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Umberto Eco y "El cementerio de Praga"

Inscripciones hebreas en una de las miles de lápidas del Cementerio Judio de Praga
Volvemos con un monográfico, el de paisajes literarios, en nuestro "Cuaderno de Viaje". Tras la publicación de la novela de Umberto Eco "El Cementerio de Praga". Es un lugar que visitamos el invierno pasado y a pesar de la multitud de turistas que como nosotros se acercan al Viejo Cementerio Judío, el lugar es realmente impresionante. Se encuentra en el Josefov, el Barrio Judío de Praga en la República Checa y su uso parece remontarse a principios del siglo XV: la tumba más antigua que se conserva es la de Avigdor Kara, que se remonta a 1439. Y la última es de 1787. Antes que este cementerio existía otro llamado "El jardín de la Sinagoga", descubierto tras realizar unas excavaciones arqueológicas en la calle Vladislavova. Realmente el sitio es un poco agobiante por el gran número de tumbas superpuestas que se  superponen en un espacio tan reducido, se habla de doce mil tumbas actualmente visibles, y se pudieron producir hasta cien mil entierros de judios checos. Las personalidades más importantes enterradas en el Viejo Cementerio Judío son Yehuda ben Bezalel, conocido como el rabino Löw Maharal (1609), Mordechai Maisel (1601), David Gans (1613) y David Oppenheim (1736).

Dicen que hay un turismo de cementerios. El otro día leía en un blog que desde el propio Consejo de Europa han reconocido "La Ruta Europea de los Cementerios" con la mención de Itinerario Cultural. Hay que destacar que esta entidad es una iniciativa de la Asociación de Cementerios Significativos de Europa, más conocida por la ASCE, una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo preservar los cementerios que cuenten con el mayor y mejor conservado patrimonio histórico y artístico. Hay tantos cementerios con ese especial encanto: París, El Cairo, Estambul, La Habana, Arlington,...

Volviendo al cementerio de Praga, no está claro cuándo exactamente fue fundado, aunque como hemos dicho antes, es muy antiguo y las lápidas se remontan al siglo XV, aunque hay quien afirma que el cementerio tiene más de mil años de antigüedad. La fundación oficial, como tal, se le adjudica al rey Ottokar II de Bohemia. La aglomeración tiene que ver con la costumbre o norma de los judíos, de que no se permite retirar las lápidas, por lo que cuando el cementerio se quedó sin espacio y la compra de tierras era imposible, sobre sucesivas capas de suelo, se fueron colocando más y más tumbas. Se habla de ¡...doce capas de enterramientos!

Para ir al cementerio os teneis que desplazar hasta el barrio de Josefov, el famoso camposanto se conoce en checo como el Starý zidovský hrbitov, su dirección completa es:

  • U starého hřbitova 3a 110 00 Praha 1, Praha, Czech Republic
  • Teléfono: +420 221 711 511
  • www.jewishmuseum.cz

Umberto Eco retoma en este Cementerio de Praga su obligada cita con la novela histórica, después de décadas de "El nombre de la rosa". El Cementerio de Praga es un homenaje a los clásicos, la trama comienza en el París de finales del siglo XIX, el Capitán Simonini, un piamontés afincado en dicha ciudad se dedica a falsificar documentos... Su historia le llevará, hasta Praga, hasta el cementerio judío de Praga, del que hemos dado algunas pinceladas aquí en este Cuaderno de Viaje. Parece la novela una especie de folletín, si os gusta este tipo de intrigas os parecerá inquietante, adictivo, como así suele ser nuestro Umberto Eco. Pero esto no es un blog literario, y no queríamos hacer aquí un comentario de una novela sino el relato de un paisaje, un paisaje de piedras, lápidas frías, mohosas, caídas y gastadas por el tiempo. El cementerio de Praga es la atmósfera ideal, fúnebre, de respeto y solemnidad, más apropiada para una novela, para un paisaje literario. Para los judíos, además, este es un lugar de peregrinación, ya que este cementerio es la última morada de personajes ilustres de la vida judía como el rabino Jehuda Low Ben Becalel (a quien la leyenda atribuye la creación del Golem, el personaje imaginario de barro que defendía el ghetto), el erudito David Gans o el rabino David Oppenheim. Se dice que Franz Kafka era asiduo a pasear por este recinto y que Hitler no lo destruyó para que sirviera de "museo del pueblo extinguido".

Recomendación para evitar colas: Las entradas son colectivas para todo el barrio de sinagogas judías. La entrada al cementerio se puede comprar en el cementerio, pero es preferible lo que hicimos nosotros comprar la entrada antes en cualquiera de las sinagogas judías y luego volver y acceder directamente.

Las tumbas impresionan en el Cementerio Judio de Praga







2 comentarios:

Isabel dijo...

A mi también me gustó mucho el cementerio judio en Praga. Fue un lugar que me impactó mucho, porque nunca antes había estado en un sitio así.

Feliz año 2011!

pervive.com dijo...

Magnífico post sobre el cementerio de Praga. Muy completo y personal
lo hemos compartido aquí
http://www.facebook.com/pages/Pervivecom/371570614438
un abrazo de todo el equipo de
pervive.com

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