Périgord [4] - les bastides

Bastide de Monpazier
La primera vez que vi el término bastide no tenía ni idea de qué se trataba, quizás un bastión. Mirando por la red, vi que una bastida era un término de un modo de urbanismo aplicado durante la Edad Media con una finalidad de defensa, a la vez que permitía dentro de situaciones de guerra el desarrollo comercial de los que vivían en ese bastión. De hecho en latín bastide se dice bastit o bastia y en el idioma de la región, el occitano, se dice bastida, más castellanizado si se quiere ver. El origen de estas bastidas surge de los conflictos bélicos de Francia en el siglo XIII especialmente en Aquitania y Occitania, que genera una necesidad política de repoblamiento de las tierras para no perder el control de las mismas (aquí tenéis un mapa de Francia de la época).


Iglesia de Beaumont-du-Périgord

Plano típico de una bastide: Domme
Se partía de un contrato entre el señor feudal, que podía ser también un abad, de ahí el gran número de abadías de la zona, que a cambio de territorio la corona de Francia se comprometía a su población. Los colonos tenían la seguridad de una aldea fortificada y del apoyo de los reyes y los poderes militares frente a un ataque de tropas enemigas. El negocio está servido cuando las dos partes contratantes se reparten los ingresos de la nueva población. Estas bastidas tienen el trazado de un fuerte, igual que las ciudades romanas o las de la Reconquista española: un plano en damero, los bloques de las casas de forma geométrica, las calles perpendiculares, una plaza central donde se instalan los mercados, que desde entonces se siguen celebrando un día al menos de la semana, y las iglesias interiores. El esquema a modo de cierta comuna sirvió de motor de desarrollo demográfico, agrícola y económico de regiones antes totalmente desiertas. Los poderes de la Iglesia se beneficiaron igualmente porque encontraron el modo de expansión de sus órdenes religiosas, el ejemplo más evidente fue el de los cistercienses. Entre 1252 y 1325, abadías cistercienses como Flaran, Morimond, Grandselve, Bonnefont o Cherlieu crearon treinta y seis bastidas en lo que antes eran antiguos pastos.

Entrada a la bastide de Domme
Domme

Domme es quizás una de las bastidas más intactas, en occitano se denomina Doma, desde su altura se divisa el valle atravesado por el río Dordoña, del que ya hemos hablado en este Cuaderno de Viaje. Cuenta además con el sello de calidad de Les plus beaux villages de France, quizás por tener ese buen nivel de conservación. Felipe el atrevido fue el que la empezó a construir en 1281 pensando en un conflicto con el rey de Inglaterra. Se diferencia de otras bastidas en su elevación en acantilado que le proporciona un emplazamiento estratégico, a modo de defensa natural. Tiene dos plazas: la Plaza del Mercado y la Plaza de la Rueda, a diferencia de otras como Monpazier, que veremos después, con una sola plaza cuadrada. El trazado aquí no es tan geométrico como en otras urbanizaciones de este tipo porque se tiene que adaptar a la geografía y a la orografía particular de la zona en acantilado sobre el Dordoña. Fue usada como prisión para encarcelar a templarios, fue convertida en un campo de batalla durante toda la guerra de los Cien Años,... tomada en 1347 por los ingleses, a partir de ahí cae en manos de uno y otro de forma frecuente, hasta que en el año 1437 definitivamente vuelve a ser posesión francesa. Pero en Domme la guerra sigue, es una ciudad apropiada para las broncas entre unos y otros,... luego tocan las guerras de Religión entre católicos y hugonotes. Hasta 1592 la ciudad protestante no se rindió ante los católicos. La Revolución francesa trajo la abolición de los privilegios reales por lo que se despobló hasta que el "milagro" del Turismo la relanzó de nuevo junto con toda la región del Périgord y Quercy.

Las casas en Domme, siguen en pie con su típica construcción de piedra, ejemplo de bastión defensivo.

Iglesia de Lalinde
Lalinde

Lalinde es otro ejemplo de bastida pero totalmente diferente a la anterior, es una bastida a la orilla del Dordoña, enteramente situada en la orilla derecha del río, lo que limita el municipio hacia el sur. Se encuentra entre Buisson-de-Cadouin y veinte millas al E de Bergerac. La bastida de Lalinde es muy antigua, anterior a la época de las bastidas. En el siglo XI, se creó esta parroquiacon el nombre de Linda. En 1242, apareció por primera vez en los textos del señor feudal, Geoffroy de La Lynde y unos años más tarde, en 1267, es una casa rural construida por el rey de Inglaterra. Hoy su conservación dista de ser tan buena como la de otras urbanizaciones medievales, pero conserva el bello perfil de sus casas junto al río Dordoña.  Destacamos su iglesia de Saint-Pierre-ès-Liens de finales del siglo XIX, que sustituyó desgraciadamente a la iglesia de Saint-Pierre-du-Pin, antiguo edificio románico del siglo XII. De la ciudad amurallada se siguen conservando algunos, no muchos, fragmentos junto al río. La iglesia más antigua de la ciudad que hoy se mantiene de pie es la iglesia de Sainte-Colombe situada en Sainte-Colombe, del siglo XII, y su cúpula es una copia exacta de una que tenía la antigua iglesia de Lalinde. La ciudad tenía desde el siglo XIII un castillo dentro de sus murallas, el castillo de Lalinde (o castillo de la bastida), pero fue desgraciadamente reformado, excesivamente reformado diría yo, en el siglo XIX, y se convirtió ¡en un restaurante....! luego en una residencia privada. Otros château en Lalinde son: el de Laffinoux o de Finou, el de las Landes, y el de Sauveboeuf. (vídeo en YouTube)

Lalinde junto al río Dordoña
Monpazier

Cerramos este triunvirato de bastidas con Monpazier, antigua bastida medieval del siglo XIII, para mi uno de los pueblos con más encanto y sin embargo no siempre anotado en las Guías escritas del Périgord a pesar de estar en la lista de Les plus beaux villages de France. Monpazier aparece como nombre de ciudad o de bastida, en el siglo XIII, bajo la forma latinizada de "Castrum Montis Pazerii", que significa "castillo (o fortificados) en el monte de la Paz." Como las anteriores poblaciones está a caballo de ingleses y franceses, no vamos a entrar en más disquisiciones históricas, pero lo interesante de Monpazier para el viajero es entrar por una de sus puertas (al norte la de Santiago, Saint-Jacques, o de Nuestra Señora, Notre Dame) y ver cómo va penetrando en un fortín de casas de piedra y una muy bella plaza cuadrada donde hoy las terrazas y tiendas dejan de ver aún los arcos y los techos de vigas de madera. También hay una iglesia bien conservada que es la de Saint-Dominique. Una de mis ciudades preferidas del Périgord, sin duda.

Paseando por las calles de Monpazier
Para finalizar este post, termino comentando que hay en total en el Périgord 18 bastidas, os pasamos la relación (en rojo las que visitamos):
  • Beaumont-du-Périgord
  • Beauregard-et-Bassac
  • Bénévent
  • Domme
  • Eymet
  • Fonroque
  • Lalinde
  • Molières
  • Monestier
  • Monpazier
  • Puyguilhem
  • Roquepine
  • Saint-Aulaye
  • Saint-Barthélémy-de-Bellegarde
  • Saint-Louis-en-l’Isle
  • Vergt
  • Villefranche-de-Lonchat
  • Villefranche-du-Périgord
Bella estampa de un restaurante en las calles de la bastide de Monpazier



6 comentarios:

fan dijo...

Bellísimo Monpazier!!! un blog muy interesante ,saludos desde Mallorca !!

M.C. dijo...

Qué bonitas fotos!! Y muy interesante todo lo referente a las bastidas!! Habrá que hacer una escapada a esta zona que me está entrando curiosidad con tus posts!!
Saludos

alfonso dijo...

Que buen color!, que fotografías !.
Enhorabuena.

cincuentones dijo...

Unas fotografías fantásticas que reflejan muy bien la belleza de estos pueblos con sus bastidas junto al río.

Saludos.

el viajero impresionista dijo...

La ruta de las bastidas. Francia no ser acaba nunca...Saludos.

escribecuandollegues dijo...

Lo cierto es que acabo de llegar del Perigord y ya me están entrando ganas de organizar otro viajecito por la zona con el fin de visitar algunas de las bastidas de las que hablas en este post. Enhorabuena por el artículo, muy interesante.
Saludos

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