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Sierra Norte de Sevilla

Ribera del Hueznar, famoso por sus cascadas de travertino, declaradas Monumento Natural. Nace en San Nicolás del Puerto (El Venero) y forma un frondoso bosque de galería con abundante fauna

Aunque la hemos mencionado en algunas ocasiones en este blog, hoy haremos un recorrido general sobre la Sierra Norte de Sevilla. Es uno de esos destinos que todavía conservan ese aire auténtico que muchos viajeros buscan: naturaleza sin masificar, pueblos con historia y una gastronomía que sorprende en cada parada. Situada al norte de la provincia de Sevilla, esta comarca forma parte del parque natural del mismo nombre y es perfecta para una escapada de desconexión. Muy cercana a Extremadura, aquí hay lugares ideales para la observación de estrellas y el llamado turismo de astrofotografía debido a la falta de contaminación lumínica, que incluye además un compromiso institucional que evite la iluminación innecesaria: El Pedroso es un municipio Reserva Starlight por la UNESCO.

El entorno natural
Sendero Vía Verde



En toda la Sierra Norte de Sevilla hay muchos caminos para el senderismo, observar aves o simplemente perderte entre encinas y alcornoques. hay una vía verde y también si te gusta la bicicleta



El sendero de la Sierra Norte de Sevilla ofrece un recorrido de casi veinte kilómetros. Atraviesa bosques de galería, pinares y dehesas de encinas. Ideal, como hemos dicho, para los amantes de las de aves e insectos. Los puntos claves son desde la estación de ferrocarril de El Pedroso a la de Cazalla-Constantina y pasa por lugares como el cementerio, el puente antiguo y la fábrica de hierros.

Cascada del Huesna

Las cascadas del Huéznar (o Huesna) están en la parte alta del Rivera del Huéznar, cerca de su nacimiento 


La zona es muy bonita y junto al río hay bosques de galería, en los remansos se forman pozas y con los desniveles algunos saltos de agua, origen de las cascadas de travertino o tobas calizas, por el carbonato cálcico del agua sobre las rocas.

Cerro del Hierro

Uno de los rincones más espectaculares es el Cerro del Hierro, un antiguo complejo minero convertido en un paisaje casi lunar de formaciones kársticas; ideal para hacer una ruta sencilla pero muy fotogénica
El Cerro del Hierro está declarado monumento natural

Tiene un importante valor geológico. Está situado a pocos kilómetros al sur de San Nicolás del Puerto por la carretera de Constantina y dentro del parque natural Sierra Norte de Sevilla. Es fácil llegar, no es muy mala la carretera y hay aparcamiento. Esta zona kárstica, de roca caliza rica en minerales de hierro fue explotada como mina. Históricamente hubo actividad desde la época de la invasión romana y dejó de hacerlo intensivamente sobre los años cincuenta del siglo pasado.



Sendero El rebollar

A la ruta circular de El Rebollar al Cerro del Hierro se le llama la Siberia sevillana, única zona de la provincia donde en invierno puede nevar y llegar a casi los veinte grados bajo cero. 
Un rebollar es un sitio o paraje poblado de rebollos, un tipo de roble (Quercus pyrenaica), aunque en muchos lugares se extiende el nombre como sinónimo de roble. A mí me llamó la atención la presencia de algunos alcornoques centenarios. También hay madroño y quejigos.



Poblado Minero

Del antiguo poblado minero ya sólo queda una pequeña aldea que depende de la cercana San Nicolás del Puerto. Antiguamente, por ferrocarril el mineral podía llegar hasta el mismísimo puerto de Sevilla. Edificios como la Real Fábrica de Tabacos, hoy rectorado de la Universidad de Sevilla o la estructura del puente del Puente de Triana se hicieron con el hierro de este cerro.

A finales del siglo XIX, las minas del Cerro del Hierro pasaron a manos de una compañía escocesa, la William Baird Minimo Co. Ltd., que inició su explotación en 1895 y dejó una huella muy visible en la zona: un poblado de estilo inglés, con iglesia y viviendas para ingenieros conocidas como «Casas de los Ingleses». A diferencia de las casas del poblado minero, estas construcciones disponían de aseos y lavabos independientes de las demás construcciones, e incluso de zonas ajardinadas. Otra gran diferencia con respecto a las viviendas de los mineros, es su localización en una zona alta privilegiada a pie de mina. Toda la piedra utilizada en su construcción es piedra caliza de la propia mina, caracterizada por su dureza, es la misma que forman las enormes agujas que podemos ver a lo largo de todo el recorrido del sendero.

Las llamadas «Casas de los Ingleses», de estilo colonial, fueron construidas en la misma fecha que el poblado minero, finales del siglo XIX. y principios del XX, eran las dependencias de las familias de los ingenieros y capataces responsables de la explotación minera
Plano original de los perfiles, planta y alzado de las casas

Durante décadas, la actividad minera fue intensa, apoyada por un ramal ferroviario que conectaba con la línea Sevilla-Mérida y permitía transportar millones de toneladas de mineral. Tras un parón durante la Guerra Civil Española, la explotación continuó bajo distintas empresas españolas hasta finales del siglo XX, evolucionando desde la extracción de hierro hacia otros minerales como la barita.
Hoy, la actividad minera ha desaparecido por completo; desde el año 2000, este singular enclave, junto a su antiguo poblado y su espectacular paisaje kárstico está protegido por la Junta de Andalucía
Antiguo depósito de locomotoras
Iglesia anglicana del poblado minero

Pueblos de la Sierra Norte

Recorrer la sierra también es ir saltando de pueblo en pueblo por la Sierra Morena de Sevilla. Los municipios que incluye son los siguientes por orden alfabético (en negrilla los visitados):

  • Alanís
  • Almadén de la Plata
  • Aznalcóllar
  • Castilblanco de los Arroyos
  • El Castillo de las Guardas
  • Cazalla de la Sierra
  • Constantina
  • El Garrobo
  • El Madroño
  • El Pedroso
  • El Real de la Jara
  • El Ronquillo
  • Gerena
  • Guadalcanal
  • Guillena
  • La Puebla de los Infantes
  • Las Navas de la Concepción
  • San Nicolás del Puerto

Yo no lo he visto todos, ¡claro! He estado dos veces, la primera desde una casa rural en Alanís y la segunda vez, años después, en hotel en Cazalla de la Sierra, que es quizás uno de los pueblos más conocidos, famoso por su aguardiente y su patrimonio histórico. Otro imprescindible es Constantina, con su castillo en lo alto y unas vistas espectaculares de la sierra. Además, es un buen punto de partida para rutas de senderismo. No te olvides de Alanís, un pueblo que parece detenido en el tiempo, con un bonito conjunto histórico y un castillo medieval que domina el paisaje. A mí me pareció también muy interesante por la paz que trasmite, El Pedroso. Abajo algunas fotografías de estos pueblos...

Constantina

El castillo se asienta sobre los restos de un castrum romano, aunque realmente es árabe, una fortaleza que defendía el eje norte-sur con destino en Sevilla y reforzaba la línea defensiva de la cora de Firrish
Las últimas modificaciones fueron introducidas por Rodrigo Ponce de León durante el siglo XV,



La Iglesia Parroquial de Santa María de la Encarnación de Constantina fue construida durante el siglo XV en estilo mudéjar, aunque fue incendiada durante la Guerra Civil (1936), con la pérdida del retablo mayor. Lo más notable es la torre atribuida a Hernán Ruíz El Joven, que también fue constructor de La Giralda.

Cazalla

La iglesia de Nuestra Señora de la Consolación es obra de Diego de Riaño y de Martín de Gainza, quien la concluyó tras la muerte del maestro

Se encuentra situada en la plaza Mayor. Está adosada a una puerta de la antigua muralla almohade, que fue modificada en estilo mudéjar. En los siglos XIV y XV, fue una iglesia mudéjar que luego se reformó. Ya casi al final del XVIII, hubo una última reforma.
Plaza Mayor

El espacio de mayor representatividad del pueblo es la Plaza Mayor donde encontramos un edificio palaciego del siglo XVI, con una hermosa portada de piedra. También está el antiguo ayuntamiento, construido en el siglo XVIII, en el que destaca su fachada, sede de los actuales juzgados.

Ermita de Nuestra Señora del Monte, aunque algo apartada del pueblo, se puede llegar en coche por la SE-195 en apenas diez minutos; se construyó entre 1742 y 1753 sobre un templo mudéjar más antiguo donde ya se veneraba a la Virgen del Monte desde el siglo XVI

El Pedroso


El Pedroso tiene poco más de dos mil habitantes (después de la Guerra Civil había casi cinco mil), se respira tranquilidad en sus calles con sus casas encaladas de blanco. Cuentan que aquí pasaron un par de noches los mismísimos Reyes Católicos en su visita a Sevilla.


La Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación en la plaza de la Constitución data del siglo XV. El retablo es del año 1727, con esculturas de Pedro Duque Cornejo, finalmente realizadas por Bartolomé García de Santiago hacia 1743.  En la hornacina central se sitúa una escultura de la Virgen con el Niño de finales del siglo XVI que es atribuida a Jerónimo Hernández.


La joya de la iglesia es una escultura de la Inmaculada Concepción, una talla de Juan Martínez Montañés realizada entre 1606 y 1608. Fue una donación de Diego Pérez Cabeza, oriundo de El Pedroso, que hizo su fortuna en Perú, donde se desempeñó como menestral al servicio del virrey Nicolás López de Velasco.


Un poco a las afueras (se puede ir andando) está la Ermita de la Virgen del Espino, una construcción mudéjar, probablemente del siglo XV, que en el siglo XVIII, como consecuencia de los destrozos causados por el terremoto de Lisboa de 1755, se reformó y amplió.


A la salida de la ermita hay un interesante crucero de la primera mitad del siglo XVI, una obra realizada en piedra sobre una grada de cinco escalones. Arriba aparece un Crucificado y en la otra la Piedad.

La Puebla de los Infantes


En 1253, Alfonso X el Sabio donó el donadío de Castril a Enrique Enríquez el Viejo, hijo del infante Enrique de Castilla el Senador y nieto del rey Fernando III el Santo, de ahí lo de «los Infantes». Es un pueblo de unos tres mil habitantes donde destaca la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Huertas.

La ermita de Santa Ana, mudéjar de finales del siglo XV (1470-1485) que presenta en su estructura arcos transversales típicos de la Sierra Norte

Hay también en La Puebla de los Infantes restos de un castillo construido a mediados del siglo XIV (1330-1344), de estilo gótico-mudéjar y algunas ermitas más, aunque no siempre se pueden visitar.

Los lavaderos públicos "Las Pilas" son del siglo XIX compuesto por treinta pilas y es un ejemplo de las costumbres populares y un referente en la provincia de Sevilla

Alanís

Alanís está casi en el extremo más norte de la provincia sevillana, pegado ya a Extremadura
Lo más destacado del pueblo es su castillo (siglo XIV), situado al sur de la población; era parte de la «Banda Gallega» o línea defensiva del Reino de Sevilla frente a los ataques de Portugal
Es de planta hexagonal, con torreón y barbacana, aunque poco queda de su construcción original, los muros dejaban un único acceso al recinto por su cara norte, desde donde se avista el pueblo; los franceses lo dinamitaron y en la actualidad sólo se conservan algunas ruinas


San Nicolás del Puerto

El puente sobre el río Galindón es de origen romano aunque modificado en la época medieval

Con seiscientos habitantes San Nicolás es la puerta de entrada para las Cascadas del Huesna y al Cerro del Hierro. Su nombre se debe a Fray Diego de San Nicolás, santo para la Iglesia católica, más conocido como San Diego de Alcalá que nació en este pueblo sevillano.

Gastronomía

Viajar a la Sierra Norte también es comer bien. Aquí mandan los productos de la tierra: carnes de caza, setas en temporada y, sobre todo, el cerdo ibérico. Platos como el guiso de venado o el solomillo al whisky son habituales en las cartas. Y, por supuesto, no puedes irte sin probar los embutidos y jamones de la zona, acompañados de un buen vino o un licor local.

Si buscas algo relajado, simplemente disfrutar de una casa rural con chimenea y vistas a la dehesa ya es motivo suficiente para venir. La Sierra Norte de Sevilla no compite con los grandes destinos turísticos, y ahí está precisamente su encanto. Es un lugar para bajar el ritmo, reconectar con la naturaleza y descubrir una Andalucía diferente, más tranquila y auténtica. Perfecta para un fin de semana. Y esto es todo, espero hayan disfrutado de este recorrido por la provincia de Sevilla. Pueden ampliar esta información con otras dos entradas:

Entrada ampliada dedicada a 👉 Cazalla de la Sierra
Entrada ampliada dedicada a 👉 Alanís


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