecen ángeles, profetas, apóstoles, mártires y distintas representaciones de Cristo, así como la pareja real donante —San Esteban y Gisella— y probablemente el príncipe Imre. El manto incluye abundantes inscripciones latinas y visualiza el himno medieval Te Deum.
La prenda fue transformada entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, adaptándose a nuevas modas, lo que implicó la eliminación de algunas escenas originales y la incorporación de un nuevo cuello bordado en oro y perlas. Aunque originalmente fue una vestidura eclesiástica, pasó a usarse como manto real, documentándose su uso en la coronación de Andrés III.
La historia de los pueblos húngaros desde la preshistoria hasta el 804 d.C.
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| El Paleolítico es el período más largo de la historia de la humanidad en Hungría: comenzó hace unos 400.000 años y finalizó hace 10.000 |
Con el enfriamiento y calentamiento constantes del clima, el entorno, tanto vivo como inerte, incluyendo a los humanos, cambió. Las diversas herramientas de piedra tallada y hueso de la época se descubrieron mediante la excavación de campamentos de caza temporales. Con el fin del Paleolítico, las tradiciones de labrado de la piedra continuaron durante unos 3.000 años en el presente geológico, hasta aproximadamente el 7.000 a. C. (Mesolítico).
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| Durante el Neolítico y la Edad del Cobre (6000 a.C. - 2800 a.C.), la base de su sustento ya era la agricultura productiva: la agricultura y la ganadería |
Durante la Edad del Cobre y la Edad del Bronce, las comunidades vivían en asentamientos permanentes basados en la agricultura y la ganadería, utilizando herramientas de piedra, hueso, cerámica y, progresivamente, metales como el cobre, el oro y especialmente el bronce, cuya introducción impulsó nuevas tecnologías, la acumulación de riqueza y la aparición de asentamientos fortificados; estos cambios sociales y económicos se reflejan en los asentamientos, cementerios, objetos cotidianos y armas, así como en ídolos, altares y representaciones simbólicas que revelan un complejo mundo de creencias, mientras que la abundante y refinada metalistería de bronce y oro, especialmente en la Cuenca de los Cárpatos, evidencia un alto nivel artístico y permite reconstruir la vestimenta, las prácticas de combate y la organización social de estas comunidades.
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| Edad del Hierro |
En la primera mitad del período comprendido entre el siglo VIII a. C. y la conquista romana, la región al este del Danubio se integró en el círculo cultural estepario oriental. A través de la red de caminos imperial y el comercio a larga distancia, llegaron a Transdanubia productos industriales y alimentos especiales del Mediterráneo y las provincias occidentales, a menudo elaborados con precisión artística.
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| La región de Transdanubia se convirtió en una provincia fronteriza militar del Imperio Romano bajo el nombre de Panonia, con un alto nivel de organización social, desarrollo técnico, escritura latina y educación clásica |
La población ya no vivía solo en aldeas, sino también en ciudades o fincas rurales. Se arraigó el disfrute de los baños públicos y los juegos de anfiteatro se popularizaron. Al mismo tiempo, los grupos étnicos que vivían en la parte oriental de la actual Hungría conservaron su cultura bárbara y específica de la Edad de Hierro, en constante contacto con el Imperio Romano, a veces como oponentes en tiempos de guerra, a veces como comerciantes pacíficos. Esto último queda simbolizado por la escena del mercado que se presenta, que pudo haber tenido lugar en algún lugar a lo largo de la frontera.
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| En la cuenca de los Cárpatos, desde el período migratorio temprano hasta la formación del Reino Húngaro, destaca la sucesiva llegada de pueblos como hunos, ostrogodos, lombardos y ávaros |
Tras el dominio ávaro y la posterior división de la región entre los ávaros y el Imperio carolingio en el siglo IX, con centros como Mosaburg, la llegada de los húngaros en 895 supuso la reunificación del territorio, su defensa mediante campañas militares y, finalmente, la integración en el orden europeo cristiano con la creación del Reino Húngaro, que se convirtió en la principal potencia regional.
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| Las élites de los pueblos bárbaros dejaron abundantes joyas e insignias de poder, así como testimonios de una economía basada en la agricultura y la artesanía |
Historia de Hungría
Desde la fundación del Estado hasta 1703
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| La exposición presenta la historia de Hungría desde su fundación hasta principios del siglo XVIII |
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| Tras la conquista, la tarea más importante fue establecer y organizar el Reino Húngaro |
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| la adopción del cristianismo aseguró el lugar del país entre los nuevos estados de la Europa cristiana que se estaban formando en aquel momento |
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| Los húngaros adoptaron los valores de la cultura occidental y los combinaron con sus propias tradiciones de origen oriental |
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| El sepulcro de György Apafi, gobernador del condado de Küküllo en 1635, obra de Elias Nicolai, que se mudó a Transilvania desde la Alta Hungría; talla de piedra renacentista húngara |
La exposición presenta la historia del Reino de Hungría, que floreció y luego se desintegró entre los siglos XI y XVII, a través de importantes reliquias materiales. Numerosos objetos ilustran cómo se desarrolló la vida cotidiana de los estratos más pobres y más ricos de la sociedad a lo largo de los siglos.
De 1703 a 1990
El Imperio Austro-Húngaro.
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| La masonería en Hungría |
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| Vestidos del siglo XIX |
En la segunda mitad de nuestra exposición histórica, recordamos las personalidades destacadas y los acontecimientos que marcaron nuestra historia moderna y contemporánea, desde la Guerra de Independencia de Rákóczi, pasando por Trianon Hungría, hasta el colapso del sistema comunista.
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| La Primera Guerra Mundial |
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| Segunda Guerra Mundial |
El holocausto de la comunidad judía de Budapest.
El periodo de la República Socialista de Hungría.
El Lapidario
La colección de piedras romanas del Museo Nacional Húngaro, se encuentra en un espacio de exposición bajo el patio sur del edificio principal del museo y en una de las salas del sistema de sótanos conectado.
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| La exposición reúne los principales monumentos de piedra de la colección del museo (urnas, lápidas, sarcófagos, edículos, altares votivos e inscripciones) |
Constituye la exposición una fuente fundamental para comprender la historia y el arte de la Panonia romana, una época con escasos testimonios escritos, ya que sus inscripciones aportan valiosa información sobre la estructura social, los oficios, la vida económica, la composición y el origen de las tropas, así como sobre acontecimientos militares y políticos como la construcción de fortificaciones en la frontera del Danubio y las visitas imperiales.
Sala Széchényi
La Sala Széchényi, dedicada al conde Ferenc Széchényi, fundador del Museo Nacional Húngaro, fue creada en 1859 gracias a una iniciativa encabezada por Antónia Szőgyén, que movilizó a las mujeres húngaras para financiar una sala ceremonial conmemorativa; su mobiliario, realizado en roble de Eslavonia por el carpintero József Szabó según diseños de Miklós Ybl, destaca por una rica ornamentación de estilo renacentista, con estanterías acristaladas que cubren las paredes y paneles de madera tallada en los que se integró el retrato representativo del fundador.
Almacén de objetos de vidrio, porcelana y cerámica
La sala lleva el nombre de Ágoston Kubinyi, antiguo director científico del museo (1843-1869). El mobiliario de la planta baja se fabricó en la década de 1860, al mismo tiempo que la Sala Széchényi, y el de la planta superior en 1907. La conversión de los cajones tuvo lugar en el siglo XXI. Aquí, en el almacén, se pueden ver piezas que representan la memoria de la historia húngara, su historia social, cultural e industrial. Los tesoros más preciados de la colección son las representaciones de figuras históricas famosas, políticos, artistas y científicos, así como antiguos objetos de uso.
Y esto es todo, espero les haya gustado. ¡Hasta la próxima, viajeros!
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