Olvera, ciudad en la frontera

Castillo de Olvera
Estas Navidades nos dimos un tour por la Sierra de Cádiz, hoy les hablaré de uno de los pueblos más fronterizos de la provincia gaditana: Olvera. En sus proximidades ya se encontraba un asentamiento denominado Caricus ya en tiempo de los celtas. Posiblemente una ciudad visigoda llamada Gran Cenosia. En la época romana parece que fue Ilippa o Ilipula Minor, aunque pudiera ser, para otros autores, la Hippa o Hippo Nova, que Plinio menciona en su afamado libro de Historia. Pero Olvera empieza a ser conocida, sobre todo, a principios del siglo VIII, cuando los bereberes se extienden por la sierra gaditana: la Calcena que describe Al-Himyari, cabecera de la Cora de Saduna (quizás Wubira o Uriwila). Aunque llegaron a alcanzar la reconquista de la ciudad las fuerzas cristianas, en una primera expedición pierden el pendón de Sevilla que ondeó en el castillo olvereño. La guarnición de Olvera no puede resistir el definitivo asedio cristiano que se apoya en máquinas e ingenios bélicos que atemorizan a los nazaríes. Hasta el año 1327, en que Alfonso XI conquista Olvera estuvieron aquí los musulmanes, de ello da prueba su muralla, parte de la cual aún se conserva. Olvera se situaba en la frontera entre el reino de Castilla y el reino de Granada y vivió de primera mano las sucesivas invasiones norteafricanas. Diversos restos encontrados demuestran que sobre los siglos XII y XIII andaban por Olvera los almohades. Cuando los musulmanes se reagrupan en el Reino Nazarí de Granada, Olvera queda situada en la frontera, por lo que se refuerza las fortificaciones.




Como cada vez que caía una ciudad para Castilla había que hacer unas árduas negociaciones que se llevan a cabo por la parte nazarí por el caudillo Ibrahim-ibn-Utmán que consigue que se respete a cada uno de sus habitantes sus viviendas y bienes. Pero no debieron creerse mucho esto la gente porque ocupada la villa, la mayoría de los musulmanes la abandonan. El 1 de agosto de 1327 se lleva a cabo la firma de la "Carta de Población" que libera de las deudas y amenazas de prisión, condonándoles incluso penas por delitos graves, a cualquiera que allí acudiese permaneciendo en la villa durante un año y un día. Era ésta una manera de atraer gente a la población que se aplicó por primera vez en Olvera, extendiéndose posteriormente por toda la frontera, según nos cuenta la web de turismo de la ciudad.


El Castillo fue declarado Bien de Interés Cultural desde 1985, presenta una planta irregular en forma de triángulo alargado que se adapta a la forma misma de la roca. Su única puerta de acceso está protegida por una barbacana y presenta señales de haber acogido un escudo. La fortaleza consta, además, de torre del Homenaje, lienzo de muralla con paso de ronda, dos torreones, un recinto subterráneo y dos aljibes, uno de ellos ofrecía suministro de agua a la torre. La factura que hoy conocemos presenta evidentes rasgos cristianos, producto de sucesivas remodelaciones que hubo de sufrir el castillo desde su toma por las tropas castellanas. Del castillo se conservan parte de la cerca de murallas que rodeaba el barrio de La Villa.


En la Edad Media la ciudad llega a ser "dote" para el casamiento de la hija un noble, Pérez de Guzmán con el hijo de los Stúñiga (Zúñiga). Luego estos Stúñiga venden la ciudad a los Téllez Girón que ascienden a ser los Duques de Osuna, continuando como señores de la villa hasta el mismo siglo XIX. A pesar de ser pequeña, de esta ciudad partieron dos conquistadores de América: Nicolás de Ribera, El Viejo, que llegó a ser el primer alcalde de la ciudad de Lima y Hernando de Luque, eclesiástico español, que tomó parte junto con Francisco Pizarro y Diego de Almagro en la conquista del Perú. En 1485 tras la conquista de Ronda, los Reyes Católicos adelantan la frontera y suspenden el pago que realizaban a los mantenedores de las ciudades fronterizas, perdiendo Olvera la importancia estratégica que hasta entonces había tenido.

Museo de Olvera: La frontera y los Castillos.

El castillo se divisa pero de todas maneras os podéis guiar por estar junto a Plaza de la Iglesia, se accede por las calles Calzada. El horario es de 10h30 a 14h y de 16h a 18h, los lunes cerrado. La visita al castillo y la museo cuesta 2 euros y merece la pena por lo didáctico del mismo, abajo tenéis unas fotos de algunas de las salas. Porque Olvera fue muy importante en la vida de la frontera entre musulmanes y católicos, la conquista de Olvera no era un hecho aislado militar, formaba parte de la estrategia de conquistar el estrecho de Gibraltar, zona de vital importancia tanto para el reino de Castilla, como para el de Granada. El Museo Olvera, "La frontera y los Castillos" rememora las relaciones entre castellanos y nazaríes en la Edad Media. Para rememorar la historia de la frontera castellano-musulmana del siglo XIV en el ámbito de la Sierra de Cádiz es aconsejable visitar el nuevo museo de Olvera. Ubicado en el centro cultural La Cilla, en la plaza donde durante la dominación musulmana se construyó el castillo y la mezquita (hoy iglesia), esta exposición permanente ofrece un recorrido por la historia medieval de la villa de Olvera y su entorno. "Olvera, la frontera y los castillos" es el título de esta muestra estable, de notable valor didáctico, en la que, junto con paneles informativos que incluyen textos, mapas e imágenes, se disponen estancias en las que se reproducen distintos aspectos de la vida cotidiana de la época.


Hay una introducción sobre la evolución general de la Península desde el siglo VIII, aunque la exposición se detiene sobre todo en la frontera de Castilla y el reino nazarí de Granada, da una idea del asedio del castillo y se conservan extractos de las noticias de Olvera en textos musulmanes. Hay una reproducción del original de la carta-puebla, de la que hemos hablado anteriormente y su transcripción y una descripción del concejo de la villa, con la relación de alcaides del castillo y de la propia villa de 1330 a 1494. En la sala denominada "la frontera: un mundo de violencia" se reproduce a tamaño natural una escena de asalto cristiano al castillo, con personajes ataviados con las vestimentas de la época en plena lucha, hay un caballo para que se monten los pequeños. Vitrinas con armas, escudos, armaduras, monedas,...

Iglesia Arciprestal de Ntra. Sra. de la Encarnación.


Es una impresionante iglesia neoclásica de fines del siglo XVIII mandada construir por los duques de Osuna. Consta de tres amplias naves cubiertas de mármol importado de Italia. Está construida sobre el solar de una antigua mezquita árabe y sustituye a una primitiva iglesia gótica, cuyos restos se conservan en la capilla bautismal. Al exterior presenta dos fachadas a la Plaza de la Iglesia, la principal presenta dos torres gemelas y el testero de cierre de la nave principal, además de la entrada principal y dos pequeñas puertas de acceso a las torres. La fachada lateral presenta también otra puerta de acceso al templo.

La iglesia de la Encarnación y abajo la plaza
donde se encuentra un moderno Ayuntamiento
Por Olvera también pasaron los franceses, la zona de Olvera queda dentro del territorio asignado al 4º ejército francés. Los franceses establecen una importante guarnición en Ronda, desde donde se desplazan destacamentos hasta Morón, Zahara y Olvera. En dos ocasiones invaden los franceses Olvera. La primera ocurre el 20 de marzo de 1810 siendo meramente de paso, ya que el destacamento francés se dirigía hacia Ronda desde Sevilla, pasando aquella la noche en Olvera. Jean Michel Rocca, soldado suzio al servicio de Napoleón, dejó escritas unas memorias de la reducida estancia en Olvera. La segunda invasión tiene lugar el 5 de abril de 1810 durando más de dos años. Durante ese período los franceses cometen numerosas tropelías en el municipio, entre las que destacan asaltos a las iglesias, deterioros en las murallas y el castillo, daños en la casa consistorial y quema del archivo municipal, etc. Además de innumerables perdidas humanas por parte de ambos bandos. En la Sierra gaditana y malagueña, lo escarpado del terreno favorece la aparición de partidas de guerrilleros que traeran a mal vivir a los franceses. Muchos guerrillos participan en las guerrillas, como el franciscano capuchino Antonio Porras (Fray Miguel de Olvera) fusilado en 1811 o el destacado guerrillero Tomás de Anoria. Bastante mal parado, el ejército francés se retira de la serranía en 1812. En 1833, con la reforma administrativa, organizando el país en provincias, Olvera es segregada de Sevilla y desde 1834 Olvera queda encuadrada en la provincia de Cádiz.

y para comer...

No os podéis ir de la Sierra de Cádiz en general si probar su gastronomía, la olvereña vive de uno de los más puro aceites de oliva de Andalucía, casi todos sus manjares tienen relación con él. Para desayunar las tortas de masa, mojadas en miel o una buena tostada de zurrapa de lomo en manteca o morcilla de hígado casera. Hay bodegas familiares de mosto en la zona que se complementa con unas patatas zapateras, pajarilla a la plancha, sangre encebollada, buenos quesos y un sinfín de tapas variadas y sabrosas. También es típica la tradicional sopas pegás, los espárragos trigueros, o las sopas de tomate. y el arroz con conejo y los revueltos. De postre, gachas y huevos nevados.

Sopas pegás











Receta
- 1 manojo de espárragos trigueros
- 2 dientes de ajo
- 150 gr de pan candeal duro
- 8 cucharadas de aceite
- sal y ½ litro de agua.

Cortar los espárragos con la mano empezando por la punta hasta que estén correosos, desechar esa parte, lavarlos y escurrirlos. Calentar el aceite en una sartén y freír los dientes de ajo cortados en láminas. Añadir los espárragos, freírlos durante 5 minutos, cubrirlos con el agua, sazonar con sal y cocer hasta que los espárragos estén tiernos. Añadir el pan en rebanadas, de forma que absorba todo el caldo. Rehogar al fuego moviendo hasta que empiece a pegarse a las paredes, dejar de mover para que se consiga como una tortilla y volcarla en la fuente. Servir y regar en la mesa con un chorrito de aceite de oliva virgen. Fuente: Semana.




Fuente: Wikipedia; SierraDeCadiz.com; Ayuntamiento de Olvera;

4 comentarios:

El Guisante Verde Project dijo...

Cuánto por ver, y que buena pinta tiene este pueblo suspendido en ese perfecto azul, anotando.
Saludos Viajeros ;-))

Caliope dijo...

Una entrada completísima de Olvera, un precioso pueblo, aunque su castillo haya sufrido una consolidación que no me gusta nada. El museo (que más que museo es un centro de interpretación de la frontera castellano-nazarí en la sierra) está muy bien, es muy didáctico. Veo que pasaste un buen día y que comiste bien, los espárragos trigueros silvestres son para mí un manjar (ese mismo plato aquí en Arcos se llama "abajao" de espárragos, qué curioso). Un saludito desde la presierra gaditana.

M. Teresa dijo...

Tenía referencias de Olvera por una cooperativa que hay allí pero no me imaginaba que el pueblo sería tan bonito.

Un saludo

Antonio Ruiz dijo...

Paso a menudo por Olvera pero jamás me había animado a visitarlo. No haré lo mismo la próxima vez, ya te cuento...

Un abrazo.

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