La Catedral de... Ciudad de México





























Siguiendo con nuestra serie de Catedrales vamos a dedicar la entrada de esta semana a uno de los templos más importantes de Hispanoamérica, nos referimos a la Catedral de Ciudad de México.

La llamada correctamente "Catedral Metropolitana de la Asunción de la Santísima Virgen María a los cielos de Ciudad de México" que los conquistadores españoles levantaron en el mismo lugar en el que se encontraba el Templo Mayor de la ciudad azteca de Tenochtitlán, como una forma de decir "aquí estamos", tal como en tantas invasiones de tantas civilizaciones, la ganadora impone y arrasa la cultura de la otra y así paso aquí. A pesar de ello junto a la Catedral se encuentra afortunadamente recuperados parte del Templo Mayor (ver entrada -> aquí), el "Huey Teocalli", el gran templo en la capital azteca de Tenochtitlan. Pero sigamos hablando de la Catedral, un templo tiene su origen en la primer iglesia levantada por el arquitecto Martín de Sepúlveda entre 1524 y 1532, una de las primeras levantadas por los españoles en el Nuevo Mundo. De hecho aquí tuvo la sede el primer obispo americano, Juan de Zumárraga, como encargado de la primera sede episcopal en América. Esta "catedral de Zumárraga" se encontraba en la parte noreste de lo la que es la actual catedral.

Esta antigua iglesia de Zumárraga era muy insignificante para lo que estaba creciendo y lo que representaba la ciudad capital de los aztecas. Otras iglesias como la de San Francisco, le iban "comiendo" el terreno. En 1552 ya se empezó a tomar acuerdos para la nueva Catedral, lo primero era saber quién la iba a pagar y se acordó a partes iguales entre Madrid, México y los indios (imagino que a los indios nadie les preguntaría). El arzobispo de la Nueva España iba a ser el encargado de la construcción. Aunque en el diseño original se pensaba más en la Catedral de Sevilla, luego se bajaron los humos y se pensó en una basada en Jaén o Valladolid. El problema era el mismo que todavía hoy existe, el suelo pantanoso, recordemos el origen de esta ciudad, una isla en un lago. Por tanto el peso de una obra las dimensiones de la hispalense era impensable. Se pensó en construir una plataforma, algo que requería altos costos y un constante drenado, al final, como he comentado anteriormente, se cambió de opinión. Los arquitectos españoles se basaron en las mismas técnicas que usaban los aztecas, inyectando pilotes de madera a gran profundidad: veinte mil en un área de seis mil metros cuadrados. La primera piedra se colocó en el año 1571, siguiendo los cánones renacentista de la catedral jiennense levantada treinta años antes.

Altar de los reyes
Todavía hoy se puede apreciar un desnivel entre la Plaza del Zócalo y la Catedral, que se ve como se va hundiendo siglo a siglo en un terreno fangoso, todo ello puede dar una idea de las dificultades de su construcción. Ya a comienzos del XVII los muros empezaron a alcanzar la mitad de lo que sería su altura. Para colmo México sufrió durante la construcción varias inundaciones. En 1675 fue concluida la parte central de la fachada principal, posteriormente se levantaría la torre del oriente. La portada principal diez años después. Hasta 1787 no se comenzó la construcción de los campanarios, y la parte final de la fachada principal y la cúpula.

Vistas laterales
Una de las obras de arte más espectacular de la catedral es el Altar de los Reyes, que se encuentra en el ábside del templo, detrás del Altar Mayor. Es obra de Jerónimo de Balbás, y toma su nombre de las tallas de seis reinas canonizadas: Margarita de Escocia, Helena de Constantinopla, Isabel de Hungría, Isabel de Portugal, Cunegunda de Luxemburgo y Edith de Wilton. En el centro del altar se encuentran seis reyes canonizados: Hermenegildo, Enrique II del Sacro Imperio Romano Germánico, Eduardo el Confesor y Casimiro de Polonia, ubicados en una posición inferior, y Luis IX de Francia y Fernando III de Castilla, ubicados en una posición superior a los cuatro anteriores.

           
La Catedral tiene numerosas capillas (ver Wikipedia), que como esto no es un blog de Historia del Arte, tampoco vamos a detallar exhaustivamente, al menos os dejo las fotos de arriba, que espero os sirva al menos para convenceros de visitar este gran monumento indispensable en una visita a Ciudad de México. Y nada más me despido de ustedes hasta la próxima entrada.
Saludos viajeros !!!

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