| La iglesia de Santa Lucía del Trampal es la primera que se conoce en Extremadura como perteneciente a un monasterio prerrománico, y sus caracteres la hacen única y singular |
A principios de año fuimos a Extremadura, buscando patrimonio que desconocíamos vimos que se hablaba de una basílica visigoda entre Mérida y Cáceres, que eran las dos ciudades que íbamos a visitar, así que para allá nos fuimos. No hay muchos vestigios visigodos en España y parecía una parada interesante.
Esta es la crónica de esta iglesia, de la que, aunque se conocía su existencia desde siempre, hasta el punto de que a finales del siglo XIX se celebraban en ella algunos oficios religiosos y era aún el destino de una romería, no se ha reconocido su valor histórico y artístico hasta finales del siglo XX, cuando estaba ya en muy mal estado aunque se conservaba en pie, en cierta forma protegida por los matorrales que la inundaban. Hoy día goza de protección y ha sido restaurada. Pasen y vean la historia de esta basílica extremeña.
Localización en infografía del centro de interpretación de la basílica.
| Centro de interpretación de la Junta de Extremadura |
| En dicho centro se exponen una serie de restos arqueológicos encontrados en la zona |
Para acceder a la basílica tienes que llegar hasta el pueblo cacereño de Alcuéscar, cuidado porque GoogleMap a veces te manda por un carril que está en muy malas condiciones si llueve.
Fue redescubierta en 1980 por el profesor Juan Rosco y su esposa Luisa Téllez. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1993; estaba a punto de arruinarse y su recuperación obligó al trabajo conjunto de arqueólogos y arquitectos. Los arqueólogos excavaron su suelo y descubrieron inscripciones, cerámicas y elementos decorativos; reconocieron la secuencia histórica del lugar desde época romana hasta nuestros días: y propusieron como era la iglesia original.
| Dibujo arqueológico |
Los arquitectos, además de repararla, buscaron soluciones para ayudar a imaginarse, a la vez, el edificio original y las diferentes obras realizadas a lo largo de los siglos; también preservaron los cimientos de las habitaciones laterales, hoy de difícil reconstrucción. El templo fue investigado y restaurado durante varias campañas entre 1984 y 1990 por Rosco y Caballero Zoreda.
| ...con olivos centenarios |
DEA DOMINA SANCTA TURIBRIGENSE ATAECINA
Simulando el ara con la cabrita y un monumento actual a la diosa Ataecina.
Se han encontrado muchos restos anteriores a los de la romanización. Han sido hallados en este lugar, que ya entonces tendría un carácter religioso y de culto, lápidas, inscripciones y epígrafes, todos ellos dedicados a la deidad prerromana Ataecina, como se puede reconocer en las inscripciones existentes en los numerosos sillares de ese templo. Las inscripciones hacen también referencia a la ciudad celtibérica de Turóbriga. Este hallazgo de un conjunto numeroso de aras romanas dedicado a la diosa Ataecina, utilizado en la construcción de la iglesia de Santa Lucía, permite suponer que aquí estuvo su principal lugar de culto en el siglo III. Pero esto no se puede asegurar, en realidad desconocemos el lugar exacto y la importancia que pudo tener el santuario pagano. Ataecina fue una diosa a la que rendían culto algunas poblaciones de la península Ibérica anteriores a la llegada de los romanos. Su nombre se relaciona con la noche, y sabemos que se asimiló con la romana Proserpina, diosa infernal de las profundidades. Ello justificaría su relación con la fuente del Trampal, por donde surge el agua subterránea para fertilizar la tierra. Muchos santuarios indígenas se situaban en lugares naturales de especial belleza. El de Ataecina podria haber sido al aire libre, en la genesa, con una cerca alrededor. Al se colocaban las aras sencillos bloques de piedra con un texto grabado. con la figurita de una cabra sobre ellas, símbolo de la diosa. A los pies del ara era sacrificado el animal para después ser consumido.
| Santa Lucía esté construida en su totalidad con sillares reutilizados que pertenecieron a otros edificios más antiguos, muchos de ellos, cerca de cincuenta, contienen inscripciones de época romana |
El monasterio cristiano
Hacia el año 700 se ubicó en este fértil lugar un monasterio al resguardo del trajín de los cercanos caminos. La iglesIa de Santa Lucía. con su campanario. dominaba el valle donde se situaba la explotación agrícola. Entre ella y la iglesia de Santiago, hoy desaparecida, se encontraba la residencia monastica. Los edificios monásticos reflejaban una visión del mundo: la iglesia dedicada a Dios, el monasterio a los monjes y el poblado a los colonos.
Junto a la de Santa Lucía estaba el monasterio de los monies. que tendría refectorio, dormitorios, biblioteca, sanatorio y almacenes. Mas alejados estarían el poblado de los colonos y los talleres. Del conjunto sólo se han encontrado unos muros. uno de ellos perteneciente a campanario, desde donde se llamaría a oración y al trabajo. En la huerta habría verduras, legumbres y frutales, algunos de ellos traídos por los musulmanes, como el naranjo que tanta fama daría al Trampal. El agua se tomó de la fuente y se condujo por acequias a los bancales de cultivo. La misma fuente proveyó de agua al monasterio y a los talleres. Eran los colonos quienes cuidaban de los campos, y parte de la producción era comercializada tuera del monasterio. En el monasterio se cuidarían animales como los caballos dedicados al tiro y la carga, las gallinas, las ovejas, las cabras, para alimento de la comunidad. También debió de existir una herreria que aprovecharía las vetas de mineral de hierro.
De las naves se conservan los muros en toda su altura, pero se han perdido sus arquerías y bóvedas, sustituidas por la cubierta gótica. Las habitaciones laterales, con sus arcos adosados y sus bovedillas, han desaparecido casi por completo. La genialidad constructiva de esta iglesia radica en los efectos visuales conseguidos: las bóvedas, que se contrarrestan según su altura, producen un juego de formas en el que sobresalen unas de otras; las fachadas de línea quebrada originan diversos y variados planos; el interior, al ser alto y estrecho, hace que parezca más amplio. Y por último, la organización del espacio crea un efecto de laberinto con acusados juegos de luz y sombra.
Origen y fin del monasterio
La Innovación arquitectónica y decorativa de Santa Lucia sólo puede explicarse con la llegada de una nueva tecnología, cuyo origen se encuentra en el arte bizantino del Próximo Oriente, que representaba lo más avanzado del momento. La llegada de los musulmanes a la Península permitió que estos avances se conocieran v apicaran en la Península. Así ocurrió en este monasterio de monjes mozárabes. Esto es bajo dominio musulmán, fechado por los resultados de las excavaciones arqueológicas en el siglo VIl, bacia el año 750. El amil o juez islámico recibía del abad del monasterio un impuesto, ya que los cristianos eran una minoría religiosa sometida al gizya, es decir que tenían que pagar ese impuesto especial.
Sin saberse todavía por qué, el monasterio fue abandonado en torno al año 850. Tal vez se produjo una conversión general de la población al islamismo o un proceso de emigración a las ciudades. Relacionados con este momento tinal. hay dos hallazgos de difícil explicación: una sepultura de rito islámico en el crucero de la iglesia y la reutilización de una placa de cancel para hacer una cruz calada. Abandonado el monasterio, se inició la ruina de su iglesia, se robaron sus mármoles y permaneció olvidada durante cuatrocientos años. Tras la reconquista del territorio en el año 1230 todavía pasó siglo v medio hasta que en época gótica, un nuevo monasterio recuperó la explotación agrícola y restauró la iglesia. Se repusieron en granito las columnas del crucero, se cubrió la nave con una armadura sobre nuevos arcos y se construyó una capilla funeraria en una de las habitaciones.
En el siglo XIX, el monasterio sufrió una definitiva crisis, consecuencia de la guerra de la Independencia, pues la iglesia se convirtió en un fortín estratégico durante la batalla de Arroyomolinos (año 1811). A mediados de siglo se privatizó definitivamente, construyéndose la casa del aparcero en sus ruinas. Pero el recuerdo religioso del lugar se mantuvo con una romería que se celebraba el segundo día de Pascua de Resurrección.
Estructura de la iglesia
| La iglesia de Santa Lucía del Trampal es una joya poco conocida que sorprende por lo distinta y compleja que es para su época |
Construida en tiempos visigodos, mezcla ideas y estilos que se iban probando entonces y que más tarde influirían en iglesias del norte de España. Tiene tres naves, un crucero muy marcado y tres ábsides, lo que crea un interior con mucha altura y un aire muy especial. Además, no estaba sola: formaba parte de un conjunto monástico más grande, hoy casi desaparecido. Por su estilo, su decoración y el lugar donde se encuentra, los expertos tienen claro que no es mozárabe ni arriana, sino una iglesia visigoda auténtica. Un sitio perfecto para parar, mirar con calma y sentir cómo era la arquitectura cristiana justo antes de la Edad Media.
Para finalizar, abajo os dejo el vídeo que te muestran en el Centro de interpretación.
Espero les haya parecido interesante.
¡Hasta la próxima, viajeros!
Puedes continuar con 👉 La joya mozárabe de San Baudelio














Comentarios
Saludos
CarmeLa