Un paseo por el Paraíso: de Fira a Oia (Santorini)



Sin duda uno de los paseos más agradables que puedes dar en el Mar Mediterráneo es el que va desde Fira, la capital de Santorini a la punta de la isla, a Oia, donde los turistas quedan embobados por las puestas de sol, que aunque similares pueden encontrarse en cualquier isla griega, aquí quizás más. Arriba he simulado la distancia que Google Map establece en algo menos de dos horas, nosotros hicimos algo más (parada con cervecita incluida) y al final terminamos haciendo auto-stop junto con otra turista perdida. El interés de esta ruta es que incluye todos los pueblos que están construidos al borde del precipicio de la caldera del volcán: Firostefani, Imerovigli y finalmente Ia (Oia). Es una forma de ir andando y percibiendo la naturaleza muerta de la isla, quemada la tierra, pero a su vez los fantásticos paisajes y la arquitectura de placer que se encaramara en cada risco y en cada peña de la isla con casas preciosas.

Partimos de nuestro hotel, el fantástico Vallas, del que ya hemos recomendado en alguna otra entrada. La mañana soleada, una ligera brisa hace que el calor sea soportable, desde la terraza se atisba que va a ser un gran día. Al fondo la caldera majestuosa como un barco varado en las arenas de una playa. Las rocas áridas denotan la tragedia volcánica que destruyó y moldeó la isla.


Las casas de Firostefani parecen clavadas en los peñascos, agrupadas, casi apuntaladas unas a las otras. Firostefani es una prolongación de Fira al Norte de la ciudad. Más bonita si se quiere que la propia capital, alargada, guapa y estrecha. Llena de restaurantes, una pequeña plaza, apenas hay sitio para los coches, los taxis te han de dejar lejos de los hoteles o apartamentos.




Por el camino nos vamos encontrándonos verdaderas mansiones que más que por lo grande destacan por la belleza del entorno, piscina mirando a la caldera, se intuye una iglesia grande, Agios Gerásimos, rodeada de cipreses.



Aunque es de mañana Santorini empieza a "infectarse" de cruceristas, los barcos no pueden llegar al viejo puerto y los pasajeros lo hacen a través de barquitos pequeños y luego a burro hasta arriba de Fira. Desde nuestro paseo oteamos la llegada de turistas en masa a la isla...


El acantilado se va haciendo más abrupto y en algunos casos ninguna casa se interpone entre el caminante y la mar, la bella mar Mediterránea. Los colores, la gente, parece que estamos en el Paraíso. Se ven algunos molinos, especialmente los restaurados, otros se encuentran en franca decadencia.

El Convento de Agios Nicólaos de 1651 que fue fundado por una familia de Santorini, los Guisis, se levanta en el camino, un cenobio de cuarenta celdas, obviamente destaca la imagen de un San Nicolás, como su nombre indica. Las pocas monjitas se dedican a labores de tejer y coser, además de al mantenimiento del recinto religioso ortodoxo.




Pasamos por Imerovigli, punto más alto del camino que servía como vigía para avisar de la llegada de los piratas a Santorini. El pueblo siguiente es Scaros, una ermita blanca predomina en el entramado de calles y casas. Después de una caminata considerable nos aparecen unos apartamentos espectaculares, y posteriormente un chalesito precioso con su piscina. Un momento de foto, ooootra más!!




Hemos encontrado una especie de ventita donde una parada para leer un poco
y tomarse un refrigerio, me pido una Mythos.


Con posterioridad a la parada nos hacemos algo más flojos y decidimos motorizar el resto del camino a Oia, para eso nos ponemos a buscar un autobús local que no pasa, pero una furgoneta nos para a nosotros y luego a unos americanos que también recoge por la carretera. Ya quedaba poco y pronto estamos en la punta de la isla en Oia.



En Oia las casas son más grandes, de la época del florecimiento de navieros y comerciantes que vivían en esta parte de la isla. Las fachadas no son tanto blancas como ocres subrayadas con la caliza roja de las ventanas y las puertas. Una preciosidad. Algunas calles están "amarmoladas". En vez de piedra aquí tienen el lujo de poner mármol en las calles. Es menos poblada y se está en principio más tranquilo que en la bulliciosa Fira. Hay muchas tiendas de alto nivel: joyerías, librerías, galerías de arte, boutiques de lujo,…

Unas calles escalonadas te bajan hasta el acantilado, a la playa de Armeni y Amudi.


Después de nuestra apetitosa mousaka, un gatito nos despide de Oia, volvemos a nuestro hotelito y para eso nos dirigimos a la parada de los autobuses locales, que no debes confundir con los que llevan y traen a los cruceristas, que invaden las carreteras de la isla.

autobus de linea local



5 comentarios:

Caliope dijo...

Desde luego que es el paraiso. Muchas ganas de volver por el Egeo. Salud y viajes!

cincuentones dijo...

Un magnifico paseo por Santorini acompañado de panorámicas espectaculares.
Saludos.

www.thewotme.com (The world thru my eyes) dijo...

Un paseo precioso ... con unas vistas inmejorables del mediterráneo ...
No sabes qué ganas tengo de conocer las islas griegas!
Saludos!

Iñaki Herrero Diaz dijo...

La verdad es que todo el mundo que pasa por Santorini suele visitar lo básico, oia, fira, la playa roja,etc... muy pocos son los que me he encontrado que han tenido la gran idea de hacer senderismo por la isla. Se lo recomiendo a todo el que vaya, ya que, además de ser muy saludable, permite disfrutar de la isla de una forma muy diferente. En mi blog tengo descritas varias rutas por si a alguien le interesa: mi blog de Santorini

Maria Grau dijo...

Muy buen paseo. Que chulada.
Soy una enamorada de las Islas Griegas. Un sitio que espero volver varias veces más. Un abrazo.

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