Assilah: la ciudad amurallada junto al mar

En árabe أصيلة Aṣīla
Arcila, Arzila, Assilah es una ciudad situada en la costa atlántica del norte marroquí, a unos 46 km al sur de Tánger, y unos 110 km de la ciudad española de Ceuta. De casi treinta mil habitantes, situada en una llanura junto a una colina que bordea el mar. En la actualidad con una fuerte presencia de segundas residencias de españoles y sobre todo andaluces. Tiene su origen en la ciudad de Zilil en el siglo II a.C. donde se asentaron fenicios y griegos, más tarde colonia cartaginesa, rebelándose independiente contra Cartago y llegando a tener su propia moneda. Lixus, como gran centro urbano cercano, y del que hemos hablado en este Cuaderno de Viaje, no le dejaría durante siglos el protagonismo que podía haber tenido, quedando como satélite de la gran capital romana (Colonia Augusti Iulia Constantia Zilil).


Conquistada por los árabes en el 712, vuelve a resurgir con el nombre de Asila, siendo punto de encuentro de comerciantes del sur de España y regiones vecinas, conociendo actividades científicas y culturales con la aparición de sabios y escritores, es la época de los idrisíes. En 1471 fue tomada por los portugueses, que la fortificaron convirtiéndose en un centro comercial en la ruta del oro sahariano. En 1578 el rey Sebastián I desembarca con su ejército para la conquista de Marruecos, siendo derrotado en Alcazarquivir (1578), regresando la ciudad a manos de los saadíes en 1589. La ciudad durante los siglos XV y XVI fue una fortaleza importante bien protegida por cañones de diferente calibre. Pasó a manos del rey Felipe II de España tras la muerte del rey de Portugal (1578), siendo reconquistada por Mulay Ismaíl en 1691. En 1860 coincidiendo con la primera guerra de África fue bombardeada por la Armada española. En 1906 fue tomada por El Raisuni, quien se nombró a sí mismo pachá, instaurando un régimen de terror. (Fuente: Wikipedia)


Assilah, la ciudad amurallada junto al mar.


Podemos dividir la ciudad en la parte aantigua, con sus murallas, y la parte moderna.  Las murallas que rodean la ciudad y bordean el mar, como puede apreciarse en las fotos de arriba, fueron construidas por Alfonso V de Portugal en el siglo XV. En la zona del mar quedan antiguos cañones. En una de las torres de entrada por tierra, se puede apreciar como se conserva un escudo de armas del rey de Portugal. La puerta del mar, junto a la torre cuadrada portuguesa, domina toda la ciudad. También junto al mar está el caserón hispano-morisco, palacio de El Raisuni. La medina está formada por casas blancas muy limpias y silenciosas con pinturas murales muy coloristas, algunsa muy recientes, el alumbrado público es muy original y crea un ambiente particular que ha hecho que muchos españoles rehabiliten muchas casas manteniendo el estilo de las viejas casas de la Medina. Incluso el enlosado de las calles es obra de artistas locales y al ser pequeña la ciudad puede decirse que se mantiene en muy buen estado, quizás demasiado buen estado, un poco forzado al gusto del turista occidental. Destaca junto al mar un antiguo cementerio musulmán, con tumbas de cerámica multicolor, y el mausoleo de Sidi Ahmed El Mansur, saadí que reconquistó la ciudad tras la Batalla de los Tres Reyes. En la calle de la alcazaba está el centro Hasan II, lugar de conferencias y exposiciones, en esta misma calle quedan restos de acuartelamientos españoles, la Yamaa Kebira y termina en la puerta de la Alcazaba rodeada de jardines. Dentro de la medina hay algunos edificios de la época del protectorado como las escuelas de Sidi Mohamed Ali Marzok, y junto a ésta, la escuela coránica, obras de Larrucea de los años 1929-1930.

Martita reposa junto a la puerta de una casa en la Medina, el color azul predomina.
La alheña o arjeña (del ár. hisp. alḥínna, y éste del árabe الحناء al-ḥinnā´) o henna o jena es un tinte natural de color rojizo que se emplea para el pelo y que además se usa en una técnica de coloración de la piel llamada mehandi.
Se hace con la hoja seca y el pecíolo de Lawsonia alba Lam. (Lawsonia inermis L.). Además de usarse en África del Norte se emplea en India, Pakistán, Irán, Yemen y todo el Oriente Medio.


Un paseo por Assilah, especialmente en época no veraniega, es un gusto para todos los sentidos.

Pastelería marroquí sabrosa y muy calórica
Puesto en la playa al atardecer con los pescados frescos que traen los barcos de la marea de ese día
Por toda la Medina hay numerosos puestos de artesanía local y souvenirs para turistas, especialmente en verano
La ciudad moderna de Arcila se complementa con sus largas playas de fina arena, con muy pocos marroquíes que se bañen, por cierto, pueden verse algunas fotos arriba. También se llevan a cabo en verano, sobre todo, festivales internacionales, cursos de verano para universitarios, hay un fórum cultural que se celebra concretamente en agosto. Hay un amplio paseo marítimo, frente al puerto que llega a la playa situada al norte de la ciudad. Son famosos sus restaurantes de pescado, algunos regentado por españoles, como el Restaurante Casa Pepe, al que dedicamos un post aquí. Muchas casas de la medina se dedican al alquiler, o bien a través de agencia o directamente por la calle te la ofrecen. El puerto, reformado, es de uso tanto deportivo como pesquero. En las afueras hay un mercado, que no llega a ser como el de Larache, pero está muy bien.



6 comentarios:

el viajero impresionista dijo...

Que colorido todo, la ciudad está llena de visiones perfectas. Habrá coincidido la visión , pero parece que las calles desiertas están esperando por uno.

Un saludo.

Aledys Ver dijo...

Muy interesante este recorrido por la ciudad amurallada. Es verdad que se ve muy bien conservada, no presenta la imagen estereotípica que uno tiene de las ciudades marroquíes.
Esos dulces se ven riquísimos. Muy lindas todas las fotos, me encanta en especial el diseño del tatuaje con henna de tu niña.

Un saludo.

Davestraits dijo...

Siempre había escuchado hablar muy bien de Assilah, de su emplazamiento, sus playas y la belleza de sus calles. En unos días partiré a Marruecos con unos amigos y tu post ha incrementado con creces mis ganas de visitar esta ciudad. Gracias por compartir toda esta información, un saludo!

El Guisante Verde Project dijo...

Un post evocador, realmente dan ganas de viajar y pasear por esas calles con el mar de fondo.
Saludos!

badia dijo...

Gracias por esta descripción tan maravillosa de mi ciudad.

Caliope dijo...

Me encanta Asilah y su luz y para colmo se come bien, temgo ganas de volver. Saludos desde El Cairo!

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