La ciudadela de Saladino

La Mezquita de Alabastro
Uno de los lugares que no puedes dejar de visitar en El Cairo es la ciudadela de Saladino. El interior de la ciudadela de Saladino alberga una maraña de calles y edificios. Se trata, además, de un mirador excelente para contemplar la ciudad, el Nilo y la silueta de las pirámides. Al-Nāsir Salāh ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb, más conocido en occidente como Saladino, Saladín, Saladin o Saladine (1138, Tikrit (Irak) - 1193, Damasco), fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico, siendo Sultán de Egipto y Siria e incluyendo sus dominios Palestina, Mesopotamia, Yemen, Hiyaz y Libia. Con él comenzó la dinastía ayubí, que gobernaría Egipto y Siria en los años posteriores a su muerte. Saladino es un héroe para el pueblo egipcio y en general para la nación árabe, ya que este defensor del Islam y particularmente de la ortodoxia religiosa representada por el sunismo, unificó política y religiosamente el Oriente Próximo, combatiendo y liderando la lucha contra los cristianos cruzados y acabando con doctrinas alejadas del culto oficial musulmán representado por el Califato Abasí. Es particularmente conocido por haber vencido en la batalla de Hattin a los cruzados, ocupando de nuevo Jerusalén para los musulmanes y tomando Tierra Santa.


Saladino
El impacto de este acontecimiento en Occidente provocó la Tercera Cruzada liderada por el famoso Ricardo I de Inglaterra que se convirtió en mítica tanto para occidentales como para musulmanes. Su fama trascendió lo temporal y se convirtió en un símbolo de caballerosidad medieval, incluso para sus enemigos. Sigue siendo una figura muy admirada en la cultura árabe, kurda y musulmana. La benevolencia de Saladino tuvo admiradores en el Occidente en todas las épocas, desde Dante Alighieri al káiser Guillermo de Alemania. La reconquista de Jerusalén fue llevada a cabo por este general kurdo con todas las de la ley, muchos siglos antes de que se firmaran los Convenios de Ginebra. Dante describe la conducta de Saladino al término de esa re-captura, habla con encomio del príncipe kurdo en las páginas de El Convite. No es ninguna exageración afirmar que en la raíz misma de las fábulas de la caballería andante está la figura de ese príncipe; de modo que, además de Dante, habría que incluir a Cervantes en esa órbita de la influencia de Saladino, de su figura y sus actos, en las literaturas occidentales.

Entrada a la Ciudadela

Plano de la Ciudadela
Fuente: Wikipedia
La ciudadela está situada en una pequeña montaña, Muzzattam. Fue el refugio de todos los gobernantes desde Saladino en el siglo XII hasta Mehmet Alí en el XIX. La fortaleza y los muros del este fueron construidos por Saladino en 1176, y fue ampliada hacia el oeste, donde se encuentra la mezquita de Hassan, la puerta principal. En la parte sur están los palacios: esta zona fue ampliada por Mehmet Alí, que construyó la mezquita de Alabastro, completamente cubierta de este material tanto en su interior como en el exterior y que decoró con mármol y grabados sobre estuco. Consta de una gran cúpula central sostenida por cuatro columnas y otras cúpulas menores alrededor. Tiene dos minaretes de estilo otomano y a un lado tiene un gran patio con la fuente para abluciones. En la ciudadela se encuentran también los museos de armas y carrozas, el pozo Bir Usef y la mezquita Sidy Sariah. Destaca también la Mezquita de Mohammed Ali, con una gran cúpula central, la Mezquita de al-Nasir o el Pozo de Yusuf. La mezquita de Muhammad Alí. La mezquita de Muhammad Alí fue construida en 1824, finalizando su construcción en 1848. Su alto emplazamiento, en la ciudadela, hace que sea fácilmente distinguible desde muchos puntos de la ciudad, otorgándole una sensación de cierto poder político. Según un plano del arquitecto griego Yusuf Bushnaq, la construcción trató de imitar las pautas seguidas para el levantamiento de la mezquita Yeni Valide de Estambul más de 200 años atrás, ya que, por entonces, la ciudad estaba bajo régimen otomano. El nombre de la mezquita se debe a Mehmet Alí, rey egipcio entre 1805 y 1849, y en el interior de la mezquita, en el patio, se encuentra un reloj que el rey Luis Felipe de Francia entregó a cambio del obelisco situado en la Place de la Concorde de París. (Fuente: Wikipedia)

Pasando a los datos prácticos recordamos el horario, de 9 a 5 de la tarde. El precio cuando estuvimos nosotros era algo menos al cambio de los 3€. La mejor hora es por la mañana tempranito ya que la luz desde arriba es maravillosa. Además tenéis que pensar que la ciudadela no siempre estuvo abierta, hasta los años ochenta estaba a cal y canto cerrada como edificio militar al estilo de un cuartel. Los lunes, miércoles y sábados, a las 7 de la tarde (pero llegar antes) hay una actuación gratuita de un grupo extraordinario de derviches (bailes típicos de Egipto y Turquía del que hablaremos un día).

Os dejo un par de fotos de la Mezquita y de la Ciudadela, observar el imponente patio interior...



6 comentarios:

Maria dijo...

Me encanta El Cairo!
Hay gente que la odia por su ruido, su tráfico, su gente, sus olores, su poca limpieza y por el caos en general.
Pero entre todo ese caos hay estas maravillas como la Mezquita de Alabastro.
Es increíble!

victor dijo...

Hola Paco,

Darte la enhorabuena por el blog de viajes, está muy bien.

El post me trae buenos recuerdos de mi estancia en El Cairo y en particular de la visita a la mítica Ciudadela de Saladino.

Saludos.

Paco Piniella dijo...

Gracias

M.C. dijo...

Lo que más recuerdo de mi visita a la Ciudadela es la impresionante capa de contaminación que se podía ver desde allí!! jejeje
Saludos

Paco Piniella dijo...

Tienes razón MC la contaminación en El Cairo es terrible y la forma de circular de los coches es de ciencia ficción, como la forma de cruzar una avenida sin semáforo, es un juego o una condena, jajaja

Babyboom dijo...

Muy buena y muy útil información sobre la Ciudadela de Saladino, la verdad que como bien dices desde allí hay unas vistas espectaculares del Cairo. Un saludito. ;-)

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