El reloj que marcaba el fin del Mundo

Una de las etiquetas de este blog es la de #relojes y hacía tiempo no traíamos uno de esos famosos relojes astronómicos que hicieron furor en los siglos XV y XVI. En este caso nuestro hallazgo fue este verano, cuando vimos uno en la ciudad alemana de Roctock, Mecklenburg, antigua RDA. El reloj astronómico de Rostock es del siglo XV, y se encuentra en la Iglesia de Santa María. Fue construido en 1472 por Hans Düringer, un relojero de Nuremberg. Está compuesto de tres partes, una primera que representa a los apóstoles en torno a Jesús con un movimiento a las doce del mediodía que comentaremos posteriormente; una parte media como reloj con tiempo diario, zodiaco, fases de la luna, y el mes; y abajo el calendario, que recientemente fue reconstruido a partir del año 2018, ya que el disco anterior terminaba en el 2017. El reloj astronómico es una obra maestra técnica de reconocimiento internacional.

Hornindal, el lago más profundo de Europa

Hornindal, es un municipio de la provincia de Sogn og Fjordane, a un kilómetro al sur de la frontera del condado de Møre og Romsdal. Su fama se debe a su lago de aguas glaciares: el lago de Horndindal (Hornindalsvatnet), que no es solo el lago más profundo y el más impactante de Noruega sino de toda Europa. Aunque no es el más grande (ocupa el número 19 en extensión de Noruega), tiene el récord de profundidad con sus 514 metros, aunque su media es de 237 m. Se encuentra elevado en una superficie a 53 metros sobre el nivel del mar, lo que significa que la parte inferior es de 461 metros bajo el nivel del mar. La longitud del lago es de 24 km y un ancho de 3,3 km. El pueblo de Grodås se encuentra en el extremo oriental del lago en el municipio de Hornindal y el pueblo de Mogrenda está situado en el extremo occidental del lago en el municipio de Eid. Una carretera pasa junto al lago y permite hacer fotografías donde lo que más impacta es el agua cristalina y los reflejos a modo de auténtico espejo de los paisajes. El pueblo de Heggjabygda y la Iglesia de Heggjabygda están pegados al lago.

El Viaje del Verano 2018: A Creta (segunda parte)

  • En la isla blanca
El viaje siempre empieza antes,...
Creta, Kriti, (Κρήτη) es la isla más grande de Grecia pero sobre todo es el paraíso de nuestros amigos Mari Carmen y Manolo, que todos los años van a esa isla, sin parar durante más de veinte años, tantos que han sido los encargados de hacer la Guía de Viaje de Anaya, y de la que en su día habíamos hablado aquí.
Es verdad que este verano ya habíamos gastado parte de nuestro presupuesto en el crucero por los fiordos, pero al final encontramos un vuelo no muy caro, aunque a horas intempestivas para poder colarnos en "la isla blanca" [su capital fue conocida como Candía, del latín candidus (blanco)], como así la llamaban los marinos cuando avisaban sus costas.

El Viaje del Verano 2018: De los fiordos... (primera parte)

Gracias a la vida que me ha dado tanto 
Me ha dado la marcha de mis pies cansados 
Con ellos anduve ciudades y charcos 
Playas y desiertos, montañas y llanos 
Y la casa tuya, tu calle y tu patio
Violeta Parra
Paisajes como este nos hicieron decantarnos por los fiordos, donde el agua es cristalina y se refleja como un espejo.
Creo que es de las fotos más bonitas que me han salido del viaje.
Tener la suerte, durante un mes, de moverte por el mundo requiere de agradecimiento. No hay nada como viajar, la mejor inversión contra la xenofobia y los nacionalismos. Nuestro viaje, por razones laborales siempre es en agosto, al menos el gran viaje. Y en el 2018 hemos tenido dos escapadas europeas, una al norte y otra al sur: en la primera quincena nos fuimos a los fiordos noruegos desde Trondheim hasta Stavanger, para terminar en la ciudad alemana de Rostock; y en la segunda quincena a la isla de Creta, que teníamos muy pendiente desde hacía años. Entre uno y otro viaje aprovechamos el verano gaditano, cada día más concurrido de visitantes que saborean sus playas y su gastronomía.

Iglesia de la Compañía, Quito

Imagen romántica de la Iglesia de la Compañía
He visitado muchas iglesias en Sudamérica, pero ninguna me impresionó tanto como cuando crucé las puertas de la Iglesia de La Compañía de Jesús de Quito. Después de un aterrizaje complicado en el Aeropuerto de Quito, después de ver dónde se encuentra Quito, su altura, es impresionante ver lo que hicieron los españoles, o de la mano de los españoles (y de los indígenas ¡claro!), hace quinientos años. El barroco, el color oro, el resplandor de cada detalle, de esta magnífica Iglesia, también conocida como La Compañía. Está situada en el centro histórico de la ciudad. Fue la sede de la orden jesuita y en ella se impartieron clases. Como en España, los jesuitas también fueron expulsados del Ecuador, y con ellos abandonaron la Iglesia. Hoy pertenece a la "Fundación Iglesia de la Compañía".

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