Playas de Cádiz (2): La Victoria

¿La mejor playa del Sur de España? - Quizás
Tres kilómetros de playa dan a Cádiz, probablemente el testigo de tener la playa urbana mejor conservada del Sur de España. La Playa de la Victoria o simplemente Playa Victoria es una playa dentro de la ciudad, en la llamada Costa de la Luz. Su nombre no tiene reminiscencias de la Guerra Civil, es anterior y hace alusión al antiguo Balneario "Reina Victoria" que se inauguró en el año 1907 con el objeto de promocionar la zona y los hotelitos que se iban instalando en la zona. Pronto se hicieron famosas sus carreras de caballo en la playa y las excursiones para meriendas y todo lo que la sociedad de aquel momento permitía con aquellos bañadores de pantalón largo. También sirvió para impulsar la edificación de los primeros chalés del siglo XX y que luego fue la zona de prolongación del nuevo Cádiz en los años de las posguerra.

Balneario "Reina Victoria" - 1907
Balneario de La Victoria a principios del Siglo XX
Hotel Playa Victoria hoy día
La playa de la Victoria (circa 1960)

Carreras de caballos en la playa

A diferencia de la Playa de La Caleta, de la que hemos hablado en el anterior post, esta playa se encuentra en extramuros, fuera de las murallas antiguas de Cádiz, en el Cádiz moderno. Antes tenía un paisaje diferente con las casetas de madera y con las de mampostería. Esto fue limitando la playa y en los ochenta, con el alcalde Carlos Díaz se amplío considerablemente la anchura de la arena y se eliminaron todos los objetos que con el tiempo habían afeado la playa, así mismo se reformó totalmente el paseo marítimo. Una playa bien conservada pese a la presión demográfica que recibe, lleva recibiendo la bandera azul de forma ininterrumpida desde 1987, además es la primera playa de España que cuenta también con la certificación de AENOR a la gran gestión medioambiental y la del sello "Q" de Calidad Turística. La anchura de la playa está en torno a los doscientos a trescientos metros dependiendo de las mareas que en el Atlántico hacen que las playas se amplíen o reduzcan, como todo sabrán. Antiguamente, cuando la población gaditana residía principalmente en el casco antiguo, se venía a La Victoria como el que iba a una excursión. Existía, como hemos mencionado antes, un Balneario, que con el tiempo se convirtió en Hotel. Hoy no es el único hotel de la zona, como comprenderán, la zona playera es una zona de concentración de hoteles, hostales y muchos restaurantes, chiringuitos (que se ponen y se quitan en verano), marisquerías, cervecerías que mantienen en los buenos días de invierno una cierta actividad en las terracitas. Porque la Playa de La Victoria es un poco como el parque verde que la ciudad no tiene y sirve de zona de ocio para todas las temporadas, excepto cuando los vientos atacan, especialmente el de Levante.

La playa de La Victoria tiene una arena blanca y fina
Una de las cosas que llama a la atención es, en la playa, el vendedor ambulante que te vende la cervecita, los camarones, los cangrejos, o la bolsa de patatas. Por la noche el paseo marítimo junto a esta playa se convierte en la zona nocturna por excelencia: los vendedores de baratijas, recuerdos, artesanía, etc. y los bares y zonas de copas hasta que el cuerpo aguante y el Ayuntamiento lo permita.

Noche de Barbacoas © La Voz
Otra de las citas importantes de esta playa es el Trofeo de futbol Ramón de Carranza, a mediados o finales del mes de agosto, que antes era muy importante, aunque ahora queda más como tradición festiva que deportiva. Ese día se concentran miles de personas y es típico (se permite excepcionalmente ese día) hacer barbacoas, aunque este "festejo" por decirlo de alguna manera es cada vez más polémico por las toneladas de basuras y la agresión que sufre la playa.


Al fondo el fuerte de La Cortadura y la playa del mismo nombre que da continuación a La Victoria

Entrada relacionada: Playas de Cádiz: La Caleta.



4 comentarios:

Marian Piniella dijo...

Ya dejé mi comentario sobre mis vivencias en la Caleta y ahora, de la Victoria, me toca confesar un recuerdo muy tierno: mi primer beso de adolescente me lo dieron dentro de una de aquellas casetas tan pequeñas, en las que apenas cabíamos entre tanta silla, tanta mesa, tanta sombrilla y tantos tiestos varios apilados, pero donde el amor, aquel primer beso de amor, sí encontró su lugar.
Ahora bien, Paco, como sigas hablando de lugares de Cádiz, al final terminaré contando lo que no debo,,jaja.
Un beso.

M.C. dijo...

Vaya cambio que le has dado al blog!! al principio pensaba que me había equivocado! jajaja
Muy buen post! Todavía no conozco Cádiz, pero lo tengo en la lista de destinos futuros.
Saludos

Paco Piniella dijo...

Hermanita, bienvenida. Claro que cuando uno habla de viajes el más difícil es el viaje interior, el que se hace hacia dentro de uno mismo. Por eso hablar de Cádiz es hablar de el viaje íntimo, del paisaje más secreto. Bsts

Elisa Conde dijo...

Qué playón, anda que no la disfruté el invierno pasado, paseito pa un lado paseito para el otro!
Me ha encantado ahora conocer su historia!

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