Radhuspladsen, Copenhague

El reloj del Radhusplasen
Hoy les hablaré de una plaza y de un reloj,... y de una ciudad Copenhague. Sin llegar a la espectacularidad de otros relojes, dentro de los relojes de torre, si que el de Copenhague es muy particular, y muy apreciado especialmente por los daneses, uno de los pueblos más nacionalistas que existen en Europa. Se encuentra además en un lugar muy especial para los daneses, en el centro de su capital, en el lugar desde donde se cuentan los kilómetros, es como nuestra Puerta del Sol, en la Radhusplasen o plaza del Ayuntamiento. Es la plaza donde se reunen los habitantes de Copenhague y me atrevería a decir, de todo el pequeño país, para expresar su alegría y también su indignación (165 x 150 metros). Esta torre alberga el Reloj Universal, que proporciona un calendario para los próximos 570.000 años, obra de Jens Olsen.

Los encargados de medir records Guinness hablan de cien mil personas en la plaza en ocasiones especiales como cuando en Mayo de 1945 se celebró la liberación de la ocupación alemana, o más recientemente en el verano de 1992 la victoria de su selección de fútbol en la Eurocopa. El ladrillo rojo del edificio del Ayuntamiento nos es habitual para la zona nórdica y báltica especialemente. No es un edificio muy antiguo aunque sí su origen. El actual es del año 1905, pero es el sexto, todos los anteriores fueron destruídos por respectivos incendios. Hay visitas guiadas al Ayuntamiento. Es obra del arquitecto Martin Nyrop, que siguió los cánones del modernismo nórdico y en la que introdujo elementos del renacimiento del norte de Italia. La estatua dorada que preside la puerta principal representa al obispo Absalón, el fundador de la ciudad. Desde la torre, una atalaya de 110 m. de altura, se domina prácticamente toda la ciudad. Existe en el interior una sala que se puede visitar donde se expone la obra maestra de la relojería danesa, el mencionado primer Reloj Mundial de Jens Olsen, el cual, mediante trece mecanismos sincronizados, da la hora de cualquier parte del mundo y algunas horas astronómicas, dicen que en su época fue uno de los relojes mecánicos más precisos del mundo. En otoño de 1955, las 15.448 piezas individuales del reloj se completaron tras 50 años de diseño y 12 años de fabricación. Para entonces su diseñador, Jens Olsen, había muerto.

Ampliación con el zoom del reloj

Pero en Radhuspladsen no hay solo un reloj, como hemos dicho anteriormente, es una de las zonas más animadas de Copenhague. Si vienes de la estación de tren o de la última/primera estación de metro (caso que venga de los muelles de cruceros), nada más pasas el Tivoli te encuentras con la imponente plaza, el centro neurálgico de la capital danesa. Otros grandes edificios de la plaza son, por ejemplo, el Hotel Palace, construido a principios del siglo XX.


También, en la esquina de la avenida H.C. Andersen con Vesterbrogade, en la torre del Rishshuset, nos encontramos a la famosa "Chica del Tiempo de Copenhague", un barómetro rotatorio de 1930 con dos figuras femeninas: una mujer en bicicleta para anunciar buen tiempo y una mujer con paraguas cuando va a llover. Cuando yo estuve, al menos, no funcionaba, pero sí que se apreciaban con el zoom del objetivo las dos figuritas, os dejo unas fotitos...


Además del reloj, en la misma plaza se encuentra un particular barómetro

Jens Olsen
Sobre Jens Olsen, (27-Jul-1872 a 17-Nov-1945) nació en Ribe, Dinamarca. Desde que era un niño, el pequeño Olsen estaba interesado en los relojes y otros dispositivos mecánicos y tenía siempre presente su visión de un reloj que mostrara todos los tipos imaginables de tiempo, de tiempo sideral a la rotación de los planetas. Su padre era un pobre tejedor, pero él mantuvo el interés en relojes y leía todo lo que podía acerca de ellos y de astronomía. En 1897, Olsen se convirtió en un oficial relojero y terminó en Estrasburgo, donde estuvo en contacto con el famoso reloj construido por Schwilgue Baptiste en la catedral. Dicen que se escondía en un rincón cerca del reloj, para poder ver los secretos del mismo. Después de Estrasburgo, Olsen se mudó a Suiza, donde siguió con sus estudios de relojería. Después de dieciocho meses en París y en un período de cinco meses de estancia en Londres, regresó a Dinamarca para trabajar como superintendente en el establecimiento de Cornelius Knudsen. Al mismo tiempo, él tenía su propio negocio como relojero. En 1905, se casó con Anna Sofie Kroldrup, y estableció su taller en su casa. Cuando tenía unos cincuenta años, Olsen terminó sus cálculos para el reloj del mundo que él imaginaba. Se lo mostró al profesor Elis Strömgren que le dió su visto bueno. Sin embargo, tomó otros veinte años para conseguir los fondos necesarios para construir el reloj. El reloj, del que estamos hablando en este post, se inició 15 de diciembre 1955 a las 3:00 de la tarde. Por desgracia, Olsen, como dijimos al prinicpio de este post, había muerto diez años antes, en 1945 de una trombosis. El reloj sigue funcionando, y es uno de los dispositivos mecánicos más precisos del mundo.

Abajo tenéis algunas fotos (que no son mías) de la maquinaria del reloj...


Maquinaria del reloj
Fuente de estas fotos: © El beso en la Luna
  • Ayuntamiento de Copenhague (Kobenhavns Radhus)
Radhus Pladsen, s/n Kobenhavn
Horario de visita al reloj astronómico: de lunes a viernes de 10 a 16h., los sábados de 10 a 13h.

3 comentarios:

Mizar (Paco) dijo...

Efectivamente, el reloj de Jens Olsen es uno de los más interesantes de Europa.

el viajero impresionista dijo...

Interesantísima la entrada del reloj. Tal vez dure más que la especie que lo construyó. Saludos.

El Deme dijo...

¡Pues hay que ir a verlo a la Radhuspladsen! Me ha gustado mucho la biografía de Olsen, es curioso comprobar cómo detrás de cualquier detalle de un edifio se encuentra una vida cargada de anécdotas.

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