Un paraíso llamado Loutro

Loutro, Creta
Situemonos: era verano, estábamos en Chania (Creta) y teníamos previsto ir a un lugar que nuestro especialista en Creta nos había recomendado: ¡Loutro! El "problema" o la ventaja, según se mire, es que a Loutros sólo se puede ir razonablemente en barco, ya que queda aislado del resto de la isla. Por ello tienes que ir en autobús al lugar de donde salen los barcos, que es Hora Sfakion. En castellanizado aparece también como Lutró (en  verdad si lo traduces al griego Λουτρό, te da ya una pista, "baño"). Un dato curioso es que la rebelión por la independencia de Grecia de 1821 se declaró en Creta aquí en Loutro. 
Isla Creta - Google Maps
Desayunamos en nuestro hotel, a las 7, tempranito, con el tiempo justo para ir en un taxi a la estación de autobuses, porque a las 8 y cuarto salía el que iba para Hora Sfakion. Un camino curioso de curvas y donde de vez en cuando te encuentra la carretera llena de cabras, las típicas cabras de Creta son las kri-kri.
Las cabras van a su aire por la carretera
Curvas de la carretera de bajada a Hora Sfakion
Hora Sfakion es un pueblito pequeño que tiene un parking donde termina la línea de bus de Chania y un pequeño puerto desde donde sale el barco que va a nuestro último destino Loutro. A Loutro no se puede ir de otra manera, no hay coches, bueno el que sirve para llevar las provisiones de los cinco o seis hoteles más o menos que allí hay.
Hora Sfakion
El trayecto a Loutro es muy cortito, media hora.
Ferry de Hora Sfakion a Loutro
En el trayecto en barco descubres playas desiertas
Antes de llegar el barco empieza a bajar la rampa para acceder al embarcadero de Loutro
En Loutro esperamos un poco para que nos den la habitación, hemos elegido el hotel "Daskalogiannis" (el nombre del barco también era igual, este es un personaje muy habitual de Creta porque fue un armador de barcos que encabezó una de las revueltas de la isla contra los Otomanos en el siglo XVIII). Es un hotel rústico, pero con aire acondicionado y a un precio no tan elevado como se puede esperar de un lugar tan exclusivo por lo limitado del espacio.
Loutro nos fascina por sus aguas cristalinas, las sombras de los barcos en el fondo del mar dan una idea de su transparencia. Aquí la vida es muy sencilla, dejarse llevar, bañarse, comer, bañarse, cenar, bañarse, una cervecita, bañarse,... 
Loutro tiene sin embargo una historia, a pesar de hoy no tener ni carretera, fue en su día el emplazamiento de la antigua ciudad de Finikás, que era el puerto de la antigua ciudad de Anópolis. Ya hoy no queda nada de la antigua Finikás.
Los piratas sarracenos usaron esta base marítima para atacar los barcos que navegaban por el sur de Creta. Hasta que llegaron los venecianos y la fortificaron, fuerte de la que solo quedan unas ruinas. Y ya siglos después llegaron los turcos que también dejaron su huella en el puerto.
Google Maps
Foto aérea de Loutro con el Hotel "Daskalogiannis" ©Google
Las playas son muy malas porque son de piedrecitas, así que si vas prepárate unos escarpines, pero eso es lo de menos, lo importante es el azul del mar, el azul cristalino.
La comida y la cena siguen la tónica habitual de los platos griegos, aquí la oferta es menor, no hay muchos sitios, pero los que hay no abusan de precio, al contrario, nos resulta hasta más barato que en otros sitios. Un atardecer y una copita para disfrutar de la belleza del momento.
 El tiempo en Loutro se va acabando...
Atardecer en Loutros.
A la mañana siguiente desayunamos, no muy tarde, para coger el barco de las 9 y media. La despedida de Loutro es triste ¡qué belleza de lugar! dan ganas de llorar. Quizás el sitio junto con Balos más llamativo del azul del mar de Creta, al menos de la Creta que de momento conocemos. 
La conexión desde Hora Sfakion no es tan rápida, hay un poco de caos en el autobús,... Hasta cinco minutos antes no aparece una chica para vender con una maquinita los ticket. A las 11 estamos en el bus que nos va a llevar a Heraclión, pero no es directo, tenemos que coger el que va a Chania y hacer transbordo en Vryses (Βρύσες) un pueblecito de unos setecientos habitantes donde esperamos una media hora en la llamada estación de autobuses, que no es sino un pequeño bar donde satisfacer la sed del calor del día. A eso de las 2 y media estamos de nuevo en la capital de Creta, Heraclión. 
Todo paraíso tiene su fin ¡Hasta la próxima!

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Bonitas fotos, con el calor que hace hoy, dan ganas de tirarse de cabeza al agua!

Fuimos a Creta dos años seguidos. Conocemos Balos y Chania, pero no Loutro ni Heraclion. Esos dos lugares los dejamos para otra vez que volvamos a Creta.
Saludos
CarmeLa

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