Peñíscola (recuperando un recuerdo de niñez)

Peñíscola
Hoy salía la noticia a los medios de que algún capítulo de la afamada serie de TV "Juego de Tronos" se rodaría en Peñíscola, recientemente en el último año también la serie española "El chiringuito de Pepe" se rodaba por las calles de esta pequeña ciudad levantina. Una ciudad en forma de península, un tómbolo, unida a tierra por un istmo de arena. Este aspecto se divisa muy bien cuando subes al castillo, al castillo templario, o el castillo del Papa Luna, otro personaje tan relacionado con esta ciudad. Hace un mes más o menos estuvimos allí de escapada, por eso tenía pendiente hacer esta entrada que espero os guste, acompañada de muchas fotos, porque Peñíscola es una ciudad muy fotogénica. (Por cierto esta es la primera entrada en el blog de la región valenciana)




Esta península rocosa, solo conectada con tierra por un escaso istmo ha servido a lo largo de la Historia para una defensa de los invasores. Aquí han estado presente todos los pueblos que nos han conquistado. La construcción un poco desmedida de hoteles y apartamentos ha sido el peor enemigo, aunque la parte histórica sigue como siempre, con la excepción de que el istmo ya no es de arena, debido a la construcción del puerto y de otros edificios.

Cuando uno se pone en lo alto del castillo ve las dos mitades de la nueva Peñíscola. Aunque el término municipal de Peñíscola es mucho más grande y abarca la Sierra de Irta, que acaba en el mar en una costa rocosa baja y en algunos puntos, de altos acantilados, como el de la Badum. La parte septentrional es una pequeña llanura aluvial que comparte con Benicarló y que llega desde el mar hasta las cimas del Puig. (Wikipedia)

Yo tenía el recuerdo de un viaje antiguo con mis padres y mi hermana, hacía quizás treinta años que no iba por esta zona y tenía ganas de volver y allí desde Cádiz en unas horas (unas cuantas) en coche nos colamos (de paso paramos en Benicarló por un tema de trabajo)..

Los restos arqueológicos confirman que aquí estuvo un pueblo ibérico que tenía relaciones con los mercaderes fenicios que llegaron por mar. La misma fuente nos dice que en Peñíscola se asentaron, probablemente, los fenicios procedentes de Tiro y poco después los griegos de Zacinto. Más tarde llegarían por mar cartagineses, romanos, bizantinos y árabes. O sea que por aquí pasó todo el mundo, el tómbolo era un lugar muy apetecible para el asentamiento, el Mar Mediterráneo y su clima tan suave tanto en invierno como en verano.
Estrabón en sus descripciones de la costa mencionan la ciudad de Quersónesos (Χερσόνησος), nombre que darían los griegos a la ciudad y cuya traducción significa península.

Después de ser Peñíscola una colonia griega, pasa a ser romana, desde su puerto sale el vino y el aceite de oliva de los íberos que poblaban las sierras. Serán los romanos, quienes al traducir el nombre griego de la ciudad al latín (al decir de prestigiosos filólogos, en la forma vulgar paene + insula, «casi + isla») darán origen al topónimo actual de Peníscola (forma autóctona del valenciano); se supone que la forma Peñíscola se originó en una alteración debida al cruce con la palabra «peña». (Wikipedia)
Cinco siglos vivió la ciudad de Peñíscola bajo dominio musulmán, los geógrafos árabes la llamarán Banáskula o Baniskula. Parece que desde la fortaleza realizan incursiones en Cataluña. En 1233 el famoso valenciano Jaime I tomará posesión de la ciudad con una conquista pacífica, según los cronistas.

Es la época en la que se construye el actual castillo Templario sobre los restos de la alcazaba árabe. Y gracias a la participación del Maestre de la Orden del Temple en Aragón y Cataluña.
    


Peñíscola es también fue importante por se una de las claves del llamado Cisma de Occidente en la Iglesia entre los siglos XIV y XV, por la presencia simultánea de dos Papas. Uno de ellos fue Pedro Martínez de Luna, más conocido como el Papa Luna. Sustituyó a Clemente VII como Papa de Aviñón con el nombre de Benedicto XIII, al tiempo que otro Papa se instalaba en Roma con la obediencia de ingleses, alemanes e italianos. Desautorizado, el Papa Luna se autoexilió a Peñíscola.

En 1411 Peñíscola era, ni más ni menos, que la sede pontificia y el castillo en palacio y biblioteca pontificia tanto para él como para su sucesor, Clemente VIII, el también aragonés Gil Sánchez Muñoz, segundo Papa de Peñíscola, el cual, tras la muerte de Benedicto XIII el 23 de mayo de 1423, fue elegido en Peñíscola por los partidarios del Papa Luna, gobernó entre 1424 y 1429. Su renuncia al cargo acabó con el Cisma de Occidente.

En muchos lugares de la ciudad aparece el escudo de la derecha con la famosa Luna boca abajo, símbolo papal.

El Papa Luna
Posteriormente tendrá lugar la construcción de las murallas renacentistas, a cargo de uno de los arquitectos militares de Felipe II, Giovanni Battista Antonelli, siendo uno de los ejemplos más relevantes de fortificación del Mediterráneo.

El famoso chiringuito de Pepe
en las camisetas de souvenir de Peñíscola
En 1922 se finalizó el puerto pesquero, una de las actividades más importantes de la ciudad, junto con la agricultura y finalmente el turismo. Hablábamos al principio de las series de TV que se ruedan o se van a rodar en Peñíscola, pero también películas Peñíscola ha sido escenario del rodaje de películas como: Ana Cadova (1914), La alegría del batallón (1924), La vida es maravillosa (1955), Calabuch (1956), Los bucaneros del mar caribe (1960), El Cid (1961), Todos eran culpables (1962), ¡Jo, papa! (1967), Aluncinaciones (1978), El hijo del cura (1982), El cura ya tiene hijo (1984), Fuga de la isla del diablo (1984), Tramontana (1990), El día nunca por la tarde (1994), Tierra (1995), París-Tumbuctú (1999), Mataharis (2007), Pizza Eli (2008). Sinterklaas (2009), entre otras. Existe incluso una oficina para promover estos rodajes (Peñiscola Film Office).
Abajo puede verse el puerto pesquero de Peñíscola
La parte más (fea) "turística" con una cierta balearización con edificios excesivamente altos
al estilo de este tipo de concentraciones en el Levante español (Benidorm,…)


(pequeño) Museo del Mar, cerca del faro, subiendo para el castillo
aunque es de entrada gratuita 
La subida al faro entre callejuelas es un paseo cansado pero precioso
Y bueno como era hora de comer había que buscar un restaurante y aquí nos quedamos, con un arroz con bogavante excepcional y a buen precio en Casa  Dorotea.
Ah, se me olvidaba, que en el castillo hay aves rapaces de cetrería con las que puedes juguetear un poco… Y eso es todo, hasta la próxima viajeros.





3 comentarios:

Arantxa BL dijo...

Yo estuve cuando era muy pequeñita en Peñíscola y la verdad que me acuerdo de algunas cosas, como por ejemplo la Casa de las Conchas. Lo que no sabía era lo del castillo (o no lo recuerdo), ¡me encanta lo de las aves rapaces! :) Un saludo

Caliope dijo...

Tengo muchas ganas de ir a Peñíscola, es muy fotogénica, a ver cuando me doy una escapadita por el litoral mediterráneo que lo conozco poco y seguro que me encanta. Un saludito desde la presierra.

BOIRA_A dijo...

Con todos mis respetos, Jaime I, no fue un rey Valenciano, fie quin conquisto Valencia, pero nació en Mompelier y Rey de la Corona de Aragon, donde se integró Valencia

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