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Limoges

Limoges es una ciudad histórica como muchos vestigios de su esplendor medieval, conservando casas tradicionales e iglesias y abadías

En verdad no fue un viaje específico para ver Limoges, sino que fue una ciudad de paso en nuestro viaje a Bélgica y los Países Bajos. Pero no por ello no dejó de ser una ciudad interesante. Limoges es una ciudad del suroeste de Francia, capital histórica del Limousin y prefectura de Haute-Vienne. Tiene unos 322.000 habitantes en su área de influencia, lo que la convierte en la segunda ciudad más poblada de la Nouvelle-Aquitaine después de Burdeos, y la número 30 de toda Francia. Es también un importante centro administrativo, universitario y de servicios. Aunque tiene muchos apelativos, como ciudad d'art et d'histoire, ciudad roja por sus tendencias ideológicas históricas..., sobre todo, Limoges es la ciudad de la porcelana. Pasen y vean: hoy les hablaremos de Limoges.

Un poco de Historia

Fundada por los romanos hacia el año 10 a.C. como Augustoritum, capital de la tribu gala de los lemovices, acabó convirtiéndose en una de las ciudades galo-romanas más importantes de su época, bien situada a orillas del río Vienne. Tras la caída del Imperio, tomó el nombre de Limoges, ligado a la región del Limousin. En la Edad Media, la ciudad vivió un gran auge gracias a la Abadía de Saint-Martial y se hizo famosa por su producción de esmaltes, que se exportaban a toda Europa.

La abadía de Saint-Martial, situada donde hoy se encuentra la Place de la République, fue un importante centro de peregrinación en la ruta a Santiago de Compostela: mapa de Limoges por Jean Fayen et Maurice Bouguereau: Totius Lemovici et confinium provinciarum quantum ad dioecesin Lemovicensen spectant


Limoges es parte del Camino de Santiago.

La ciudad estaba dividida en dos entidades: arriba la Cité, abajo le Château, como se observa en este plano de 1765 realizado por Cornuau

En 1768 se descubrió un yacimiento de caolín cerca de Saint-Yrieix-la-Perche, que impulsó la creación de la legendaria «porcelana de Limoges», conocida en todo el mundo. En el siglo XIX, Limoges también se convirtió en una ciudad industrial.

Limoges ha sido cuna de importantes movimientos obreros, que le valieron el apodo de «la ville rouge»; en la foto la placa de inauguración en 1936 de la Maison du Peuple (Casa del Pueblo), que alberga la Confederación General del Trabajo (CGT), fundada en septiembre de 1895 en esta ciudad

Qué ver en Limoges

Limoges destaca además por su tradición carnicera, la fabricación de calzado y artículos de lujo, y por mantener viva su identidad como capital de las artes del fuego: porcelana, esmaltes, vidrieras y cerámica técnica. Por esto, desde 2017 forma parte de la red de Ciudades Creativas de la UNESCO. En deporte, brilla con el Limoges CSP, su equipo de baloncesto que ganó la Euroliga en 1993 y sigue siendo uno de los más laureados de Francia, y con su club de balonmano, Limoges Handball, que compite en la máxima categoría.

En la Edad Media, Limoges adoptó como emblema la efigie de San Marcial , su primer obispo, quien evangelizó la región de Limosín en el siglo III 

Limoges está situada junto al río Vienne, rodeada de verdes paisajes del Macizo Central, y desde 2008 ostenta el título de «Ville d’art et d’histoire» gracias a su patrimonio único. Es una ciudad con mucha historia, arte, tradición y carácter. Vamos a ver cuáles son los lugares más importantes que puedes visitar...

Los barrios medievales

El barrio de la Boucherie de Limoges se formó alrededor de la Rue de la Boucherie, llamada así por la histórica corporación de carniceros activa desde la Edad Media hasta después de la Revolución. Aunque es pequeño (unas veinte hectáreas), es uno de los barrios más antiguos y pintorescos de la ciudad, famoso por sus casas de entramado de madera y calles estrechas. Va desde la plaza de la Motte hasta la calle Vigne-de-Fer, frente al bulevar Gambetta (antiguo trazado de las murallas medievales).


Entre sus principales atractivos están la Capilla de Saint-Aurélien y la Maison de la Boucherie. Hoy es una zona muy turística, llena de restaurantes y galerías de arte.


Otro barrio histórico, con bonitas plazas, tiendas de artesanía y bares con terraza es el Quartier du Château. El barrio central de la ciudad, construido alrededor de la antigua abadía de San Marcial y del antiguo castillo de los vizcondes de Limoges, cuyo patio interior fue arrasado durante la Revolución, contrasta históricamente con el barrio de la Cité, situado a sólo doscientos metros, dominado bajo el Antiguo Régimen por el poder episcopal encarnado por la presencia de la catedral.


Estas casas, algunas restauradas, pero manteniendo el espíritu de la época, constituyen, quizás, lo más bonito de la ciudad y el recuerdo del pasado medieval de Limoges.


Catedral de Saint-Étienne

Llama la atención la desproporcionada torre campanario de la catedral
La catedral es uno de los edificios más emblemáticos de Limoges

Se alza en pleno casco antiguo, en el barrio de La Cité, junto a los bonitos jardines del Obispado, que ofrecen vistas al río Vienne y cuentan con un jardín botánico. Muy cerca también está el Museo de Bellas Artes, que ocupa el antiguo palacio episcopal. Es el único monumento religioso de la región de Limousin, construido completamente en estilo gótico, pese a que su construcción se prolongó desde el siglo XI hasta incluso, el XIX.


Abbaye Saint Pierre du Queyroix

De arquitectura gótica, datada entre los siglos XIII y XVI y conserva elementos del románico

En el siglo XIX  se añadieron elementos como frontones, balaustradas y cubiertas de pizarra; el campanario conserva su inspiración románica y la cripta alberga un osario.


Iglesia de Saint-Michel-des-Lions à Limoges

La iglesia de San Miguel que tiene su origen en el siglo VII

Un obispo de Limoges, Saint Loup (¿Santo Lobo?), donó hacia el año 630 una capilla Saint-Michel a los canónigos de San Marcial pero se incendió en el siglo XII y fue reconstruida por el monje Pierre de Verteuil en 1213. Pero..., se volvió a caer y otra empezó en 1364, de la que aún se conservan dos capillas y parte de los muros. En 1552 se llevaron a cabo obras de ampliación que siguieron durante los posteriores. Para los morbosos, en la iglesia se conserva la cabeza de ese Santo Lobo 😳.

Hay dos leones a la entrada, que datan del período galorromano, probablemente monumentos funerarios situados a la entrada de antiguas necrópolis públicas y que han dado el sobrenombre a la iglesia 


Dos vidrieras del siglo XV representan la vida de San Juan Bautista y la Virgen María. Aquí reposan también las reliquias del santo de la Abadía de San Marcial.

La Piedad es una de las esculturas más veneradas de la iglesia

Hôtel de ville - Ayuntamiento


Lo teníamos muy cerca del hotel y llegamos un fin de semana en el que había mucha gente por las bodas que se celebraban y que iban entrando por turnos. Está situado en la plaza Jacques Chirac. El edificio que alberga el ayuntamiento es finales del siglo XIX y se sitúa donde estuvo el antiguo foro.

La Gare de Limoges-Bénédictins

Se inauguró en 1929, de arquitectura mixta entre el Art Nouveau, Art Déco y el Neoclasicismo


La estación de Limoges-Bénédictins es la principal de Limoges y todo un icono de la ciudad. Se beneficia de ser un gran centro o nudo ferroviario en forma de estrella de ocho puntas, conecta Limoges con París, Toulouse, Poitiers, Angulema y Périgueux, entre otras ciudades. Además, funciona también como estación de autobuses. Está calificada como una de las estaciones de tren más bonitas de Francia, especialmente por su cúpula y su torre del reloj.

Los puentes

Puente de San Marcial

El Pont Saint-Martial (Puente de San Marcial) es el más antiguo, se encuentra bajo el antiguo foro galorromano, en la prolongación del antiguo cardo maximus. Aunque construido originalmente por los romanos para cruzar el río Vienne en 1182, Enrique II, rey de Inglaterra, duque de Aquitania y, por consiguiente, señor de Limoges, mandó destruir el puente galorromano para castigar a la ciudad por su infidelidad; se reconstruyó treinta y tres años después. El otro puente antiguo es el de Saint-Étienne, del siglo XIII.


Pont de la Revolution inaugurado en 1885, aguas abajo del puente de San Marcial


La cerámica de Limoges

Limoges está llena de casas de antigüedades donde poder comprar cerámica antigua
Edificio que alberga el museo de la cerámica de Limoges

Entrada especial dedicada a este museo 👉 Musée National Adrien Dubouché


Espacios verdes

Limoges Champ de Juillet
Jardins d'Orsay

Halles Centrales

Mercados Centrales de Limoges, construidos a final del siglo XIX, en la Place de la Motte, en pleno centro de Limoges, en el histórico Quartier du Château



Es ideal para probar productos locales (foie, embutidos, queso, pasteles).

Convento franciscano de Limoges

Convento franciscano, albergue de peregrinos de la «Vía Lemovicenseen» en la Place de l'Évêché


Lycée Gay-Lussac


El Liceo Gay-Lussac lleva el nombre del famoso químico que todos recordamos de cuando estudiábamos en el bachillerato, Louis Joseph Gay-Lussac, que nació en Saint-Léonard-de-Noblat, muy cerca de Limoges, en 1778. Inaugurado en el siglo XVI, es el centro educativo público más antiguo de Limoges, aunque durante tiempo fue confiado a los jesuitas.


Arriba dos fotografías de la capilla jesuita del Liceo, del año 1629, que ha estado fuera de servicio desde 1914. Ha servido como gimnasio desde 1926 y, entre 1980 y 1995, además de su uso deportivo, sirvió como sala de exposiciones.

Aquarium du Limousin

Situado en un antiguo depósito de agua subterráneo y abovedado de la ciudad de Limoges

Pavillon du Verdurier

Construído en 1919 por el arquitecto Roger Gonthier

A comienzos del siglo XX, el barrio obrero de Verdurier se consideraba insalubre y fue demolido parcialmente entre 1912 y 1913, para reconstruirse hasta los años 30. Se levantó allí el pabellón Verdurier, un edificio octogonal de hormigón armado adornado con mosaicos y gres de Gentil & Bourdet, obra de Pierre Parot junto al vidriero Francis Chigot. Pensado inicialmente como almacén refrigerado para carne argentina durante la escasez de la Primera Guerra Mundial, pronto pasó a ser mercado cubierto, y desde 1942 funcionó durante más de tres décadas como estación de autobuses. Declarado monumento histórico fue restaurado en 1978 y transformado en sala de exposiciones.

Y mucho más...

Y Limoges tiene más, muchos más que mostrar...


Como siempre que visito cualquier ciudad, me gusta también perderme entre sus calles, pues no sólo están eso que llamamos "lo imperdible", hay barrios, zonas donde a veces también encuentras un edificio, un bello jardín, un monumento, un edificio administrativo...


Espero les haya gustado este pequeño reportaje de esta importante ciudad de la Aquitania.
Hasta la próxima, viajeros !!

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