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| Una de las fortalezas de la ciudad de Elvas |
Elvas es una ciudad portuguesa del Alentejo, muy cerca de la frontera con España, a solo 8 km de Badajoz. Es la ciudad más grande del distrito de Portalegre y una de las más importantes del sur de Portugal. Por su posición estratégica, Elvas fue durante siglos una plaza militar clave en la región del Alto Alentejo. Por esta razón, concentró, a lo largo de los siglos, un poderoso sistema defensivo, basado en las suaves elevaciones distribuidas por la planicie circundante y en el vecino río Guadiana. La guarnición fronteriza y fortificaciones de la ciudad de Elvas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Su casco histórico, con murallas, castillo, fuertes y el impresionante acueducto de Amoreira, conserva ese aire de fortaleza que la hizo famosa.
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| Vista de Elvas desde la Fortaleza Nossa Senhora da Graça |
Un poco de Historia
Aunque tiene raíces celtas, la ciudad de Elvas fue fundada por los romanos con el nombre de Alpesa. Luego llegaron los visigodos y más tarde fue conquistada por los árabes en el año 714 y le dieron el nombre de al-Bash, dejando numerosas huellas de su presencia. Volvió a manos cristianas en 1166, aunque no fue definitivamente portuguesa hasta 1229. En 1513 fue elevada a ciudad por el rey Manuel I. En 1570 se convirtió en sede episcopal. Durante siglos, fue el principal puesto fronterizo al sur del Tajo.
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| Fachada interior del Arco de Santa Clara y Pelourinho o Picota de Elvas |
Batalha das Linhas de Elvas
En 1658, el ejército español, con más de 17.000 hombres, puso sitio a Elvas desde la frontera del río Caya. Querían rendir la ciudad aislándola por completo, y durante semanas bombardearon sus murallas, causando muchas bajas y desatando el pánico. Además, una epidemia de peste mataba a cientos de personas cada día. Ante esta situación crítica, la reina madre Luisa de Guzmán nombró al conde de Cantanhede para liderar la defensa portuguesa. Junto a Sancho Manuel, logró reunir un ejército de unos 11.000 hombres tras mucho esfuerzo, y partieron desde Estremoz para liberar la ciudad. El 14 de enero de 1659, los portugueses atacaron por la zona de los Murtais. Al principio la batalla fue muy reñida, pero finalmente lograron romper las líneas enemigas. El ejército español se desmoronó y huyó, dejando atrás cañones, armas, provisiones e incluso su correspondencia oficial. Solo unos 6.000 hombres lograron escapar a Badajoz. Fue una derrota aplastante para España. El mismo Luis de Haro, que dirigía el ataque, tuvo que huir a toda prisa. Al día siguiente, los portugueses remataron la victoria tomando los últimos fuertes ocupados por los españoles. La Batalla de las Líneas de Elvas marcó un momento clave en la Guerra de Restauración portuguesa y sigue siendo una de las victorias más celebradas de su historia militar.
Centro Histórico
Igreja de Nossa Senhora da Assunção, Catedral de Elvas
En pleno centro, en la Praça da República, se alza la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la antigua catedral de la ciudad, Antiga Sé. Fue construida en el año 1517 sobre los restos de un templo gótico, su diseño manuelino se atribuye a Francisco de Arruda.
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| Tiene un cierto aspecto de fortaleza, quizás asociado a ese espíritu de resistencia de la ciudad de Elvas, contra musulmanes, contra españoles... |
La iglesia tiene tres naves con bóvedas de crucería, una portada lateral manuelina y otra principal de estilo renacentista. En 1570 se convirtió en catedral al ser creada la Diócesis de Elvas, que se mantuvo hasta 1881. Durante los siglos XVII y XVIII, se añadieron elementos barrocos, como altares de mármol y un órgano con talla dorada obra del italiano Pascoal Caetano Oldovini. También destaca la sala capitular del siglo XVII.
Igreja das Domínicas
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| La iglesia es lo único que queda del antiguo Convento das Freiras de São Domingos fundado en 1528 sobre una antigua iglesia templaria |
Aunque el convento fue demolido en el siglo XIX, la iglesia se salvó y hoy es un ejemplo impresionante de arquitectura renacentista y barroca. Tiene tres altares ricamente tallados. Su interior está lleno de detalles en estuco, pinturas y elementos simbólicos que reflejan siglos de historia y arte religioso.
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| Destaca por su planta octogonal, una gran cúpula decorada con azulejos del siglo XVII |
Igreja de São Pedro
También en el corazón histórico de Elvas, se encuentra la antigua Iglesia de San Pedro, una de las más antiguas de la ciudad, fundada en el siglo XIII tras la reconquista definitiva de la zona a los musulmanes. La iglesia conserva su impresionante portada de granito, un bello ejemplo de transición entre el románico y el gótico, con arcos apuntados y capiteles tallados con motivos vegetales. A lo largo de los siglos, la iglesia fue restaurada varias veces.
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| Originalmente sede de una encomienda de la Orden de Cristo |
Guarnición fronteriza y fortificaciones
La fortificación se realizó entre los siglos XVII y XIX (aunque hay restos anteriores, del siglo X), y representa el mayor sistema de fortificaciones abaluartadas del mundo. Dentro de las murallas, la ciudad incluía grandes cuarteles y otros edificios militares, así como iglesias y monasterios. Fundamentalmente se debían a la defensa de la independencia portuguesa restaurada en el año 1640. Uno de los protagonistas en el diseño de estas estructuras militares fue el sacerdote jesuita holandés João Piscásio, de la escuela militar holandesa.
El sitio de clasificados comprende:
- El centro histórico
- El acueducto de Amoreira
- El Fuerte de Nuestra Señora de Gracia
- El Fuerte de Santa Luzia
- El Fuerte de São Mamede
- El Fuerte de San Pedro
- El Fuerte de Santo Domingo
Acueducto de Amoreira
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| Dijo Saramago de este acueducto: «Una asombrosa obra, con sus ochocientos cuarenta y tres arcos de albañilería, dispuestos en ciertos tramos en cuatro órdenes, más de cien años se tardó en construir» |
Conecta la localidad de Amoreira con la ciudad de Elvas. Con 8,5 kilómetros de longitud, 843 arcos con más de cinco arcadas y torres de 31 metros de altura, se considera el acueducto más grande de la Península Ibérica. Aunque ya en 1537, Juan III de Portugal encargó el proyecto, la construcción se retrasó mucho y en 1620, por fin, las primeras aguas fluyeron por el acueducto.
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| Vista del acueducto desde la Fortaleza Nossa Senhora da Graça |
Fundamentalmente hay dos grande fuertes que visitamos: el de Santa Lucía y el de Gracia.
Forte de Santa Luzia
A las afueras de Elvas, en lo alto de otra colina, se alza el Fuerte de Santa Luzia, una de las joyas de la arquitectura militar que formó parte del gran sistema defensivo de la ciudad. Diseñado inicialmente por Matías de Albuquerque y luego rediseñado por varios ingenieros europeos hasta adquirir su característica forma de estrella, siguiendo el estilo Vauban. Se terminó en 1648, justo a tiempo para jugar un papel clave durante el asedio de Elvas en 1658, cuando resistió con valentía el ataque del ejército español dirigido por D. Luís de Haro.
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| La fortaleza vista desde el castillo |
Con planta cuadrada y bastiones en cada esquina, el fuerte está lleno de historia en cada rincón, desde su casa del gobernador hasta sus trincheras y baluartes.
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| Garitas en cada una de las esquinas de la fortaleza |
Abajo algunas de las estanterías del Museo del Ejército que se sitúa en este fuerte.
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| En 2014, se integró en el programa de Turismo Militar de Portugal, y hoy se puede visitar como símbolo de resistencia, estrategia y orgullo nacional |
Forte de Nossa Senhora da Graça
En lo alto del Monte da Graça, se alza una de las fortalezas más espectaculares de Europa: el Fuerte de Nossa Senhora da Graça, también conocido como Fuerte Conde de Lippe. Su silueta imponente vigila el paisaje desde hace siglos, testigo de guerras, asedios y tiempos de paz. La historia de este fuerte comienza mucho antes de que se colocara la primera piedra. Durante la Guerra de la Restauración, en 1658, las tropas españolas ocuparon esta colina estratégica para atacar Elvas. La ciudad resistió, pero aquel episodio dejó claro que la defensa necesitaba reforzarse.
Un siglo más tarde, el rey José I encargó al Marqués de Pombal que reorganizara el ejército. Así fue como el mariscal alemán Conde de Lippe recibió la misión de diseñar una fortaleza moderna que convirtiera el Monte da Graça en un bastión inexpugnable. Las obras comenzaron en 1763 y se prolongaron durante casi treinta años. Participaron miles de obreros, animales de carga y una fortuna en oro. Finalmente, en 1792, bajo el reinado de la reina María I, se inauguró la fortaleza con el nombre de quien la había soñado: Forte Conde de Lippe. A lo largo del tiempo, el fuerte demostró su solidez. Resistió ataques durante la Guerra de las Naranjas en 1801 y también los bombardeos franceses en 1811, durante la Guerra Peninsular.
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| En los últimos años, antes de la restauración, se utilizó como prisión militar |
Castelo de Elvas
Ubicado en lo alto de una colina, es una de las joyas de la arquitectura militar del país. Forma parte del sistema defensivo que hablamos antes, aunque fue construido mucho antes. Su historia se remonta a un asentamiento celta, luego romano, visigodo y más tarde musulmán. Fue escenario de intensos combates durante la Reconquista, pasando varias veces de manos cristianas a musulmanas, hasta que finalmente quedó bajo dominio portugués en el siglo XIII. Durante siglos, reyes como Sancho II, Dinis, Fernando I y Manuel I fortalecieron sus defensas, llegando a tener tres anillos de murallas, más de 20 torres y una torre del homenaje con vistas al Guadiana. Su diseño evolucionó desde una fortaleza medieval hasta una estructura renacentista con murallas abaluartadas.
Igual que las fortificaciones, el castillo tuvo un papel crucial en la defensa del asedio español de 1658.
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| Aunque algunas partes medievales se perdieron con el crecimiento urbano, el castillo sigue siendo un símbolo de la resistencia portuguesa |
Hoy, sus torres, murallas y vistas panorámicas permiten a los visitantes viajar en el tiempo y comprender la importancia estratégica que tuvo esta imponente fortaleza a lo largo de los siglos.
Y esos son quizás los lugares más interesantes de Elvas, aunque como siempre conviene dejarse llevar. Pasear por Elvas es viajar en el tiempo. Es historia, patrimonio y buenas vistas, todo a un paso de España. Una joya poco conocida que merece la pena descubrir. Pero también es una realidad actual, la supresión de los controles de fronteras con Portugal, por el Acuerdo de Schengen, dio un nuevo empuje a esta ciudad fronteriza y hoy forma parte de la Eurociudad Elvas-Badajoz-Campo Maior, una alianza transfronteriza para compartir cultura, turismo y desarrollo.
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| En total, la Eurociudad suma unos 200.000 habitantes |
Resulta muy habitual que vayas a un restaurante y que la mayoría de los comensales sean extremeños que vienen aquí a comer un buen bacalao y un vinho verde fresquito. Así que bendita Europa y bendito este tiempo en el que españoles y portugueses ya no necesitamos baluartes para defendernos.
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| Como alojamiento nos quedamos en la Quinta da Fortaleza, un hotel rural de buen precio a unos ocho kilómetros de Elvas y con mucho encanto, ¡recomendable! |
Hasta la próxima, viajeros !!

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