Cuevas, cascadas, murciélagos y otros peligros en Pokhara

Entrada a las cuevas
El turismo de cuevas nada tiene que ver con el europeo o de países similares, nosotros estamos acostumbrados a cuevas como Nerja, Aracena, Campanet,... pero cuando llegas a Nepal y te "venden" su peculiar "turismo de cuevas" ve pensando en una actividad más espeleológica que amena y tranquilita. Aquí para empezar no hay caminos, te encuentras la cueva tal como está, bueno puede parecer más natural, el problema es que el suelo ni tu calzado está preparado y tampoco te avisan de que no hay mínimas medidas de seguridad. No hay iluminación y en algunas partes del recorrido has de meterte entre rocas, por lo que si tienes un poco de claustrofobia más bien ni lo intentes. La más famosa cueva es Mahendra, localizada en Batulechaur, al norte de la ciudad de Pokhara. Otra cueva es Chamare Gufa a unos diez minutos de la de Mahendra, famosa por los miles de murciélagos que pueblan sus techos. También es una cueva famosa, aunque más por el tema religioso, la de Chorepatan o Gupteswar, que alberga a Shiva, muy cerca se encuentra también la caída de agua conocida como "Devi's Fall" (o Devis o David, según el letrero que te toque). En nepalí cueva se dice “Gufa”, por lo que podemos ver en carteles el nombre de las cuevas como Mahendra Gufa o Chamare Gufa. Pero, pasen y vean...

Mahendra Cave


En un cuarto de hora, más o menos se puede llegar hasta la cueva de Mahendra en taxi,
o utilizar los micro-buses regulares que suelen salir desde Pokhara.
Si quieres ir andando, al menos dos horas de caminata tienes por delante.


La Cueva de Mahendra es una de las más solicitadas en Pokhara,
se cree que su nombre fue puesto en honor al rey Mahendra.


Las cuevas no están iluminadas, el guía lleva una lámpara como esta y todo el mundo a seguirle.
Si tienes mucho interés es mejor que te lleves tu propia linterna.



La cueva de Gupteswar tiene dos secciones, más o menos: en una parte hay un centro religioso, con unos 50 metros de largo y se considera el santuario o templo del dios Shiva; la otra sección se dirige hasta la cascada Devis por un camino, pero si vas en época de monzones, como nos pasó a nosotros, esta parte de la cueva permanece cerradas.

Shiva honrado al final de la cueva

Devi's Fall

Acceso a la cascada: Devi's Fall
El cartel avisa que en tiempo de lluvias no puedes acceder por la cueva
sino desde un mirador que es el que vemos abajo

Los dichosos murciélagos.

Carteles anuncian la presencia de estos murciélagos
La Cueva de los murciélagos, donde después de pagar las veinte rupias cada uno, y alquilar una luz fluorescente que lleva el guía, y pasar por un pequeño jardín, accedes a ella por una primera escalera, es lo único preparado que encontrarás. La cueva con más de diez mil murciélagos, de dos tipos básicos. Los escalones te conducen a un agujero oscuro en el suelo, no es una película de horror, es la verdad, jajajaja... No hay ningún sendero en la cueva, sin pasamanos, y no hay signos ni flechas ni ná de ná... Vas descendiendo más profundamente casi trepando por las rocas mojadas por el agua que gotea (procura nos resbalar) y el camino se va estrechando, cada vez más difícil y pequeño. Finalizas arrastrándote por un claustrofóbico túnel. La salida de la cueva no es agradable como la entrada con la escalera, aquí solo hay una rendija estrecha en las rocas.


Finalizas sucio y empapado de sudor. He leído foros de viajeros donde piden que la Cueva de los Murciélagos debe cerrarse hasta que se realice una mínima inversión que garantice la seguridad de los visitantes. Yo si te diría que visite la cueva de los murciélagos sólo si te encuentras en excelente condición física, preferiblemente con experiencia en escalada en roca, no sufras de problemas cardíacos, asma, vértigo o sufres claustrofobia. Ahora lo podemos contar y al menos en las fotos aparecieron los murciélagos, no se veían pero haciendo fotos "a ciegas" con el flash pudimos verlos, aquí (arriba) tenéis varias fotos. En fin, ahora lo cuentas y hasta te ríes, igual hacemos muchas veces este tipo de aventuras, pero no cabe duda que representan un riesgo que además no eres consciente de ello hasta que ya estás metido de lleno en él, ¿a ti te ha pasado algo igual? cuéntanos en los comentarios. Namasté... ¡hasta la próxima!


1 comentario:

M. Teresa dijo...

Muchas veces nos metemos en berenjenales y no somos conscientes de lo que representa hasta que ya ni hay vuelta atrás. Quiero creer que si hubiera peligro real no llevarían a turistas. Cuando vamos de viaje siempre estamos un poco más dispuestos a correr riesgos, no?

Un saludo

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