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| Hoy, Urk sigue siendo un puerto pesquero y manteniendo el sabor marinero de siempre, pero sin el esplendor de antaño cuando tenía una gran flota |
Veníamos de la provincia de Frisia y pasamos por otro polder (territorio ganado al mar), Flevoland, para visitar un bonito puerto pesquero, Urk, que en su tiempo fue una isla que ahora está unida al continente. Tiene también su propio dialecto, el
urker, que aún conserva y hasta su propio himno nacional. Ha vivido tradicionalmente de la pesca, y en una de sus plazas, que mira al mar, puedes ver un monumento con unas lápidas con los nombres de todos los pescadores ahogados. Hoy les hablaré de Urk, «el pueblo rebelde que fue una isla». Ah, es importante no confundir Urk, la ciudad holandesa, con Uruk, la antigua ciudad sumeria en Mesopotamia, una de las primeras ciudades de la historia.
El Zuiderzee (o Mar del Sur) fue un mar interior en la parte norte de los Países Bajos que existió desde el siglo XII o XIII hasta 1932. Con la finalización del dique de cierre (Afsluitdijk) en ese año 1932, el Zuiderzee se dividió en dos masas de agua independientes. La parte cerrada se denominó desde entonces IJsselmeer (del que posteriormente se separó el Markermeer) y la parte abierta recibió el nombre de Mar de Frisia. Especialmente hasta mediados del siglo XIX, la pesca en el Zuiderzee adquirió una gran importancia, centrada principalmente en el arenque. Por eso cuando empezaron los planes del dique, se produjeron enérgicas protestas por parte de los pescadores de la zona, como era el caso de Urk, que veían desaparecer su fuente de ingresos como consecuencia del aislamiento. Ello motivó, a principios del siglo XX, una parálisis del proyecto, pero..., una tremenda marejada ciclónica en el año 1916, que causó la muerte de más de cincuenta personas e inundó gran parte de los Países Bajos, hizo que el gobierno apostara definitivamente por el dique de cierre y no tuviera en cuenta las protestas de los pescadores.
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| Urk, era un antiguo islote en las aguas del Zuiderzee |
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| Hoy es un pequeño prodigio detenido en el tiempo, donde el aire salino y el rumor constante de las olas siguen contando historias de marineros, tormentas y retornos esperados |
Bandera de Urk: un eglefino blanco (un pez similar al bacalao)
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| Fotografía aérea de Urk antes de la recuperación de tierras, 1920-1940. Instituto Neerlandés de Historia Militar. Fuente: @Wikipedia |
Muchos pescadores que ya no podían ganarse la vida con la pesca recibieron subvenciones del gobierno y otros se convirtieron en avicultores o granjeros. La flota pesquera de Urk trasladó su zona de operaciones al Mar del Norte. Todo ello creo en la población un carácter rebelde contra la decisión gubernamental y alimentó el nacionalismo de la isla, que pronto vio como se unía al resto del país con una carretera. De las cinco islas que se encontraban al sur del antiguo Afsluitdijk en el Zuiderzee, solo Pampus, situada frente a Ámsterdam, sigue a«isla»da. Urk, junto con Schokland, se incorporaron al pólder del Norte.
Sobre el faro, una de las estampas más bonitas de Urk, hay que decir que ya ardía una hoguera desde 1617, aunque el faro actual, que tiene 18,5 metro de altura, fue construido entre 1844 y 1845, elevándose más de cinco metros en 1901, una vez que se amplió una de las iglesias que bloqueaba la luz hacia el este. Si los de Urk tienen fama de llevar la contraria, también lo hicieron con el faro, es el único de los Países Bajos que gira en sentido antihorario, pero de esto ellos no tienen la culpa ya que la luz giratoria, sustituida en 1876, fue encargada a una empresa francesa que los fabrica de esa manera.
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| A pesar del verano, no son muchos los bañistas de las playas holandesas |
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| La playa de Urk, ahora está «domesticada», pertenece a un mar interior limitado por el Afsluitdijk |
Tenemos que pensar que la provincia de Flevoland no existió como tal hasta el reciente año 1986. ya que toda su superficie fue recuperada de la mitad oriental del antiguo Zuiderzee, además de las islas, como Urk que se anexionó al polder recién creado. El nombre Flevoland proviene del lago Flevo, o Lacus Flevo, como lo llamó el geógrafo romano Pomponio Mela.
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| Aunque yaUrk no flota aislado tras el gran cierre del mar interior, conserva intacta el alma de un pueblo que aprendió a vivir entre redes y mareas: esta tradición marinera se refleja al pasear por el pequeño pueblo de Urk: anclas, nasas o boyas |
Urk es un canto a la identidad: un dialecto propio que suena como un eco antiguo, tradiciones que se bordan en los trajes festivos, celebraciones que mezclan lo sagrado y lo popular con un fervor que trasciende lo moderno. Incluso el pescado ahumado y los arenques frescos, que aquí se ofrecen con la hospitalidad sencilla de la gente del mar, tienen un sabor distinto, más auténtico. Además, afortunadamente no es un pueblo donde haya mucho turismo.
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| Un barco pesquero en dique seco; los puertos impulsaron la construcción naval, el desarrollo de esta industria en Urk fue paralelo al de la flota pesquera, que creció considerablemente durante el siglo XIX |
El 11 de mayo de 1968, la reina Juliana inauguró el monumento a los pescadores. Esta obra de arte, obra de Gerard van der Leeden, representa a una pescadora que mira al mar una vez más, de donde deberían haber venido sus seres queridos. Las 36 losas de mármol llevan los nombres de 379 personas que perdieron la vida. Entre 1865 y 1904, más de 210 Urkers perecieron en las olas. Entre ellos había niños de 8, 10 y 11 años.
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| La estatua de la Mujer de Urk (Urker vissersmonument), que mira a lmar, como el faro a su lado, y permanece inmóvil, como tantas madres y esposas que aguardaron durante siglos el regreso de los suyos |
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| Bethelkerk, la Iglesia Bethel, es una iglesia muy grande para un pueblo tan pequeño, tiene 1052 asientos, y el primer edificio de la iglesia en este sitio data de 1851, es curioso que el órgano, datado en 1792, proviene de una iglesia católica clandestina de IJsselstein |
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| Cementerio junto a la iglesia Bethel |
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| Campanario de la iglesia de Behtel |
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Kerkje aan de Zee, o lo que es lo mismo, iglesia junto al mar, aunque también es conocida como Iglesia de San Nicolás, la iglesia más antigua de Urk, fue construida en 1786 sobre el terreno de una iglesia anterior, la campana de la torre de la iglesia data de 1456 | | Entre 1614 y 1660, Urk perteneció a la familia amberina Van de Werve y en 1660, Johan van de Werve vendió la isla a Ámsterdam, por eso podéis ver arriba en la foto el escudo de esa ciudad |
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| Urk mantiene edificios históricos anteriores al dique de cierre, de cuando fue una isla |
Pasear por sus callejuelas es como adentrarse en un viejo cuento marinero: casas de tejados a dos aguas pintadas con delicadeza, puertas azules que guardan secretos familiares y callejones que parecen diseñados para que el viento del mar siempre encuentre paso. En el puerto, los barcos de pesca, con sus cascos curtidos por el salitre, se balancean suavemente, recordándonos que la pesca sigue siendo el corazón que late en este lugar.
Arriba el antiguo ayuntamiento del municipio, que se convirtió en 1989 en un museo. A su vez, el edificio se alzó en el solar donde antiguamente se encontraba la escuela pública. Las alas laterales de esta escuela se conservaron y se convirtieron en residencias oficiales del alcalde y el médico. Llama mucho la atención la torre del reloj, de planta cuadrada. El museo exhibe trajes tradicionales, artesanía popular...
Las nuevas batallas de los urkers
Urk mantiene su carácter de guardián de tradiciones en las orillas del IJsselmeer. Sus calles estrechas, casas de madera pintadas y el faro centenario evocan un mundo detenido en el tiempo. En 2008, los urkers libraron una inútil batalla contra la construcción de 48 molinos de viento en la costa, que les privaría de la vista al mar. Durante la pandemia del COVID-19, este espíritu de independencia alcanzó su máxima expresión. Urk registró la tasa de vacunación más baja de Países Bajos, con menos de un tercio de los habitantes vacunados a finales de 2021, frente al 85 % del resto del país. En parte, la resistencia se basó en profundas convicciones religiosas: muchos habitantes, miembros de iglesias reformadas conservadoras del «cinturón bíblico», creían que la vacunación interfería con la providencia divina. Además, la desconfianza hacia las autoridades y el temor a efectos secundarios reforzaron ese rechazo. La tensión llegó a su punto álgido en enero de 2021: jóvenes de Urk protagonizaron disturbios, quemaron un centro de pruebas en señal de protesta y se enfrentaron a periodistas que cubrían celebraciones religiosas pese a las restricciones. El carácter protestante ortodoxo de Urk también se percibe en los partidos con representación en el consejo municipal que son de inspiración cristiana.
Independientemente de estas polémicas, Urk, a orillas del IJsselmeer, es mucho más que un destino turístico: podríamos decir de forma muy literaria que es un escenario vivo donde el presente y el pasado conversan, donde cada piedra, cada red y cada barca parecen contar en voz baja la historia inquebrantable de un pueblo que, incluso sin isla, sigue siendo profundamente marinero. Si bien Urk es, según las estadísticas, el municipio más pobre de los Países Bajos y el de la tasa de natalidad más alta, ha sido el municipio más generoso durante muchos años en cuanto a obras benéficas. Por todo ello, a pesar de sus «rarezas», si vienes a Holanda y puedes, acércate a este bello pueblecito de poco más de veinte mil habitantes.
Hasta la próxima viajeros !!
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