Grazalema, mi pueblo preferido de Cádiz

Vista del pueblo de Grazalema desde el mirador
En este Cuaderno de Viaje he dedicado algunos post a la Sierra de Grazalema, hemos hablado de "El salto del cabrero", del "Río Majaceite", pero no hemos hablado del municipio de Grazalema, un municipio, claro está, de la provincia de Cádiz. Un pequeño y precioso pueblo de algo más de dos mil habitantes que cada fin de semana se duplica y triplica con los turistas de las grandes ciudades cercanas, como Cádiz, Málaga, Jerez, o Sevilla. Grazalema posee el "Premio Nacional de Embellecimiento y Mejora". Lo que más llama la atención es que tiene una peculiar orografía que crea un microclima muy húmedo, aunque se encuentra en la zona mediterránea tiene niveles publiométricos de gallegos o asturianos. Grazalema es de origen árabe, Gran Zulema y posteriormente como el resto de Andalucía cayó en mano de los castellanos, en 1485 fue conquistada por el duque de Arcos. De todas manera, en tiempo romano existió una villa campamento de las legiones de Escipión, la villa de Lacilbula.

Mantas de Grazalema













La manta de Grazalema, la famosa manta de Grazalema, ha sido parte de su riqueza industrial, especialmente en los siglos pasados, aunque ahora ha vuelto a comercializarse como un producto estrella de la artesanía de la Sierra y cuenta con un Museo en la fábrica de mantas. También destacan la cerámica, la cestería, utensilios de madera, el esparto y el corcho. Está Grazalema en una altitud de 812 metros, que le permite disfrutar de nieve en invierno y de un clima muy agradable en verano. Para dirigirnos a Grazalema cogeremos la carretera que une Arcos de la Frontera con Ronda. La carretera está mucho mejor que hace unos años, hay, obviamente, una parte de carretera de montaña entre El Bosque y Grazalema, pasando por Benamahoma, que es una pedanía de Grazalema. El Patrimonio Artístico de la localidad se centra en la Iglesia de la Encarnación del siglo XVII y en la Iglesia de la Aurora, de un estilo neoclásico no muy original. La Iglesia de San José fue un convento carmelita construido sobre un antiguo minarete árabe. La Iglesia de San Juan, es pequeñita pero muy bonita, aunque reconstruida a principios del siglo XVIII.
Plaza central, a la derecha el Ayuntamiento
Entre las fiestas de Grazalema, por su carácter rural y campesino, es lógico que su romería se dedique a San Isidro Labrador. En la tercera semana de julio se celebra la Fiesta del Carmen, en la cual se corre un toro enmaromado por las calles de la villa, a mí personalmente este tipo de festejos me parecen crueles pero es verdad que atraen a muchos turistas (hay gente pa´tó). El primer domingo de agosto, se hacen como en otras ciudades mediterráneas las Fiestas de Moros y Cristianos.
Para comer en Grazalema encontrará los célebres quesos y chacinas de la Sierra. Hay muchas casas de comida y desde hace unos años la oferta turística y las casas de alquiler cubren la demanda tanto de fines de semanas y puente como de largas vacaciones en Navidad o en verano. Uno de los platos más curiosos de la zona es el gazpacho de espárragos, aunque también los guisos de cordero, venado, los potajes, el cocido, la caldereta, las setas, el conejo, la perdiz con champiñones o las truchas de la cercana El Bosque. Para terminar, los amarguillos, los famosos cubiletes, las tortas de almendra o los bizcochos de leche.


Pero Grazalema es sobre todo la puerta a su Sierra, al Parque Natural Sierra de Grazalema, un paraíso virgen en la provincia de Cádiz. Las Sierras del Pinar y el Endrinal, situada dentro del "Parque Natural" de su nombre, son ejemplos de ello. En la sierra de Grazalema se encuentra el pico más alto de la provincia, el Torreón, al que ya le dedicamos un post en este blog. Hay mirados para avisar a los buitres leonados, o las águilas reales. Pero una de los grandes tesoros del Parque son los pinsapos, variedad de abeto mediterráneo que sólo se encuentra en esta zona y en los Urales. Se pueden y se deben realizar excursiones a lugares como el nacimiento del río Guadalete, el Pinsapal, o a la Ermita de la Garganta, para ello conviene informarse de permisos cuando sean necesarios en la Oficina de información del Parque Natural.


2 comentarios:

Iacobum dijo...

MAravilloso rincon de Andalucia, no te pierdas también Ubrique!!

Anónimo dijo...

Y buenas mantas, de mucha tradición que siempre se han hecho en Grazalema! con los flecos anudados a mano uno a uno y maquinaria centearia.

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