Périgord [6] - la leyenda de Cyrano

Estatua de Mauro Corda (2005)













Realmente la ciudad perigordina de Bergerac debe parte de su fama a un personaje un tanto extraño, que ni nació ni murió en esta ciudad, se trata de Hercule-Savinien de Cyrano de Bergerac, vulgarmente conocido como Cyrano de Bergerac. Puede que todos sepamos de él, al menos que tenía una de las narices más famosas del mundo, quizás solo desbancada por la de Pinocho. Sacamos de su biografía, que había nacido en París el 6 de marzo de 1619, como cuarto hijo de Abel de Cyrano, abogado del Parlamento, y de Espérance Bellange. Pasó la mayor parte de su infancia en Saint-Forget (ahora Yvelines), para luego trasladarse a París, donde trascurrió casi toda su vida. En 1638, adoptó el nombre de Bergerac, correspondiente a las tierras que compró su abuelo (Savinien I de Cyrano) al enriquecerse con su negocio de pescadería, adquisición que permitió a la familia de Hercule-Savinien entrar en el círculo de la pequeña nobleza. Escogió la carrera militar y se hizo célebre por su arrojo y sus numerosos duelos. Se retiró de la milicia en 1641, tras recibir una herida en la garganta durante el sitio de Arras, y fue entonces cuando comenzó a estudiar filosofía con Pierre Gassendi. Pero murió a los 36 años, en Sannois, por razones muy mundanas, como consecuencia de las heridas que le causó una viga al caerle encima. Fue un escritor importante del seiscientos francés, contemporáneo de Moliere. Tocó todos los palos: novelista, dramaturgo, autor satírico, epistológrafo, y antes de morir escribió incluso el primer capítulo de un Tratado de física. Destacaba como libertino, poco antes de morir quería liderar una vanguardia cultural, una nueva filosofía de la vida. 

Segunda estatua de Cyrano de Bergerac
Pero realmente si por él fuera, a pesar de ser un adelantado de lo que más tarde se conocería como la ciencia ficción, apenas sería conocido. Su fama se debe a ser el personaje de una novela, "Cyrano de Bergerac". Esta es un drama heroico en cinco actos y en verso del poeta y dramaturgo francés Edmond Rostand, estrenado en el teatro de la Porte-Saint-Martin, el 27 de diciembre de 1897. Está basado en la vida de Cyrano de Bergerac. La obra fue un gran éxito tras su estreno y ha sido llevada al cine en varias ocasiones. La sinopsis de Cyrano se puede resumir brevemente:
Cyrano de Bergerac es un soldado poeta, orgulloso y sentimental, pero su mayor defecto es poseer una gran nariz hasta lo ridículo. Está enamorado de una mujer hermosa, su prima Roxana, pero dada su propia fealdad, no espera nada de ese amor. Roxana, por su parte, está enamorada de Cristián, otro soldado. A diferencia de Cyrano, Cristián es guapo, pero no es elocuente. Cyrano pacta con Cristián escribirle las cartas de amor a Roxana, pues de esta forma logrará al menos expresarle a su amada sus sentimientos. Roxana, cada vez más impresionada del espíritu de su amor, confiesa a Cristián conmovida, que si bien el amor hacia él comenzó por el atractivo físico, ahora era su alma lo que ella amaba. Esto resulta demoledor para Cristián y euforizante para Cyrano.ya que ella menciona que le gustaría aunque fuese feo. Pero Cristián muere y nadie le explicará a Roxana la verdad de la historia. Después de la muerte de Cristián, Cyrano gran compañero de Roxana, la va a visitar todos los días exactamente a las seis. Pero un mal día Cyrano se retrasó pues al pasar caminando le cayó un gran trozo de madera rompiéndole el cráneo, le indican que no se puede mover de la cama, de lo contrario morirá, pero Cyrano luchando por Roxana va a verla, le cuenta lo ocurrido y muere.


Cyrano de Bergerac ha sido llevada al cine en varias ocasiones, incluyendo una versión muda de 1900 protagonizada por Constant Coquelin, el actor que estrenó el papel en el teatro. La gran actriz de su época Sarah Bernhardt también interpreto a Cyrano en una obra teatral. En 1925 se hizo una versión con Pierre Magnier, notable por su coloreado a mano. Las versiones más famosas son probablemente la de 1950, protagonizada por José Ferrer (por la que ganó el Óscar) y la de 1990, protagonizada por Gérard Depardieu (que fue nominado).

Fuente: Wikipedia

Construcción típica de las antiguas casas de Bergerac
Skyline de Bergerac desde el otro lado del Dordoña

Notre Dame de Bergerac
El actual Bergerac ya ha olvidado los tiempos del seiscientos, e incluso sus orígenes neolíticos. Hoy es una ciudad tranquila del Périgord, a la orilla del Dordoña, una ciudad de provincias que se llena de turistas buscando el recuerdo de la leyenda de don Cyrano. Mantiene casas antiguas y en sus plazas se respira un ambiente muy agradable. De hecho, el patrimonio de Bergerac se conserva respetando los estilos arquitectónicos de siglos pasados. La mayor iglesia es decimonónica, la de Nuestra Señora de Bergerac, como veis en la foto de al lado. Entre las cosas a visitar yo recomiendo el Museo del Tabaco, situado en la casa Peyrarède, en el corazón del casco viejo. También el Museo del Vino y de las gabarras, que ocupa una casa de ladrillos con entramados en la plaza de la Myrpe. No tenéis que dejar de ver tampoco la plaza Pélissière con su iglesia Saint Jacques, antaño parada en el camino de Santiago de Compostela y el claustro de los “Récollets”, hoy Casa de los vinos, porque Bergerac, recordamos, forma parte también del Camino francés de Santiago.




5 comentarios:

moonflower dijo...

Bergerac me pareció una ciudad encantadora,que te lleva a recorrerla con calma y a perderte por tranquilos y espléndidos rincones.(Por cierto, la placita donde se encuentra la segunda estatua de Cyrano, me resultó simplemente deliciosa)

Una entrada fantástica!

Un abrazo

José Manuel Beltrán López dijo...

Ciudadano Paco,
Una entrada, tal y como nos tienes acostumbrados, para quitarse el sombrero. No conozco la ciudad pero, después de leer tu crónica, es de las que hay que apuntar.
Gracias por esta espléndida aportación, ciudadano viajero.

Fran dijo...

Me ha encantado la historia de Cyrano y la ciudad en sí. Debe ser muy importante para una ciudad tener el nombre de un personaje tan famoso!!
Saludos

M.C. dijo...

Qué curioso que Cyrano en realidad no fuera de Bergerac! Por cierto, muy bonitas fotos de la ciudad!
Saludos

Anónimo dijo...

Toda la razon esa plaza tiene un algo especial me senti abducida en ella.... Tiene un toque magico!!!

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