San Marino, ese pequeño país

Los viajeros solemos tener un contador muy particular que es el ver cuántos países hemos visitado, treinta, cuarenta, cien,... pues bien San Marino, cuenta, es un país con sellos, con moneda, y con bandera, ¡qué más queremos! Oficialmente se denomina la Serenissima Repubblica di San Marino. Es una república parlamentaria y dicen que el Estado soberano más antiguo del mundo, la República más antigua. Es como una isla dentro del territorio italiano, entre las regiones de Emilia-Romaña y las Marcas. No está muy lejos de Bolonia, nuestra ciudad de residencia el verano pasado. A pesar de lo "marino", no tiene mar,  aunque está muy cerca del Adriático, apenas a unos minutos por carretera. Realmente es un enclave montañoso: el Monte Titano, de 739 metros. Su topografía está dominada por los Apeninos. Aunque no todo iba a ser bonito, os confieso que esta ¡atestado de turistas!
              
Sello, moneda y bandera de este microestado europeo llamado San Marino. Sólo Mónaco y Ciudad del Vaticano son más pequeños. El país vive esencialmente del turismo y de una aportación del gobierno italiano, el gobierno ha suprimido los impuestos y los derechos aduaneros, excepto para la venta de monedas y sellos.


Cuando menos te lo piensas has cruzado la frontera y estas en otro país, las matrículas de los coches son diferentes...
matrícula de San Marino
Lo mejor en estos casos es dejar el coche en un aparcamiento, hay varios en la Ciudad de San Marino. Pones el google map o el navegador que quieras y déjate llevar. Luego para subir hay ascensores e incluso un teleférico.
Aquí se puede ver la plaza donde aparcan los autobuses y la salida del parking que utilizamos nosotros
La República de San Marino tiene existencia conocida desde el siglo X. Su nombre curiosamente tiene referencia a un cantero llamado Marino, Marinus el Dálmata o Santo Marino, un católico que dejó la isla de Arbe para escapar del emperador romano Diocleciano. Marinus se escondió en la cima del Monte Titano, el más alto de los siete que posee San Marino y fundó la pequeña comunidad cristiana que hoy conocemos. Perteneció posteriormente al Ducado de Spoleto y además fue invadida por Cesar Borgia y por el cardenal Alberoni, en diferentes etapas. Luego fue disputado por las familias de los Rímini (ciudad cercana) y Montefeltro, viviendo las luchas entre güelfos y gibelinos, aunque supo mantener su independencia por lo abrupto de las montañas. En 1243, se estableció la figura de los Capitani Reggenti una especie de jefatura de Estado compartida. Ya el papa Nicolás IV reconoció la independencia de San Marino en el año 1291. También Napoleón respetó el pequeño país en 1797, y por otros Estados europeos en 1815 durante el Congreso de Viena. En 1906 se reformó el país para darle una estructura más democrática, incluso ha sido gobernado por una alianza de izquierdas con el Partido Comunista. La unificación de Italia tampoco fue obstáculo para permanecer independiente aunque con un tratado de dependencia que fue revisado y corroborado en 1939 y 1971. Ingresó en el Consejo de Europa en 1988, y miembro de Naciones Unidas en 1992, y adoptó el euro en 2002 como moneda nacional, pese a no pertenecer a la Unión Europea. (más información en Wikipedia)
Abajo plano de la ciudad de San Marino...
El Monte Titano, origen de San Marino está marcado por sus tres cumbres que figuran incluso en su propio escudo donde hay en cada una una torre que marca el paisaje de la república. La más antigua es Guaita, construida en el siglo XI), luego Cesta, la cumbre más alta y cuya torre es del siglo XIII, y Montale, la más pequeña construida en el siglo XIV. No es de extrañar que el pastel típico se llame Torta di Tre Monti.
La Piazza della Libertà es el corazón del pueblo, donde se encuentra el Palacio delle Poste, la Arcipretura Vecchia y el Palacio Público (el que sale en las monedas), reconstruido con formas medievales a finales del siglo XIX donde se puede ver el típico oficial de guardia engalanado. Este Palacio Público es donde tienen lugar las ceremonias oficiales y la sede de las principales instituciones y administración de la República, está localizado en el sitio del antiguo edificio llamado Domus Magna Comunis. En el centro de la plaza se alza la Estatua de la libertad (1896) que es la figura más representativa de San Marino (primera foto de esta entrada y fotos superiores).
Otro de los edificios significativos de San Marino es San Francisco, una iglesia del siglo XIV y transformada posteriormente. Junto a ella hay una Pinacoteca, aunque nosotros no la visitamos.
Las Fortalezas con sus torres de guardia así como las murallas almenadas son la parte más esencial de la vieja ciudad de San Marino.
La fortaleza de Guaita es la más antigua de las tres torres construidas en el Monte Titano, y la más famosa.
Fue construida en el siglo XI y sirvió brevemente como una prisión.
Realmente San Marino no da para más, si acaso, como he dicho anteriormente para "presumir" de haber visto un nuevo país. Además se puede considerar como la típica ciudad de los itinerarios turísticos de autobuses que ven toda Italia en una semana (bueno eso dicen, jajaja). Está muy masificada y no merece la pena si quiera quedarse para comer, tienes ciudades más apropiadas. Nosotros de hecho nos fuimos a Rimini y no nos arrepentimos, otro día hablaremos de esta ciudad.
¡Hasta la próxima viajeros!

1 comentario:

Jordi dijo...

Artículo detalladisimo como siempre, tanto por lo que hace referencia al recorrido como a la historia de San marino. La verdad es que me gustó mucho poderlo visitar hace un par de años. Parece mentira que haya podido mantener su independencia a lo largo de los siglos un lugar con mucho más y estoy de lo que podría parecer.

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