La creación del estado moderno que fue la fusión de Castilla y Aragón, por parte de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos llevó la fundación de capillas y hospitales, así como la finalización de obras anteriores como las catedrales de Burgos y Toledo. Aunque eclipsado por la magnífica catedral, en Toledo no puedes dejar de ver el convento de San Juan de los Reyes, perteneciente a la Orden Franciscana, donde la protagonista es la la reina Isabel I de Castilla, que pretendió allí establecer el mausoleo real, en conmemoración de la batalla de Toro.
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| Una de las puertas de entrada del Monasterio de San Juan de los Reyes; fue calificado como Monumento Histórico-Artístico de interés nacional, desde el año 1926. |
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| Perfil lateral del edificio |
También quiso honrar a su padre, el rey Juan y el nacimiento del príncipe Juan, aunque este nació con problemas, desde un labio leporino que le impedía hablar correctamente, tartamudo y de constitución endeble, comía muy poco, vomitaba con frecuencia y a menudo se desmayaba. Isabel oró sin cesar por su salud e hizo ofrendas a la Virgen y levantó este monasterio, pero el pobre murió joven de unas fiebres, a los diecinueve años, apenas seis meses desde que se había casado. Pero el monasterio siguió dedicado a San Juan. El Monasterio es sin duda una obra de la Reina Isabel, incluso el estilo lleva su nombre: gótico «isabelino». Incluso, aunque ahora se denomina «de los Reyes», es citado el templo varias veces como «monasterio de San Juan de la Reina».


Tiene dos portadas. El crucero es excesivamente grande. Hay una zona dedicada a la corona, que mediante una verja, queda separada del resto de feligreses. Hay una jerarquización del espacio religioso ya que los reyes están a la misma altura que la Sagrada Forma, esto envía un mensaje al pueblo: se iguala el poder de los reyes con el espiritual, ya que este emana directamente de Dios.
La iglesia se construyó en varias etapas y, en 1484, el proyecto primitivo fue remodelado por la mano de Guas, que trasformó la cabecera en una capilla funeraria revestida por un cimborrio, pensada para los enterramientos de los Reyes Católicos. En una segunda fase, ya había muerto Guas, el proyecto se simplificó. Si vemos a lo largo del perímetro interior hay grabado un texto conmemorativo, lo que puede considerarse una adaptación de la epigrafía árabe a la arquitectura cristiana, obra del escultor Egas Cueman. El retablo de la iglesia fue realizado por Francisco de Comontes aunque originalmente era para el Hospital de Santa Cruz, de ahí que muestre las armas del cardenal Mendoza, fundador del mismo. En el mismo encontramos las siguientes escenas: Jesús camino del Calvario, El Descendimiento, y Santa Elena con los milagros de la Cruz. El claustro es de bóvedas de crucería, en los arcos aparecen como decoración figuras en los ángulos, y en los tímpanos de las puertas está representada la Verónica.
Un incendio durante la Guerra de Independencia Española, el 19 de diciembre de 1808, destruyó el retablo original, la importante biblioteca y el edificio de la comunidad que contenía un segundo claustro con decoración plateresca. A los destrozos de la guerra se añadió la desamortización del clero. Los frailes fueron exclaustrados y no volvieron hasta 1954. Hoy día es uno de los monumentos más visitados de Toledo. Espero, si no lo han visto, lo visiten.
Hasta la próxima entrada !!




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