Isola Tiberina

Isla Tiberina
De nuestro último viaje a Roma en el 2008 nos quedó un gusto especial por una parada por la Isla del Tiber, la Isola Tiberina. Hoy le dedico el post y hablamos un poco de ella. Empezaremos diciendo que la leyenda nos cuenta que la verdadera serpiente del dios de la medicina, Esculapio, saltó del barco romano que traía una estatua de este dios y arribó a esta tierra, a una isla en medio del Tiber. Era el año 293 a.C., aunque realmente esta fue la fecha en que la peste asoló la capital del Imperio y por eso se trajo de Grecia la mencionada escultura.

Ponte Cestio
Obviamente se encuentra ubicada en el río Tíber, en Roma, dentro de Roma, en el corazón de Roma, en el trecho en que el Tíber atraviesa Roma, cerca de la Colina Capitolina. Y es famosa debido a que albergaba, como hemos dicho antes, el Templo de del dios griego de la medicina, que fue establecido por el Senado Romano, tras consultar los famosos libros sibelinos. Realmente la isla tiberina era un lugar de mala fama y estaba considerada por los romanos como un lugar de malos augurios, sólo los peores criminales eran condenados a pasar allí el resto de sus vidas y quizás por ello se construyera el Templo de Esculapio para "bendecir" en cierto modo el lugar. Según alguna fuente, otra leyenda habla de la caída del rey Lucio Tarquinio el Soberbio, al el pueblo romano arrojó el cuerpo en el lugar de la Isola Tiberina, momento en el que curiosamente empezó a emerger la isla, aunque en el fondo se debiera a una acumulación de arena y sedimentos fluviales. Pero hay más, está la leyenda de que los romanos habrían recogido los granos de trigo reunidos por el odiado rey, y lo habrían arrojado todo en el lugar donde después se formó la isla. Cualquiera sabe. El río Tíber (en italiano Tevere) es el tercer río más largo de Italia solo superado por el Po y el Adige, y llega a Roma desde los Apeninos, en el monte Fumaiolo, en la región de Toscana, y atraviesa las de Umbría y Lazio, pasando por las ciudades de Perugia y nuestra Roma. Desemboca en el mar Tirreno, el cual alcanza dividido en dos brazos en Ostia, el Isola Sacra (S) y Fiumicino (N).

Posee una forma similar a la de una barca, y cuenta con algo mas de 300 m. de largo y cerca de 100 de en su parte más ancha. Al lado en esta imágen antigua se ve perfectamente sus líneas de agua tan marineras. Al final del post hay una foto aérea que no es mía, que marca perfectamente las siluetas de esta bella Isola Tiberina, la Isla del Tiber.



Preciosa vista del Tiber
Lazareto a la izquierda, al frente la Basílica de San Bartolomé y al fondo la Torre del Palacio Caetani

Seguimos, cuando la peste pasó por Roma, se construyó en la isla una enorme nave fija en travertino con las formas de proa y popa, se erigió un obelisco en el medio de la isla a modo de mástil de este particular barco varado, y se rodeó la isla con muros, así nació la nave tiberina, la Isola Tiberina. Aún son visibles parte de los muros inicales de la construcción de la isla. El obelisco fue trasladado al Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Pero el Imperio cayó y la isla siguió como Templo medieval y luego Palacio, el palacio de Pierleoni Caetani, más tarde convento franciscano y como hospital, el Hospital Israelí, y ahora el Hospital de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.



La Isola Tiberina "se conquista" por sus puentes: los antiguos Puente Fabricio y Puente Cestio, y lo que queda del Puente Emilio, ahora conocido como el Puente Roto.

Ponte Rotto, a la izquierda se puede observar el antiguo Puente Emilio romano

Por último deciros que en la Isola Tiberina desde hace casi veinte años se viene realizando un ciclo cultural en torno al cine, L'Isola del Cine, con una gran pantalla donde se pueden ver vistas previas de las películas de prestigio aún no vistas en cines comerciales, hay reuniones de directores de cine y de actores tanto italianos como internacionales. También tiene lugar en la isla, exposiciones, ciclos de cortometrajes. Como puede verse en las fotos, a la ribera del río se instalan carpas donde el ambiente nocturno es muy agradable, algo ruidoso, pero estamos en Roma, città apperta. Salve Isola Tiberina. Ciao.

Toma aérea. Esta foto es de © Roma Eterna


Más post sobre Roma en este "Cuaderno de Viaje":



3 comentarios:

Isabel dijo...

Me encanta Roma. No me canso de decirlo y no me importaría vivir allí una temporada. Para mi de las mejores ciudades del mundo, a parte de Barcelona, claro! ^^

Un saludo,

M.C. dijo...

Yo estoy con Isabel. Roma me encanta!! Es una ciudad preciosa y con tanta historia!!!
Saludoss

Paco Piniella dijo...

Totalmente de acuerdo con las dos, Roma es indispensable.

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