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La concatedral de Cáceres

La Santa Iglesia Concatedral de Santa María es el templo cristiano más importante de Cáceres y tiene un aspecto sobrio y robusto, muy típico de la arquitectura medieval, en esta foto se aprecian las dos puertas

Ya en 1931 la iglesia fue declarada Monumento Histórico Artístico. En 1957 obtuvo la dignidad de concatedral de la diócesis de Coria-Cáceres, compartida con la catedral de Coria. Sus orígenes se remontan a una construcción del siglo XIII de maneras mudéjares y techo de madera, se construyó en estilo románico, aunque entre los siglos XV y XVI sufrió una gran reforma que le dio su aspecto gótico tardío actual, conservando aún algunos detalles románicos. En esa mezcla de estilos se notan también algunos elementos renacentistas, sobre todo en la torre y el coro. Destacan especialmente sus dos portadas, en particular la que da a la Plaza Mayor, con un elegante arco gótico apuntado.

La concatedral preside el lateral oriental de la plaza de Santa María, donde se encuentran los palacios de Ovando, Episcopal, de Mayoralgo, de la Duquesa de Valencia y Carvajal


La planta es rectangular, a la que se ha añadido la cabecera. Está dividida en tres naves de cinco tramos, separadas por pilares de basas góticas, cuyos capiteles, unas veces consisten en simples molduras, y otras en fajas ondulantes formando volutas, de estilo renacentista. Los arcos que separan las naves son apuntados, mientras que los exteriores y los que separan los tramos son de medio punto.

La concatedral está construida íntegramente en granito y destaca por su aspecto sólido y sobrio
Se accede por varias portadas góticas, siendo la más llamativa la Portada del Evangelio, que da al Palacio Episcopal, con un arco apuntado y una escultura de la Virgen con el Niño

El edificio es algo irregular en uno de sus lados porque allí se concentran varias capillas importantes, como la del Santísimo Sacramento y la de los Blázquez.

En la capilla de los Blazquez se encuentra el Cristo Negro, una escultura gótica del siglo XV muy venerada por los cacereños, que añade un fuerte componente simbólico y devocional al conjunto

Abajo otras de las capillas de la concatedral dedicadas a la Virgen de los Dolores, a La Milagrosa, al Sagrario y a San Miguel (patrocinada por la familia aristocrática Carvajal).



Por dentro, el templo tiene tres naves altas con bóvedas góticas y una cabecera muy singular, cubierta con bóvedas estrelladas. A los pies se sitúa el coro alto y, junto a él, la gran torre renacentista, dividida en tres cuerpos y rematada con flameros (a la que luego subiremos). 

En el interior, el gótico se aprecia claramente en sus tres naves con bóvedas de crucería

El ábside central de la Concatedral de Santa María se cubrió a finales del siglo XV con una bella y esbelta bóveda granítica de crucería estrellada, obra seguramente trazada por el notable arquitecto Pedro de Larrea, uno de los mejores en tiempos de los Reyes Católicos, maestro mayor que fue del Convento de San Benito de Alcántara e iniciador del Conventual Santiaguista de San Marcos de León. Las claves, nervios y capiteles de dicha bóveda se enriquecen con curiosas pinturas de los años finales del siglo XV o iniciales del XVI y contienen detalles propios del estilo hispanoflamenco imperante en la época, como se observa en la figura de San Miguel que citamos más abajo.


La concatedral guarda un enorme patrimonio artístico: un espectacular retablo mayor renacentista, una de las grandes joyas del templo, que preside la capilla mayor fue ejecutado a mediados del siglo XVI por Roque Balduque y Guillén Ferrant, ambos maestros muy reconocidos. En la parte superior sobre el retablo llama poderosamente la atención una pintura de temática medieval, representando la lucha del bien contra el mal, que escenifica la lucha del Arcángel San Miguel contra los demonios. A los pies de la capilla mayor se encuentra el coro, construido en el siglo XVI.



Arriba un púlpito de estilo gótico de hierro forjado, de finales del siglo XV, que procede del desaparecido convento jerónimo de Santa María de Jesús (hoy sede de la Diputación Provincial).


Arriba dos pilas de agua bendita, una del siglo XVI, que tiene la jarra de azucenas de la Virgen y los escudos de los Orellana, Mayoralgo y un tercero sin identificar, con un castillo y cinco hojas de higuera que quizás alude a la familia Gutiérrez. La otra de alabastro, de finales del siglo XV o principios del XVI, de estilo gótico, decorada con arcos conopiales y hojarasca.

Durante siglos funcionó la concatedral como lugar de enterramiento.

El interior está lleno de sepulcros, lápidas y escudos nobiliarios
Este, de bella factura, está rematado en arcos apuntados con seis escudos alternantes de las familias de la nobleza cacereña: los Saavedra y Figueroa 
Sepulcro de Francisco de Godoy, capitán de Pizarro
Tríptico del Calvario
Sepulcro del doctor Enrique de Ribera de un cantero portugués, 1538
Son muchos los sepulcros de estilos góticos y renacentistas que datan de los siglos XVI y XVII

También hay varios retablos barrocos, esculturas medievales y modernas, pinturas de distintas épocas y una valiosa colección de platería litúrgica como podemos observar en el museo-sacristía.

Entrada a la sacristía-museo por una portada renacentista ejecutada por Alonso de Torralba en el siglo XVI



El conjunto se completa con un gran órgano barroco del siglo XVIII

Puedes subir al campanario con cinco campanas, algunas de ellas con más de un siglo de antigüedad y desde la que se tiene una bonita vista de la plaza y del barrio antiguo de Cáceres.

Torre de la concatedral con sus cuatro flameros, uno en cada esquina

Dos vistas desde la torre campanario de la concatedral

En el exterior llaman la atención las gárgolas, relieves curiosos y esculturas como la de San Pedro de Alcántara, a la que muchos tocan para pedir suerte.

Ubicada en una esquina está la estatua de San Pedro de Alcántara, Patrón de Extremadura; la escultura de bronce es un autorretrato del escultor Enrique Pérez Comendador realizado en 1954
Los dedos de los pies dorados se deben a la devoción por parte de los creyentes, que besan sus pies

Y eso es todo, espero les haya sido interesante.

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