Bragança en invierno

Aprovechando la cercanía de Puebla de Sanabria, donde habíamos alquilado una casa rural, pegamos una escapada a la cercana Portugal, que siempre nos brinda grandes sorpresas. En este caso Braganza o en portugués Bragança, dentro de la región de Trás-os-Montes. Cercan hay otros municipios como Vimioso, Macedo de Cavaleiros y Vinhais. Su nombre es celta, Brigantia, y fue fundada en el siglo II a. C. Bragança fue posteriormente romana, y cambió ligeramente su denominación a Julióbriga, nombre otorgado por Augusto en recuerdo a su tío Julio César. .

A la llegada, las calles estaban vacías, una niebla fría cubría la ciudad. Unas calles empedradas nos dieron la bienvenida. Habíamos aparcado cerca del castillo, un impresionante castillo. La mañana era poco acogedora, pero poco a poco iría mejorando y saliendo el sol.

 
Para hablar de este castillo hay que irse a mediados del siglo X, en el momento de la repoblación de la región de Guimarães. Por motivos de defensa en el cerro de Benquerença, en los márgenes del río Fervença comenzó la construcción de este castillo para la defensa del pueblo. Su posición era estratégica con Galicia. Y parece que en el 1188 se hizo la primera cerca amurallada. El castillo en todos estos siglos ha pasado por muchos usos, para llegar a ser incluso un cuartel, con su patio de armas, la torre del homenaje alberga el Museu Militar de Bragança.

Del castillo, optamos por dejar el coche en el cerro e ir bajando hacia el centro de la ciudad. La niebla empezaba a abrir y aparecieron las decoraciones navideñas y un portal a tamaño natural.
 
En estas fotos se ve la Plaza de la Catedral con el crucero (derecha). Braganza tiene Catedral desde que fue sede obispal, y para ello se adaptó la que entonces era la colegiata del Santo Nombre de Jesús y San Juan Bautista, que sigue siendo la "antigua" Catedral, ya que posteriormente se levantó una moderna (de 2001).
  
Arriba el retablo de la antigua Catedral de Bragança
Luego nos encontramos con otro templo muy visitable, la Iglesia da Misericordia. La fundación de la Santa Casa de la Misericordia de Braganza (1518) se fundó sobre una iglesia que se había dedicado al Espíritu Santo, por eso la calle se sigue llamando así. Quizás lo más impresionante es que a fines del siglo XVII, al altar mayor se le dotó de un retablo manierista (fotos de abajo). Además como suele ser habitual en muchos templos portugueses, el revestimiento es con azulejos azules.
  
La niebla empezó a despejarse y comenzamos a volver, a subir de nuevo al castillo...
Este edificio es el Domus Municipalis, un edificio raro, románico, que sirvió de ayuntamiento.
Ya se veía claramente el imponente castillo y sus alrededores fortificados. Y era también cuestión de buscar donde comer. Al lado de la misma puerta de entrada, una tasca, la Tasca do zeTuga se llamaba, y allí comimos pero que muy bien. Luego me he enterado que ha sido el ganador de Master Chef de Portugal.
Tasca do zeTuga
Con el estómago lleno caminamos por la zona amurallada donde hay una serie de casas pintadas de blanco con mucho encanto.
Entre las murallas subimos para ver el resto de la ciudad desde arriba.
Finalmente, antes de irnos, arriba en la zona amurallada visitamos la Iglesia de Santa María o Igresia Matriz de Braganza del siglo XVI, fuera no da la impresión de lo que te vas a encontrar dentro: columnas mudéjares hechas de ladrillo, una bóveda pintada al fresco un exagerado acabado barroco, o numerosas esculturas, no te vayas sin visitarla.
  
Abajo se aprecia el artesonado del techo ¡impresionante!
 
 
Bueno creo que, como decía al principio, Portugal no defrauda, siempre sorprende. Espero os haya gustado este recorrido por una de las tantas ciudades que hemos visitado de Portugal. 
Más entradas de Portugal -> aquí. 
Hasta la próxima viajeros !!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, Paco, también me gustó Bragança, pero tu has tenido la suerte de verla bajo el sol. Yo estuve dos días de esos que no ves el edificio de enfrente. Días de niebla y misterio.
¡Qué pena no haber comido en Tasca do zeTuga! me lo voy a anotar por si vuelvo a Bragança. Nos gustó mucho Bragança y también, Zamora y esa área geográfica fronteriza con Portugal. ¡Vaya quesos de oveja hay por esa zona! De vicio.
Saludos
CarmeLa.

Anónimo dijo...

Hola, Paco... me comí la tilde de "pero tú..." No sé, algunas veces tengo hambre de letras, palabras, comas, puntos y tildes...

Saludos
CarmeLa