As time goes by



Hace unos meses estuve en Casablanca y allí me topé con el Café de Rick (Rick's Cafe Americain), sí el mismo de la película famosa, teñí las fotos de sepia con el photoshop y aquí están. A pesar de ello no crean que aquí, bueno allí, fue Humphrey Bogart a rodar la película, desgraciadamente se rodó en un escenario ficticio íntegramente en Hollywood. Todo el mundo creía que se filmó en Marruecos, y como dice el refrán si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Y decidieron recrear el Café de Rick en la misma Casablanca. Esa es la historia de este lugar, un lugar claramente preparado para los turistas, pero muy bonito y muy detallista en su decoración. En la película el Café de Rick estaba regentado por Rick Blaine (Bogart), un estadounidense cínico y amargado, expatriado por causas desconocidas que administraba el local, además era un lugar exótico en cuanto a la gente que los visitaba, la Francia de Vichy, la Alemania nazi, asilados políticos, jugadores, timadores, ladrones,... Ahora el bar está regentado por una empresa norteamericana y está ubicado en una antigua mansión, construido en las paredes de la antigua Medina de Casablanca, el restaurante - piano bar está lleno de detalles arquitectónicos y decorativos que recuerdan a la película: arcadas curvas, una barra tallada, balcones, barandillas, así como cuentas de bronce estarcido y luminoso que proyectan las sombras de las plantas en las paredes blancas. Hay un auténtico piano Pleyel de la década de los 30 y claro está... As Time Goes By suena una y otra vez para regodeo sentimental de los turistas americanos y europeos que recalan en Casablanca. Play again Sam...

Fuente: Wikipedia.
+Info: Un vídeo promocional.


2 comentarios:

Merche Gallart dijo...

A veces nos creemos que los lugares que aparecen en el cine son reales y ahí está la magia del cine... Un buen reportaje del Rick's Café. Siempre me pregunté si ese café existía... Hoy obtuve la respuesta. Un saludo.

Unknown dijo...

Rick es Rick´s, aunque para mí su espíritu no mora allí sino en el celuloide. Interesante reseña, un saludo.