Albi (1): La cité épiscopale

Martita y Luna por las calles de Albi
al fondo la Catedral
Cuando hablo de Albi, nombre que por cierto se da unos cráteres de Marte, os hablo de una de las ciudades más importantes de Francia y no siempre muy conocida por los españoles. Albi es una localidad del departamento del Tarn (obviamente está a orillas del rio Tarn), región de Mediodía-Pirineos, de poco más de cincuenta mil habitantes. Destacan dos monumentos colosales, la catedral de Santa Cecilia y el palacio de Berbie, antiguo palacio fortificado de los obispos, son de los más importantes de ladrillo de Francia. Los barrios más antiguo de Albi son Castelviel, Castelnau y Saint-Salví y girán en torno a la plaza occitana donde se levantan estos edificios. Afortunadamente la ciudad de Albi ha recuperado su centro histórico sin coches y con calles peatonales que hacen las delicias del viajero que se acerca buscando el Museo Toulouse Lautrec y la espectacular Catedral, os digo que ha sido uno de los edificios religiosos que más me sorprendió el verano pasado cuando visitamos el Sur de Francia. Vamos a dedicar una serie de tres posts a Albi, este, el primero lo centraremos en la ciudad, su historia y sus calles. Uno segundo en la Catedral y uno más a su célebre pintor Toulouse Lautrec.

Son extraordinarias en Albi sus plazas, la de la Pile, Monseigneur Mignot, y de la Trebaille,... sus calles, el viejo Mercado renovado muy cerca de la Catedral. Fueron las arcillas de este río Tarn la materia prima para elaborar los ladrillos rojos que caracterizan su arquitectura local, ya sea en su catedral, en sus casas, puentes, palacios o molinos. Haciendo un poco de historia, Albi está dentro de las ciudades que conformaron el catarismo o la doctrina de los cátaros o albigense, de Albi, un movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando asentarse hacia el siglo XIII en tierras del Mediodía francés, especialmente el Languedoc, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos de la corona de Aragón.

Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros como obra demoníaca. Todo lo carnal procede del mal y la adhesión al Dios del bien exige una abstinencia carnal. Trataban como iguales a las mujeres y aceptaban las diferencias de credo, a la vez que defendían que el infierno no existe. Sólo los puros, los cátaros, ponían en práctica este principio. Para éstos, Dios no se pudo encarnar, entrando en clara contradicción con la doctrina de la Iglesia. En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Los adeptos se agrupaban en comunidades que se vieron favorecidas frente a la inmoralidad imperante, obteniendo el apoyo de los nobles, la burguesía local y la población en la comarca del Languedoc, en el sureste francés, donde se respiraban aires de mayor libertad frente a la presión de la Iglesia católica.

El ladrillo rojo típico de las arcillas del río Tarn
Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209 mediante la Cruzada albigense. La cruzada impulsada por el Papa Inocencio III, por el rey de Francia Felipe II Augusto, por los cistercienses y dirigida por Simón de Montfort, indujeron en 1209 a la masacre de Beziers (pasando a cuchillo a más de 20.000 ciudadanos), a la expulsión de los ciudadanos de Carcasona y a la persecución de los principales nobles implicados. Simón de Montfort, cruel adalid de la causa católica, fue nombrado vizconde de Beziers y Carcasona. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco. (Fuente: Wikipedia)


Pero la ciudad es mucho más antigua, fue fundada en tiempos del Imperio romano, conocida como Albiga. Y pasado el periodo cátaro, durante el Renacimiento se caracterizó por ser una ciudad próspera, la región es de hecho una tierra de abundancia. Muchos ciudadanos llevaron a cabo la construcción de muchas casas y mansiones aún visibles hoy en las calles de Albi. La casa de Enjalbert o de Reynès Gorsse son buenos ejemplos de la arquitectura de la época. Se caracteriza por el uso exclusivo de los ladrillos para las paredes y las ménsulas de piedra y para puertas y marcos de ventana. En 1474, Louis d'Amboise fue nombrado obispo de Albi. Anteriormente se desempeñó como embajador de Francia en Roma y consejero del rey Luis XI y teniente general de la provincia de Languedoc. Es responsable de la instalación en la ciudad de Neumeister, un maestro impresor, natural de Maguncia colaborador de Gutenberg, que impulsó la imprenta en Albi, llegando a ser uno de los centros impresores más importantes del país después de París y Lyon. En el siglo XVI, surgen nuevos problemas con la llegada del calvinismo en Francia alrededor de 1540. La masacre de San Bartolomé, la noche del 24 de agosto 1572 en París se repite en Albi el 5 de octubre. El Palacio de la Berbie, del que hemos hablado y teneis fotos arriba se convierte en un bastión del ejército hasta 1598, cuando la liga se va con el nombramiento de Enrique IV de Francia como rey de France. Bueno no es plan de hablar y hablar de Historia pero como veis Albi es una ciudad con mucha leyenda, mucha batallita y mucho pasado que se nota cuando uno recorre sus calles.

Durante la Revolución pierde su liderazgo Albi en el beneficio de Castres, que se convirtió en la nueva capital del departamento de Tarn en 1790. El sombrero se convierte, curiosamente, en uno de los elementos de diseño que hace que Albi se convierta en una industria importante con fama en Francia y Europa. Durante la Segunda Guerra Mundial, los ciudadanos viven dentro del régimen de Vichy, que no les hace "perderse" una feroz batalla contra los alemanes en el Pont-Neuf. Hoy Albi es una ciudad alegre, culta y muy turística. Seguiremos hablando de ella. Bonsoir mon ami.



Escudo de armas de Albi

Como buen pesado, os dejo más de mis fotos de las plazas y calles de Albi...




y +info en...


Web oficial de Albi: http://www.albi-tourisme.fr/es/

5 comentarios:

Babyboom dijo...

Una ciudad preciosa pero como bien dices poco conocida, yo también la visité este verano y me encantó!!!! Por cierto, las fotos muy chulas!! ;-)

cincuentones dijo...

Muy interesante la ciudad de Albi, y tus fotos preciosas.
Saludos.

Caliope dijo...

Interesantísima entrada y preciosas fotos. Enhorabuena.

El Guisante Verde Project dijo...

Hola Paco!
Estuvimos a finales de agosto, de vuelta de Carcassonne y solo estuvimos unas horas. Aun así, nos encantó.
Un post muy trabajado, de hecho cuando abordemos la ciudad en el blog te enlazaremos.
Saludos!

pelicano dijo...

sOMOS UN GRUPO DE CORRICOLARIS VASCOS QUE TENEMOS INTENCIÓN DE ACUDIR AL MARATON DE ALBI EN ABRIL.

COMO NO CONOCEMOS LA CIUDAD AGRADECERIAMOS NOS DIESEÍS ALGUNA REFERENCIA, CONTACTO QUE PODAMOS UTILIZAR.

uN SALUDO

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