Los mejores churros con chocolate de Madrid

En estos días que ya empieza a apetecer un chocolatito con churros, me he acordado de un sitio histórico de Madrid, se trata de la "Chocolatería de San Ginés" situada a medio camino entre la Puerta del Sol y el Teatro Real, en pleno centro de Madrid, una de las chocolaterías más antiguas de la capital. Fue fundada en 1894. Durante un tiempo se conoció como "La Escondida" por estar en un lugar ciertamente angosto como es el Pasadizo de San Ginés. Hoy día es célebre por sus relaciones literarias y además de formar parte del repertorio de los turistas de Madrid, esto le ha ocasionado perder la tranquilidad, por el bullicio, no solo de los madrileños, sino de los visitantes que vienen de todas las partes del mundo y que devoran una media de cuatro mil churros al día. Abre las 24 horas del día y los 365 días del año.
Puedes visitar la página web de la chocolatería que contiene mucha información, por ejemplo que en esta chocolatería, Ramón María del Valle-Inclán situó la Buñolería Modernista, que aparece citada en Luces de Bohemia (1920) y Benito Pérez Galdós, aludió al Arco de San Ginés en la segunda serie de los Episodios nacionales (1875-1879).

¡Rocadragón existe! - San Juan de Gaztelugatxe

Hace unos años (2017) en el primero de los capítulos de la séptima temporada de esa serie tan famosa de HBO titulada Juego de Tronos apareció un camino que llevaba a una roca, que con los efectos especiales se convertía en Rocadragón, aunque realmente se trataba del camino que lleva a la peña donde se levanta la iglesia de San Juan de Gaztelugatxe, en Bermeo. Rocadragón es el nombre que se le dio a esa isla localizada en la ficción en la entrada de la Bahía del Aguasnegras y del castillo construido en ella (aquí se simula con efectos especiales en el lugar de la iglesia). Originalmente era el asentamiento de la Casa Targaryen en Poniente y posteriormente, con la Guerra del Usurpador, pasó a ser asentamiento de Stannis Baratheon. (+info friki: aquí
Impresionante la vista desde aquí de San Juan de Gazelugatxe

El corazón de Bolonia: Via dell'Indipendenza

Aquí en el blog, a veces,  con la etiqueta "Calles y Plazas" abordamos esas calles o esos lugares peculiares de cada ciudad. Bolonia es una de las ciudades medievales mejor conservadas del mundo, pero hay una avenida donde la ciudad se hace grande, la Via dell'Indipendenza, la calle principal de Bolonia, una de las calles con más vida de la ciudad roja como así la llaman los italianos. La avenida parte de Piazza Maggiore y termina en la estación de ferrocarril. Su urbanización se completó en el año 1890, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo ferroviario. Hoy día la Vía de la Independencia es el corazón de la zona comercial, con una estructura de pórticos, que protege a los peatones a ambos lados y permite pasear resguardados de la lluvia o del calor sofocante del verano boloñés. Fundamentalmente son tiendas de moda, ropa tanto de diseño como pequeñas tiendas, restaurantes y cafeterías así como bares de comida rápida.
Ilustración antigua cuando compartían la avenida los primeros coches, el tranvía y los peatones

Ålesund ¡qué frio!

Ålesund con esa "Å" rara que es como una "o". Pertenece al Condado de Møre og Romsdal y es el centro de la región que lleva su nombre. Últimamente muy conocida la ciudad por ser puerto de recalada de los cruceros de los fiordos. Pero pocos conocen que es una ciudad muy importante en edificios del estilo modernista Art Nouveau. Ålesund es un pequeño municipio (aunque esté entre los más poblados de Noruega) que supera escasamente los sesenta mil habitantes. Llegamos en barco a eso de las diez de la mañana a Ålesund y nos recibe con frío y lluvia. A pesar de las inclemencias meteorológicas nos hemos atrevido a salir con la ropa que llevábamos, no muy apropiada para el particular "verano" noruego. Si hace este frío en agosto, imaginaros en febrero ¡tela marinera!
Ålesund a la llegada al puerto desde la mar

Bermeo, antigua capital de Bizkaia

En mi época de marino, navegué con muchos marineros de Bermeo, bermeotarra como a ellos les gusta, y de siempre estaba por ir a Bermeo y nunca iba. Además el euskera que se habla en Bermeo (un subdialecto del euskera biskaino) es muy particular, muy "cantarín". Así que en mi último incursión en Euskadi, allí fuimos, ¡a Bermeo!
Bermeo fue fundada en el año 1236 por Don Lopez Díaz de Haro, que lo recordaréis por el monumento que tiene en Bilbao. No es solo una de las villas más importantes de Bizkaia, sino que fue hasta 1602 su capital. A la entrada en Bermeo veréis que huele a mar por todas partes, porque Bermeo es sobre todo un puerto de mar, hoy convertido por una parte en lugar de refugio de embarcaciones deportivas o de placer, y un puerto pesquero con su propio varadero que sirve de atraque a los  barcos de los arrantzales que nos traen las maravillosas anchoas del Cantábrico. La actividad pesquera y conservera del municipio da vida a esta villa marinera. Bermeo cuenta con infinidad de atractivos turísticos, especialmente San Juan de Gaztelugatxe, convertido en un polo de atracción de turistas desde que se hizo protagonista de la famosa serie Juego de Tronos, pero de esto hablaremos en otro post, hoy nos centraremos en Bermeo. 
Su escudo, fijaros arriba, tiene lobos, una cabeza, y una ballenera con la ballena. La ballena representa la actividad que antiguamente desarrollaban los bermeanos desde el siglo XI hasta el siglo XV aproximadamente. Los lobos son símbolo de las armas de Vizcaya, de la casa de Haro. La cabeza barbada de anciano representa la primacía que tuvo Bermeo sobre los demás pueblos de Vizcaya: en las Juntas Generales de Vizcaya a Bermeo le correspondía el primer asiento entre todos los representantes de las demás villas.