Las iguanas de Guayaquil

...las dichosas iguanas
En España es típico en las plazas encontrarse palomas, gorriones, algún gato, o algún perrito vagabundo. En el neoyorquino Central Park o en los verdes parques de Londres, encontramos ardillas, patos, cisnes,... Pero en los parques de Guayaquil, en las ventanas de las casas del Barrio de Las Peñas, lo que nos encontramos son las iguanas, sí ¡iguanas!



La iguana es un gran lagarto arbóreo, que no es del Ecuador, precisamente, sino más bien de la América Central, aunque realmente existen iguanas desde México hasta el norte de Argentina. Son espectaculares, miden hasta 2 m de longitud de cabeza a cola y pueden llegar a pesar más de 15 kg. Pertecece al grupo mayor y de más complicado diseño de los saurios, nos recuerdan, un poco, la época de los dinosaurios, sin duda.

No sé si la iguana es un simbolo nacional o simplemente les gusta a los ecuatorianos las iguanas. En esta ciudad es enorme la fascinacion con las iguanas, incluso hay un gran monumento de una iguana gigante frente a un pequeño centro comercial. Pero sobre todo es de destacar el Parque de las iguanas. Están por todas las partes del parque, en los arboles. La gente va con los niños a ver las iguanas, las parejitas se ponen a darse "el piquito" mientras las iguanas son testigos de su incipiente amor. Las iguanas son tan felices en el parque que no se intentan escapar. Aunque las iguanas son comestibles, no parece que los vecinos de Guayaquil se las coman, ni mucho menos, más bien le tienen profunda admiración. Este parque se encuentra entre las calles Chile y 10 de Agosto, en el mismísimo corazón del Guayaquil más colonial, en cierto modo manteniendo aún esa atmósfera de antigüedad clásica que lo hace tan especial. Este lugar fue la “Plaza de Armas” en el año 1695 y allí se mantiene frente a la antigua iglesia matriz, hasta que esta es transformada en catedral en 1838. En esa época se produce una transformación que le lleva a ostentar un empedrado y una enorme estrella de ocho puntas por lo que será conocido por muchos años como “Parque de la Estrella”. En 1889 se levantó en el parque de las iguanas el monumento ecuestre de Bolívar pasando a llamarse “Plaza Bolívar”. Es de esta época cuando se consigue el cerramiento del parque con un enrejado ornamentado con glorieta, bancos y jardines. Como de un ritual, al mediodía las iguanas descienden de sus añosos árboles a alimentarse y a tomar baños de sol. Es realmente una de las imágenes más curiosas de la ciudad de Guayaquil.


1 comentario:

fran soler dijo...

Muy curioso que haya tantos bichos de estos por los parques. Ahora que algunos impresionan y yo no me descuidaría si voy a ese parque, jeje. Por si las moscas..... Un saludo
Fran Soler

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