Un faro con nombre de derrota

Vista del Faro de Trafalgar desde la playa
No todo el mundo tiene la suerte de pasar una noche en un faro, a mí se me dio esta circunstancia hace unos años, gracias a una amiga que conocía a la familia del farero del Cabo Trafalgar. Pero este faro, esta zona, es famosa por la batalla de Trafalgar, que como todos sabemos tuvo lugar el 21 de octubre de 1805. De ahí que le haya puesto al post "Un faro con nombre de derrota", la derrota más importante de la Armada Española, quizás el declive de lo que llego a ser España. En el lugar se batieron en batalla naval, por una parte la coalición británica, Reino Unido, Austria, Prusia, Nápoles y Suecia y por la otra Francia y España. Se trataba de intentar derrocar a Napoleón Bonaparte y frenar su expansión en Europa. España apoyaba a Francia y precisamente en España, en Trafalgar, tuvo lugar el enfrentamiento naval. Capitaneando a Francia y España el vicealmirante francés Pierre Villeneuve, apoyado por el teniente general Federico Gravina, en su oposición nada menos que el vicealmirante Horatio Nelson. El desenlace ya se sabe dio al traste con las aspiraciones francesas de obtener la hegemonía del mar, aunque le costó la vida a Nelson. Pero nos queda Trafalgar y su faro como testigo de aquella célebre batalla naval.

Cuadro de la batalla de Trafalgar por Auguste Mayer
El bicentenario de la batalla dio a la zona un protagonismo en el año 2005. También Pérez Galdos escribió uno de sus Episodios Nacionales "Trafalgar". Pero el faro de Cabo Trafalgar es de por sí, independientemente del hecho histórico, un monumento impresionante por su estructura, de aproximadamente 34 metros de altura y por el entorno natural incomparable de las playas y las zonas que lo rodena. Se trata de una torre troncocónica blanca, levantada en 1860 muy próxima a la torre almenara del mismo nombre. Geográficamente está situado en el término de Barbate, Cádiz claro. Y en el año 1929 se reformó tanto en el aparato óptico como en la vivienda de los fareros.

Placa de bronce de la farola original

Una visita privilegiada
El actual Faro de Trafalgar data de 1860 , posee una altura de 34 metros y se levanta hasta 51 metros sobre el mar. En esta visita pude subir a lo alto de la farola y contemplarla con todos sus artilugios ópticos y mecánicos, realmente espectacular. Desde allí, además se observa desde lo alto toda la zona de playa que rodea el faro de Trafalgar: una playa salvaje y turbulenta, en algunos casos con aguas peligrosas y fuertes corrientes y oleajes. Son muchos los accidentes, especialmente de buceo que se producen todos los años en esta zona desde Tarifa a Conil. Una de las puestas del sol más espectaculares que se puede vivir desde aquí a lo alto. Próximo al faro está la zona que se llama de la Aceitera, en cuyos fondos hay testigos palpables de la batalla y muchos se emplean en obtener restos arqueológicos.

Lámpara del Faro
La playa del Faro Trafalgar es muy apreciada por los pescadores y submarinistas, que encuentran un paisaje "casi" virgen. En los meses del invierno se forma una especie de laguna de agua que rodea el arenal del faro. Los amantes de la naturaleza gozarán en esta zona, entre los Caños de Meca y la playa de Sajorami y de Zahora del avistamiento de pájaros costeros, también de orcas y otros mamíferos acuáticos que se pegan sus viajitos en la cercanía de las almadrabas de Zahara y Barbate. Junto al faro es posible hacer nudismo: a unos pasos del faro notaremos que la mayoría de la gente está desnuda y conforme nos vayamos alejando de él la densidad de población playera irá disminuyendo progresivamente hasta poder encontrar la casi soledad absoluta en un entorno natural de singular belleza. Al faro se puede llegar desde la carretera del faro o bien desde Zahora por la playa. Normalmente se forma una importante tangana de coches en la pequeña carretera que se interna desde la principal que comunica Conil-Vejer con Caños por el mar (carretera local CA-2141).

Fue declarado Monumento Natural en 2001 y ha sido propuesto Lugar de Interés Comunitario y si lo consigue entraría en la Red Natura 2000 regulada por la Directiva Habitats.

Vista desde arriba del Faro Trafalgar

El viento de Levante, cuando sopla con fuerza es un factor muy a tener en cuenta para permanecer en la playa y en la zona. Quizás ese viento sea el que la ha reservado en su estado tan virgen y no tan afectada la playa de la invasión inmobiliaria. No existe practicamente ningún tipo de edificación ni elementos urbanísticos y tan solo veremos una enorme extensión de terreno llano sin arboleda ni otros elementos naturales o artificiales. La arena es de color muy claro y de textura fina, sin llegarlo a ser tanto como en otras playas de grandes extensiones dunares. Aunque quizás la mejor propaganda es que vean las fotos, disfruten y vengan a Trafalgar, seguro que la "derrota" les será llevadera. Salud.

Carretera del faro

3 comentarios:

el viajero impresionista dijo...

La puesta de sol allí, de las que no se olvidan. Saludos.

Fran dijo...

Muy bello lugar que recomiendo a todo aquel que esté por la zona. El vientecito es lo malo....
Saludos

Alfonso dijo...

uh no había visto este post, me encanta, toda la historia de Trafalgar, el mismo sitio que es una maravilla y todo lo que tenga que ver con los faros. Precioso el post!! muchas veces he ido allí y con tempestad, aquél mar da pánico.

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