San Cristóbal de La Laguna a ritmo de guajira

San Cristóbal de La Laguna, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999, la conocida La Laguna, es una ciudad que uno descubre más allás del típico tópico del archipiélago canario. Parece más una ciudad colonial que respira a guajira, una ciudad que se quedó pequeña para seguir siendo la capital de la isla de Tenerife, pero que se conservó intacta con sus iglesias, sus calles y sus balcones, que hacen al viajero pensar en otros destinos más del tipo Lima, Quito o La Habana. A pesar de ello es la tercera urbe más poblada de Canarias, tras Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. En ella radican el Consejo Consultivo de Canarias, la Diócesis de Tenerife con su catedral, como puede verse en una de las fotos de arriba, y la primera universidad fundada en Canarias, de hecho durante mucho tiempo la Universidad de La Laguna fue la única universidad canaria. Se le conoce a La Laguna como "La Ciudad de los Adelantados" y hay una plaza con ese nombre.
La Laguna está muy cerca de la capital Santa Cruz de Tenerife, en el NE, se puede llegar desde el aeropuerto Norte en no más de diez minutos, y por la ruta del Teide esta cerca de La Esperanza. La Laguna tiene un casco histórico impresionante en relación al resto del archipiélago, especialmente porque su constitución como primera ciudad se conserva casi intacta sobre su trazado original del siglo XV. Entre los monumentos podemos reseñar la Catedral de Nuestra Señora de Los Remedios, a la que se conoce también como Santa Iglesia Catedral de estilo neoclásico, la Iglesia Matriz de la Concepción, parroquia matriz de la isla cuya torre renacentista en piedra es el símbolo de la ciudad, el Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna, que acoge la imagen de la talla morena del Santísimo Cristo, la Plaza del Adelantado, el Ayuntamiento, el Palacio de Nava y el de Salazar, el Casino, los conventos de las Claras y las Catalinas, el ex-convento y la iglesia de Santo Domingo, el Drago del Seminario y el Drago de la Calle del Agua.
Es importante no dejar de ver el antiguo Convento de San Agustín, en la calle de su nombre, lugar donde se fundó el primer Instituto de Canarias, en el que han estudiado la mayoría de los canarios hasta entrado el siglo XX, incluido el novelista Benito Pérez Galdós. Ahora se pueden visitar los claustros. La Laguna verde destaca por los parques de la Constitución, cerca de la Plaza del Cristo, y de los "Dragos". Y para comer yo os recomiendo que preguntéis por "La Posada de los Mosqueteros", no os arrepentiréis. Y si no dais con este lugar os pegáis unas papas con mojo picón y un vinito de Tacoronte en una de las muchas tascas canarias que hay en la ciudad, os pedís un conejo en salmorejo y un poquito de queso de cabra con miel de caña o de palma. Y si hace frío un potaje de berros, ¡cómo no mi niño!
¡Hasta la próxima viajeros!

3 comentarios:

el viajero impresionista dijo...

La Laguna. No por cercana menos admirada. Ciudad húmeda pero donde siempre apetece un paseo. Saludos

Vagamundos dijo...

Hemos gostado mucho deste blog. Seguro que volveremos.
saludos de Portugal!

Vagamundos dijo...

Hola Paco. Gracias por tu visita. Ya te hemos hecho un enlace.
Saludos

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