Cadouin y su abadía, en el País de Bergerac

En primer plano la plaza con el cobertizo del mercado medieval y al fondo la famosa Abadía
La Abadía de Cadouin es uno de los lugares que más visitamos cuando estuvimos un verano en el Périgord, quizás por la cercanía a la casita rural en la que estábamos. No solo es la abadía sino el entorno, las casas, el mercado medieval aún intacto como se ve en la foto de arriba. Realmente ideal, además de la escenificación que hacen en verano por la noche con antorchas. Hoy dedicaremos el post a esta abadía, situada en la comuna francesa de Le Buisson-de-Cadouin, departamento de Dordoña (Aquitania). No se nos olvide que forma parte del conjunto conocido como los Caminos de Santiago, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Espero os guste...

Abadía de Cadouin (en occitano: Cadonh)
El lugar de Cadouin fue ocupado ya en 1113 por seguidores del anacoreta Géraud de Salles, pero la fundación formal de la abadía no tuvo lugar hasta en 1119 después de haber recibido unas donaciones que permitieron su desarrollo. Inicialmente ya pasó a depender de Pontigny, centro importante de la orden del cister. La iglesia se consagró en 1154. Uno de los motivos del esplendor de este lugar venía por la posesión de la conocida como «sábana santa de Cadouin», objeto de una gran devoción (esta información la he sacado de Wikipedia).

 

En el siglo XII era práctica común que los monasterios e iglesias importantes tuvieran reliquias. Es más, no se podía fundar ninguna nueva iglesia sin sus correspondientes reliquias. La de la abadía de Cadouin era nada menos que el santo sudario que había cubierto la cara de Cristo, tal como se cuenta en el Evangelio de San Juan. No sabemos exactamente cuándo llegó el santo sudario a la abadía. La primera mención es de 1214: Simon de Monfort ofrece la cantidad de 25 libras del Périgord para mantener encendida una lámpara que debía arder día y noche delante del santo sudario. La leyenda del santo sudario se remonta siglos atrás, pues había sido "descubierto" (con comillas y con todas las dudas del Mundo ¡hay 40 sábanas que reclaman su autenticidad!) en el transcurso de la primera cruzada, iniciada en 1097, por el obispo de Le Puy, quien lo confió a uno de sus capellanes, quien al morir se lo dejó a su vez a un monje del Périgord. La reliquia quedó depositada en una iglesia cercana a Cadouin. Al sufrir un incendio, los monjes de la abadía que habían acudido a sofocarlo descubrieron que el santo sudario milagrosamente no se había quemado. Se llevaron el lienzo a su abadía y, para poder estar cerca de él, el párroco de la iglesia incendiada (ahora sin iglesia) ingresó en la orden del Císter y en la abadía de Cadouin. Para evitar el pillaje durante la Guerra de los Cien Años, en la época del Gran Cisma de Occidente, el abad de Cadouin Bertrand de Moulins decidió transportar el santo sudario a Toulouse en 1392. Los tolosanos tuvieron la reliquia en gran estima, tanto que cuando los de Cadouin pidieron que les devolvieran su santo sudario, se negaron a hacerlo. Hubieron de esperar a 1455 para recuperar lo que era suyo, y lo hicieron de un modo digno de una película de Hollywood. La abadía de Cadouin envió a cuatro monjes a cursar estudios a Toulouse. Además de estudiar las asignaturas de su carrera, los monjes hicieron otro tanto con las protecciones del santo sudario. Así que lograron duplicar las llaves del relicario y un día entraron, lo abrieron y se largaron con él a todo correr hasta Cadouin. Después del período de inestabilidad se detecta un resurgimiento, que permite incluso rehacer totalmente el claustro, se desmonta la antigua construcción románica y se construye un magnífico ejemplar gótico. Luis XI le dio una cierta protección e incluso promovió la devoción del santo sudario (más sobre la sábana santa aquí…).

Pero bueno olvidado el tema de la dichosa sabanita, lo que no cabe duda es que Cadouin es un lugar con ese encanto medieval, cisterciense que hoy día se explota de forma adecuada con representaciones y visitas nocturnas con entorchas. Abajo véis más fotos de la abadía y de las casas del entorno que aún mantienen el encanto de esta pequeña villa de la provincia (pays) del Bergerac en el Périgord.


En los meses de Julio y Agosto se llevan a cabo representaciones nocturnas con antorchas y con personajes vestidos de la época medieval que recrea el ambiente de los monasterios cistercienses.

 

.... comienza la representación cuando aún el sol se está poniendo


Las guerras de religión afectaron gravemente a la abadía y a la propia villa de Cadouin que cayó en manos de los protestantes que mutilaron el claustro. Con la revolución, a finales del siglo XVIII, llegó el fin del monasterio, los archivos fueron quemados y los bienes subastados. El santo sudario fue escondido y salvado, y la iglesia tomó las funciones de simple parroquia. Luego vendría en el siglo XIX el comienzo de la restauración de los edificios aunque no acaban hasta el año 1945.

Interior del claustro (esta foto no es mia: ©Wikipedia)
Foto de ©Matthieu Olivier
Como veis por la dos fotos de arriba, la abadía se trata de un edificio de época románica, aunque su fachada refleja exteriormente las tres naves interiores: dos contrafuertes la dividen en tres sectores: el central tiene una sencilla portada de medio punto y un ventanal encima, del mismo estilo; a la izquierda hay una doble arcada en la parte baja y un ventanal encima; a la derecha sólo hay el ventanal superior. La parte alta tiene una serie de arcos de medio punto, el central con un óvulo. Aunque es el claustro la parte más interesante de la abadía pues conserva un importante conjunto de escultura gótica.

Bueno, espero os haya gustado y os motive a que si vais al Périgord hagáis una pequeña paradita aquí, en Cadouin, en su abadía, en su villa. Bonne journée



+Info: WikipediaPágina de Google+ de Cadouin,

Tarifas de la Abadía de Cadouin
Adulto: 6€ - Niños: 3.5 € (5-12años)
Grupo de adultos (20 pers. o más de +12 años): 5 €
Grupo de escolares (-12 años): 3.10 €





Restaturant de L'Abbaye
Para comer la mejor elección es el restaurante
que está en frente de la abadía (al otro lado de la carretera).
Hay menús de varios precios y buenos vinos,
además como en casi toda Francia puedes
entrar con tu perrita a comer sin problemas.





3 comentarios:

Carmen O dijo...

Que lástima, estuvimos por esa zona hace unos años y no visitamos el lugar, no se si fué por falta de tiempo o por desconocimiento. Es muy bonito. Me gustan tanto los pueblos de Francia...
Un saludo
Carmen

Planeta Dunia dijo...

Gracias por la sugerencia viajera, no sé cómo voy a hacer para poder ver todo lo que esconde esta región francesa. Tu post es muy interesante, como siempre, un placer leerte.

M. Teresa dijo...

Qué maravilla de claustro, anotado queda! Un abrazo

Buzón de sugerencias