Támesis abajo... hasta Greenwich


Tenía yo a Londres un poco olvidado, el fin de semana que viene, precisamente vuelvo otra vez. En este mes europeo se me ha ocurrido hablarles de un viajito agradable por el río Támesis desde Londres hasta Greenwich. El río Támesis (el Thames, no confundir con el periódico Times) es un río del sur de Inglaterra, que nace en el condado de Gloucestershire, y pasa en sus casi tresciento cincuenta kilómetros, por Oxford, Eton y Londres, desembocando en el consabido mar del Norte. Greenwich es un barrio, y un distrito de Londres, en la ribera sur del río. Sobre todo es muy conocido por el Meridiano y en general por su historia marítima. Le quitó a San Fernando (Cádiz) el prestigio de ser el Meridiano de referencia en 1884 y hoy día todos decimos que estamos en el E o en el W por la distancia en longitud a este circulo máximo que pasa por Greenwich, incluso se habla de la Hora Civil de Greenwich que es la hora Universal. Por este motivo, precisamente el lugar es patrimonio mundial de la Unesco. Los lugares más importante de ver, una vez que se llega allí, preferentemente en barquito como el de la foto de arriba, son: el Colegio Real Naval Viejo (Universidad de Greenwich en estos momentos), el barco Cutty Sark, y el Observatorio de Greenwich (el lugar por donde pasa el Meridiano y con una curiosa casita dividida en dos), situado en el Parque Real de Greenwich.


Universidad de Greenwich con mi amigo Juan Luis

Estos edificios son del siglo XIX (1807) y se crearon como una escuela para los hijos de navegantes. De hecho el Museo Marítimo Nacional es aún más reciente, a pesar de la poderosa historia naval inglesa, ya que se  abrió al público en 1937. Es interesante de ver, sobre todo si como yo teneis el gusanillo por lo náutico y los barcos. El Museo posee una colección espectacular, por ejemplo de cartografía, y de instrumentos científicos y de navegación. En el Observatorio hay una gran variedad de cronómetros e instrumentos de astronomía. El Observatorio Real fue fundado por Carlos II en 1675 con el fin de mejorar la navegación marítima y de resolver el problema de hallar la longitud en el mar. En 1714, el Parlamento ofreció un premio a quien pudiera resolver el problema de la longitud, pero tuvieron que transcurrir otros 60 años hasta que John Harrison, un carpintero metido a relojero, lo ganara. Su reloj H4 marino cambiaría la navegación para siempre.

Queen House ©Wikipedia
La Casa de la Reina (Queen's House) es un edificio precioso, ver foto de al lado, camino del embarcadero del Támesis para el Observatorio, y empezó a construirse en 1616 por encargo de Ana de Dinamarca, como un lugar de retiro privado. En 1805, Jorge III otorgó la Casa de la Reina al Real Asilo Naval, un establecimiento benéfico dedicado al cuidado y la educación de los huérfanos de marineros. Finalmente, llegó a formar parte del Royal Hospital School, que se trasladó a Suffolk en 1933.
En cualquier caso lo bonito de la excursión no es sólo visitar los lugares que he mencionado de Greenwich sino también aprovecharse de las vistas excepcionales de la rivera londinense del Támesis en un buen día despejado. Abajo os he dejado unas fotos tomadas en una de las veces que hice este viaje, y que suelo repetir con alumnos con los que vamos a Londres para visitar los lugares marítimos de la City. En invierno puede hacer un poco de frío en cubierta pero merece la pena si se aguanta.


Repito que desde donde llegan los barcos hay poco más de 5 minutos a pie al Museo y 15 minutos para el Observatorio. Hay un teléfono de los Servicios para el Transporte de Londres donde te pueden actualizar la información de horarios, es el +44 (0) 20 7222 1234. Y estos barquitos operan desde London Eye (la noria), Westminster, la Torre y los muelles de Santa Catalina. Incluyen unos comentarios sobre las vistas que se van viendo desde el barco: Palacio de Westminster (Big Ben), el London Eye, la catedral, el Shakespeare's Globe, la Torre de Londres de San Pablo, el Tower Bridge y las posadas a orillas del río donde la gente del mar salía a explorar el Nuevo Mundo. El viaje tarda entre media hora y una hora diez (depende de que sea directo o vaya parando). Hay barcos de alta velocidad pero que no son el caso, a no ser que quieras llegar cuanto antes. Más información en:

En la actualidad surgen edificio muy modernos donde antes habían almacenes portuarios.

Tal como he mencionado anteriormente hay una visita muy agradable y necesaria que es la del Cutty Sark, uno de los tres barcos (hoy museo) que quedan de la carrera de los clippers, y que se encuentra en dique seco muy cerca de la terminal marítima de llegada a Greenwich. Fue gravemente dañado por un incendio el 21 de mayo de 2007 cuando se encontraba en plena restauración. Debe su nombre a un personaje de ficción llamado Cutty Sark, una bruja danzarina de un poema cómico de Robert Burns publicado en 1791. Fue diseñado por el ingeniero naval Hercules Linton y construido en 1869 en Dumbarton (Escocia) por los astilleros Scott & Linton. Fue botado el 23 de noviembre de ese mismo año. El Cutty Sark fue destinado al comercio de té que, en aquella época era muy activo en las líneas entre China y Londres. Este comercio generaba grandes beneficios si se llegaba a Gran Bretaña con el primer té de la temporada. Sus inicios no fueron muy prometedores. En la carrera del té de 1872 contra el clipper Thermopylae ambos buques abandonaron Shangai juntos el 18 de junio pero el Cutty Sark quedó descolgado dos semanas después tras sufrir una avería en el timón a su paso por el estrecho de la Sonda. Llegó a Londres el 18 de octubre, una semana después que el Thermopylae. A pesar de que había perdido la carrera, el Cutty Sark se hizo famoso porque su capitán prefirió continuar el viaje con un timón improvisado antes que detenerse en un puerto para efectuar las reparaciones. A finales del siglo XIX los clipper fueron sustituidos por los barcos de vapor en la carrera del té. Como sabeis Cutty Sark inspiró una marca de whisky que en cierto modo esponsoriza su conservación. Tras el incendio no se ha decidido que hacer con el barco. Las fotos son del 2006. Hay un punto de información turística en uno de los lados del barco.

Cutty Sark































Museo Naval, en uno de sus patios.

Con el grupo de alumnos a la entrada del Museo Naval
Los edificios básicos de Greenwich, y por supuesto el Museo Naval, abre de 10.00 a 17.00, y el último acceso se realiza 30 minutos antes del cierre. Según he consultado practicamente abre casi todos los días con las excepciones lógicas de los días de Navidad (24 al 26 de diciembre, y el 31 de diciembre las instalaciones cierran antes de lo habitual). El 1 de enero y el día en que se celebra la Maratón de Londres las instalaciones del museo abren a las 12.00. Hay obras de restauración desde el año 2009 y está previsto que finalicen en el verano de 2011. Hay un teléfono: +44 (0) 20 8312 6608 para reservas así como un e-mail: bookings@nmm.ac.uk por si quereis organizar una visita de grupo antes de ir.

Otro lugar visitable es el Planetario, bautizado Planetario Peter Harrison, donde se celebran una serie de espectáculos a diario (en inglés), cuenta con el que fue el primer proyector láser digital para planetarios. Mediante la proyección en una pantalla en forma de cúpula de una combinación de imágenes creadas por ordenador e imágenes reales tomadas desde naves espaciales o por telescopios, el planetario te transporta al corazón del Sol, ...o a lejanas galaxias. Bueno, no es broma, merece la pena si eres aficionado a estas cosas. No confundir con el antiguo Planetario de Londres de Baker Street, el cual cerró sus puertas en el 2006.

Por último mencionaros a los estudiosos y aficionados a la Historia Naval o Marítima, que la Biblioteca Caird (Caird Library), la del Museo, está especializada en consultas e investigación histórica naval. La Biblioteca abre de 10.00 a 16.45, martes a jueves y el primer sábado de cada mes. La biblioteca electrónica abre de lunes a viernes, 10.00 a 16.45, y el primer sábado del mes 10.00 a 16.45, esto y más cosas podéis sacar de la web del Museo:

Museo Marítimo Nacional
http://www.nmm.ac.uk

... de vuelta en tren
En invierno, si hace frío, ya de noche, conviene bajarse a Londres en tren, la estación de Greenwich tiene buenas combinaciones con Victoria Station y luego coger el metro hasta el hotel o el restaurante donde pegarse una cenita, en un buen pakistaní o en una buena pizzería italiana, por ejemplo. Y esto es todo, seguiremos hablando de Londres, merece la pena, a pesar de que sea un destino tan conocido por todos.
See you!

3 comentarios:

M.C. dijo...

Me quedé con ganas de ir hasta Greenwich en nuestro viaje a Londres de principios de mes... Pero bueno, así ya tenemos excusa para volver a la ciudad ;-)
Saludos

Anónimo dijo...

Hola, tengo una dudilla, ¿en que pagina comprastes los billetes? Es que hay un monton, y lo que no me gustaria contratar uno de esos barcos amarillos que tienen ruedas. Gracias

Paco Piniella dijo...

Normalmente en el mismo embarcadero se compran los tickets.

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