Aunque todo el mundo relaciona Salzburgo con Mozart, a mí me pareció impresionante su patrimonio religioso, tanto la catedral como la abadía de San Pedro, de la que hoy vamos a hablar. Archiabbatia sancti Petri Salisburgensis, así se la reconoce en latín.
Un poco de Historia
La Stift Sankt Peter (Abadía de San Pedro) fue fundada en el año 696 por San Ruperto, quien llegó a la antigua ciudad romana de Juvavum con el fin de revitalizar la comunidad cristiana local y expandir la labor misionera por los Alpes orientales. El monasterio se construyó sobre los restos de un lugar de culto paleocristiano del siglo V, vinculado a los tiempos de San Severino de Noricum. Durante sus primeros siglos de existencia, la figura del abad estuvo directamente unida a la del arzobispo de Salzburgo, ejerciendo la misma persona ambas funciones de gobierno hasta el año 987.
A lo largo de la Edad Media, el monasterio se consolidó como uno de los centros culturales y educativos más influyentes del Sacro Imperio Romano Germánico, destacando de forma notable por su excepcional escuela de copistas y su biblioteca. En el año 1074, su relevancia era tal que desde San Pedro se envió una comitiva de monjes para fundar la gran Abadía de Admont en Estiria. Sin embargo, la fisonomía del complejo original cambió drásticamente en mayo de 1127, cuando un pavoroso incendio arrasó las antiguas estructuras monásticas, obligando al abad Balderich a levantar una gran basílica románica de tres naves entre 1130 y 1143.
Durante el Renacimiento y el Barroco, la abadía experimentó profundas reformas estéticas que modificaron su severo carácter medieval para adaptarlo a las modas artísticas imperantes. En el siglo XVII, el arzobispo Paris Lodron vinculó estrechamente el monasterio a la recién fundada Universidad Benedictina de Salzburgo, convirtiendo el recinto en un foco de vanguardia musical y teológica en el que más tarde participaría activamente Wolfgang Amadeus Mozart. Fue en esta etapa, concretamente en 1756, cuando la gran torre del campanario recibió su llamativo tejado con forma de cúpula de cebolla, definiendo el perfil que conserva hoy en día.
A pesar de las amenazas de secularización en el siglo XIX y de la violenta expropiación sufrida durante el régimen nazi en la Segunda Guerra Mundial, la comunidad de monjes benedictinos logró regresar y recuperar el control del complejo. En el año 1996, la UNESCO reconoció el valor incalculable de la archiauténtica abadía al declararla Patrimonio de la Humanidad como parte del centro histórico de Salzburgo. En la actualidad, además de su faceta espiritual, el lugar es célebre por albergar la biblioteca más antigua de Austria y el St. Peter Stiftskulinarium, considerado el restaurante en funcionamiento continuo más antiguo de Europa Central.
Patio interior de la Abadía
En estas dos fotos aparece el el patio interior principal de la abadía, la Stiftskirche (Torre de la Iglesia) que es el campanario de la iglesia abacial. Destaca su característico tejado de cobre con forma de cúpula de cebolla verde, añadido en el año 1756. En el centro la Petersbrunnen (Fuente de San Pedro), se ve a los pies de la estatua, justo detrás de los talones, un gallo (por aquello de las tres negaciones antes de que cantara el gallo). Los edificios de color claro con ventanas simétricas albergan las dependencias del monasterio, oficinas eclesiásticas y la famosa biblioteca abacial.
Stiftskirche St. Peter (Iglesia Abacial de San Pedro)
| Realmente la Iglesia Abacial es una auténtica joya que resume la evolución artística de Salzburgo |
Tras cruzar su portal barroco presidido por la estatua de la foto anterior, del obispo fundador San Ruperto, y sus modernas puertas de bronce, te adentras en un espacio que «camufla» su estructura románica original del siglo XII bajo un deslumbrante revestimiento rococó. Para mí es una pena, pero esto ha ocurrido en tantas iglesias europeas. La bóveda de cañón está decorada con frescos de la vida del santo. En los altares destaca el mármol rojizo hasta el gran retablo mayor del fondo, un conjunto dorado donde la luz resalta la riqueza espiritual de este templo medieval profundamente ligado a la música de Mozart:
- Estreno de la Misa Dominicus (1769), con apenas 13 años.
- Estreno de la Gran Misa en do menor (1783), una de las obras sacras más colosales y famosas.
- Mozart dirigió la orquesta en el altar y se cree que tocó el órgano, mientras que su esposa, Constanze, cantó como soprano solista.
- La familia solía reunirse con frecuencia para comer o cenar en las bodegas del monasterio.
| Este es el instrumento histórico en el que Wolfgang Amadeus Mozart tocó en repetidas ocasiones durante sus visitas y servicios musicales para la abadía |
El fastuoso mueble de madera tallada y dorada que envuelve los tubos data del año 1605, aunque fue reformado en el siglo XVIII para adaptarlo a la estética rococó del resto del templo. Está coronado por tres grandes estatuas doradas de santos patrones y obispos de la orden benedictina, quienes custodian el instrumento musical. En el centro exacto de la estructura del órgano resalta un llamativo reloj esférico con números romanos y agujas doradas, integrado en la decoración para que fuera visible por los monjes y fieles desde la nave central.
Arriba vemos el Altar de San Benito y el Altar de San Ruperto. En el primero la pintura central es de Martin Johann Schmidt junto a cuatro esculturas de obispos vinculados con la orden, talladas en madera y recubiertas por completo de pan de oro. En el de San Ruperto, que contiene sus reliquias, la pintura principal es de Johann Martin Schaumberger y los pequeños medallones circulares de Ulrich Glantschnigg.
En el interior de la iglesia hay numerosas pinturas, destaca el monumental lienzo de la Crucifixión de Cristo, una de las obras pictóricas más grandes de todo el templo. Estos monumentales lienzos elevados que revisten los muros altos de la nave central son obra del pintor barroco austríaco Johann Martin Schaumberger, realizados alrededor de la década de 1750 durante la gran remodelación rococó del templo.
| Tumba exenta del caballero Hans Werner III von Raitenau (fallecido en 1593) |
Hans Werner III von Raitenau fue un destacado noble y militar de la región, pero su mayor legado histórico radica en su paternidad: fue el padre de Wolf Dietrich von Raitenau, uno de los príncipe-arzobispos más poderosos, influyentes y ambiciosos de la historia de Salzburgo, responsable de iniciar la gran transformación barroca de la ciudad. La escultura está tallada en mármol rojo de Adnet, una preciada caliza local extraída en los Alpes de Salzburgo que se reservaba únicamente para los monumentos de la alta nobleza y el clero.
| Monumento funerario a Michael Haydn |
Era el hermano menor de Joseph Haydn y gran amigo de Leopold Mozart y de su hijo Amadeus. En la base de la gran cruz negra de madera, sobre una estructura que imita sillares de piedra, se encuentra una placa conmemorativa donde se lee el nombre de Michael Haydn. Curiosamente aquí está su craneo pero el resto del cuerpo está en el cementerio junto a la hermana de Mozart.
Dos esculturas de la iglesia que destacan cada una en su estilo, la Virgen de San Pedro en el estilo gótico y la Piedad en el estilo barroco. La primera fue realizada en el año 1420, aunque estaba en una de las capillas privadas exteriores del cementerio, para protegerla mejor de las inclemencias del tiempo se trasladó al interior del templo. La segunda es una obra del escultor austríaco Josef Anton Pfaffinger, realizada en el año 1746.
Estas dos últimas fotos de la iglesia señalan dos aspectos curiosos: uno es el balcón o palco, que estaba conectado internamente con las dependencias privadas del monasterio y permitía a los abades, monjes ancianos o invitados de la alta nobleza seguir las misas y los cantos litúrgicos de forma discreta. La otra fotografía es del techo, el fresco ilustra el pasaje bíblico en el que Jesús entrega las Llaves del Reino de los Cielos a San Pedro y está realizado por el pintor austríaco Franz Xaver König en 1758.
Petersfriedhof (Cementerio de San Pedro)
| Arco de entrada ubicado en el mismo patio de la Abadía |
Justo encima del arco destaca un colorido reloj de sol pintado al fresco. En la parte superior del reloj aparece una imagen religiosa, y debajo se aprecian las líneas horarias con números romanos dorados. Entre las dos pequeñas ventanas situadas sobre el arco hay un medallón circular que contiene las llaves de San Pedro cruzadas, que es el símbolo heráldico y el emblema de esta abadía benedictina. A través de este portal de piedra con arco de medio punto y una verja de hierro forjado se accede directamente a uno de los cementerios más antiguos, bellos y fotogénicos del mundo.
| Estas lápidas de mármol rojo de la Capilla de Santa Margarita en el Petersfriedhof de Salzburgo pertenecen a familias patricias notables, alcaldes y maestros artesanos de los siglos XVI al XVIII |
| Hasta el siglo XV, el derecho de sepultura estaba estrictamente reservado para los monjes de la archabadía |
| La tumba en el centro pertenece a la familia von Watteck: las familias ricas adquirieron estos espacios, decorándolos con relieves barrocos y renacentistas que reflejaban su estatus social |
En el cementerio descansan los restos de dos pilares de la vida de Mozart: su querida hermana Nannerl Mozart y su gran amigo, mentor y compositor Michael Haydn (hermano de Joseph Haydn), quien también trabajaba componiendo para el monasterio.
| Margarethenkapelle (Capilla de Santa Margarita), en el corazón del histórico cementerio |
La Capilla de Santa Margarita tiene raíces que se remontan a los orígenes mismos de la región. Durante excavaciones arqueológicas se descubrieron restos romanos y cimientos de la antigua Amanduskapelle, erigida originalmente por el, tantas veces mencionado, San Ruperto de Salzburgo, alrededor del año 700. Tras sufrir un devastador incendio en 1127, el templo primitivo fue restaurado, pero debido a su posterior deterioro estructural fue completamente reedificado entre 1485 y 1491 bajo un refinado estilo gótico tardío. Diseñada como una iglesia de salón en miniatura, la capilla destaca no solo por albergar antiguas losas funerarias de nobles y abades empotradas en sus muros externos, sino también por haber sobrevivido como uno de los pocos y más puros testimonios de la arquitectura medieval en una ciudad predominantemente dominada por el barroco posterior.
Haus St. Benedikt
La Casa de San Benito, forma parte de San Pedro. Vemos en una de las fotos el escudo tallado en piedra con un emblema heráldico y la inscripción PETRUS ABBAS 1926. Hace referencia al abad Petrus Klotz, quien gobernaba la Abadía de San Pedro en el año en que se inauguró formalmente este edificio como parte del colegio benedictino. Diseñado por el arquitecto Peter Behrens. El complejo funciona actualmente como el St. Benedikt Kolleg, un centro de estudios y formación para jóvenes novicios de la Congregación Benedictina de Austria. También funciona como casa de huéspedes o alojamiento turístico, es una forma de pasar en Salzburgo una estancia de los más tranquila y austera. En la otra puerta hay un fresco moderno con una crucifixión.
La estatua de piedra data de 1627 y no fue esculpida para representar a San Ruperto, sino al santo obispo Virgilio. Originalmente estaba en una antigua puerta de la ciudad (Mirabelltor). Cuando la puerta fue demolida, la estatua se guardó y en 1926 se reutilizó para la inauguración de este patio. Para adaptarla a su nueva identidad como San Ruperto (el fundador de la abadía), el escultor Jakob Adlhart esculpió y le añadió el barril de sal que se ve a sus pies, un atributo iconográfico de este santo en la región.
Stiftsbäckerei St. Peter
| Esta rueda hidráulica pertenece a la Panadería de la Abadía de San Pedro, junto al cementerio, es considerada la panadería más antigua de la ciudad y aún utiliza el agua para impulsar maquinaria |
La histórica rueda hidráulica de la panadería Stiftsbäckerei St. Peter funciona gracias al Almkanal, un canal artificial construido en 1136 que atraviesa la montaña Mönchsberg. El primer registro documentado de este sistema de molienda de grano data del año 1160. Aunque el molino tradicional dejó de usarse a gran escala en el siglo XX, la rueda fue renovada por completo en el año 2006 para generar energía eléctrica limpia para el establecimiento. Además, desde el año 2010 el maestro panadero Franz Grabmer volvió a acoplar el mecanismo hidráulico para moler de forma directa la harina de centeno que se utiliza en su famoso pan tradicional de masa madre.
Y con esta última foto terminamos nuestros recorrido por la Abadía de San Pedro de Salzburgo.
¡Hasta la próxima, viajeros!














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