Quizás... los mejores chocolates con churros

Marta y su manjar
Mi hija Marta de chocolates sabe un montón y la prueba la foto de al lado: super, super. Es una foto reciente, del mes pasado, en La Coruña. Nos recomendaron este sitio mucha gente, desde Cádiz, y desde los propios amigos coruñeses. No fallaron. Se llama el local, bueno los locales, "Bonilla a la vista". Su origen estaba en una churrería tradicional que además freía las patatas fritas por la tarde. Hoy estas patatas fritas son verdaderas delicatessen que las consume hasta el propio restaurante de Ferrán Adriá. En su web podeis leer su historia, que se remonta a los primeros pasos de la empresa, en Ferrol en el año 1932, donde Salvador Bonilla, padre del actual propietario, empezó con un puesto de feria con el que recorría los pueblos con churros y patatas fritas. Llegó a regentar un hotel y un café de verano. Hay fotos del año 1932 donde se lee en un puesto de feria: "Bonilla a la vista, churros y patatas fritas". César Bonilla Vázquez forma parte de la tercera generación de una familia dedicada al ramo de la gastronomía, sus cinco churrerías "Bonilla a la Vista" son un lugar que no puedes dejar de visitar si vienes a La Coruña.

Las patatas fritas de Bonilla
En noviembre de 1949 se monta la primera churrería en la calle del Orzán; es a partir de este momento, cuando se dedica en cuerpo y alma a esta actividad. Dicen que con una bici y luego con una de esas primeras motos Guzzi, que aún la familia conserva en la fábrica de Arteixo, hacían los primeros repartos de sus patatas fritas, que se envasaban en latas de 1 kg retornables y se repartían por las cafeterías de la ciudad. En el año 1958 se trasladan a la calle Galera, es donde estuvimos nosotros una tarde. Allí, en Galera, el trabajo les desborda y deciden dejar las patatas fritas, pues manualmente era imposible hacer todo el trabajo. César guardó la idea durante 30 años hasta conseguir hacerla realidad. Desde el año 1988 fabrica sus patatas en el Polígono de Sabón (Arteixo) siempre con el aceite de oliva, consiguiendo la calidad que las caracteriza. Bueno, no se trata de hacer propaganda, pero cuando alguien se lo merece y uno lo prueba es justo darle el sitio que se merece. Además, les puedo decir que al menos con el camarero con el que hablamos en el Bonilla, que llevaba treinta años en el puesto, la amabilidad y la cortesía era un grado. Nos dio todo tipo de detalles que ahora he complementado con los datos de la red. Sin duda quizás.... uno de los mejores chocolates con churros, !...y de patatas fritas! Ah, te puedes llevar una tableta de medio kilo de chocolate para hacer en casa o incluso comprar patatas por Internet, las ciencias avanzan que es una barbaridad...

Esta es la churrería en la que entramos, la de la Calle Galera, 52 (Coruña)
Esta es otra, la de la Calle Real

5 comentarios:

MTTJ dijo...

Ummmmm! ésta sí que me la apunto. El chocolate es mi vicio, mi perdición.
Además, el local tiene muy buena pinta y si el personal es amable, un punto más a su favor. Muy simpática la foto de Marta... se nota que lo está disfrutando de lo lindo.

Un abrazo

Artabria - Deambulando dijo...

Los churros y el chocolate están buenísimos y las patatas.......están impresionantes, jeje. Galicia Calidade! :-P

Helena dijo...

Jejeje, yo también soy muy chocolatera... ¡Queda anotado!
Saludos

Jose dijo...

A Bonilla deberían declararlo Patrimonio de la Humanidad, como la Torre de Hércules :) Tiene posiblemente el mejor chocolate con churros del mundo mundial y me ha entrado un mono terrible de volver allí cuanto antes después de leer tu post. Es cierto que algún camarero parece llevar ahí dos o tres décadas (y las mesas y las sillas no llevan menos... :P).

Saludos!

Caliope dijo...

Qué estupendo es desayunar chocolates con churros! Estos que no enseñas tienen qie estar de vicio, apuntado!!

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