Musée du Louvre

La sonrisa perfecta
El Louvre es como el Museo Vaticano o el Museo Británico, de los indispensables. Claro, no por eso tiene que ser de mis preferidos, porque entiendo que no es un museo para ver en un día, es un museo que los turistas no podemos ver bien, a no ser que te dediques una semana a él. Pero ahí está, ahora con la famosa pirámide presidiendo, al gusto de Mitterand y con el diseño del arquitecto Ieoh Ming Pei la entrada de todos los que lo quieren visitar. Los visitantes acceden, descendiendo por esta pirámide de cristal y entrando a un recibidor subterráneo por el que se accede a las diversas alas del museo. De hecho el edificio del Louvre estuvo unido al palacio de las Tullerías en un solo conjunto hasta 1870, cuando durante la Comuna de París se perdió uno de los edificios, de ahí que uno de los flancos esté abierto al acceso a lo que fue una fortaleza medieval construída en el Siglo XIII. El Louvre, es sin duda, el gran museo nacional de Francia y considerado, especialmente por los franceses, como el museo más importante del mundo. En el Louvre se unen el coleccionismo de los monarcas franceses y el esfuerzo didáctico de los ilustrados, y revolucionarios franceses que impulsaron como nadie grandes "campañas arqueológicas" (expolios en el argot actual).

El Louvre fue inaugurado en el año 1793 y supuso un paso decisivo en la popularización del arte, al pasar los bienes culturales de la monarquía, aristocracia e Iglesia a manos del pueblo, a unas galerías de propiedad pública para disfrute del conjunto de la sociedad. Por ello el Louvre constituyó el precedente de todos los grandes museos nacionales europeos y norteamericanos, y de hecho fue el modelo para muchos de ellos. Los visitantes se cifran en quince millones al año, y quizás la más famosa o al menos más espectacular sea La Gioconda de Leonardo da Vinci, acompaño aquí otras obras claves como La Venus de Milo o la Victoria de Samotracia (fotos finales, abajo). A las pinturas, yo me quedo con dos pinturas románticas, la del Baño Turco de Jean-Dominique Ingres y La Libertad guiando al pueblo, de Delacroix, por su carga simbólica tan importante. Solo me queda deciros que si no lo habeis visitado ya estais tardando en ir a Paris, que como bien sabeis, bien vale una misa (y un vuelo baratito de fin de semana).


+Información: Wikipedia, Web del Museo (arriba),



Abajo más fotos del recinto museístico...




1 comentario:

Vagamundos dijo...

É daqueles museus onde se é capaz de passar dias a fio.
Saludos

Buzón de sugerencias