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Castillo de Alandroal y Fortaleza de Juromenha

Con tan sólo seis mil habitantes es un pueblo con mucha historia


Sin duda la imagen imponente del castillo que se alza, oscuro y robusto, sobre las casas encaladas del pueblo. Muy cerca, ya en la frontera con España, fue Alandroal un pueblo que visitamos en nuestro «viaje por la raya». Su propia existencia y su vida a lo largo de los siglos ha estado marcado por el río Guadiana y el peligro de los españoles, así se encuentran varias fortalezas que han sido testigo de batallas e invasiones, como su propio castillo o varias fortalezas, principalmente la de Juromenha, que es de la que vamos a hablar en esta entrada del blog.

La frontera del Guadiana

El fronterizo Guadiana desde la fortaleza de Juromenha

Alandroal



Alandroal pertenece al Distrito de Évora y al Alentejo Central y fue villa en el año 1486 por Carta otorgada por el Rey Juan II. Desde el siglo XIX, incluye en su municipio los territorios de Terena y Juromenha. Ha perdido la mitad de su población desde los años sesenta hasta ahora, tanto por la emigración como por la huida de los jóvenes del mundo rural. Si quieres más información, puedes pasarte por la oficina de turismo, que está junto al castillo, en la plaza de la República. En Alandroal es típico el cocido. El castillo, que veremos a continuación, está constituido por una plaza empedrada con una iglesia y sus murallas alrededor. 

Castillo de Alandroal

El castillo de Alandroal data de finales del siglo XIII

Esta fortaleza tuvo un papel clave en las guerras entre España y Portugal. Dicen que lo construyó un maestro musulmán llamado Galvo, y todavía se pueden ver toques árabes en su diseño, como un ventanal con arco ultrapassado. Con sus torres cuadradas y una gran torre del Homenaje de más de 20 metros, se impone entre las casas del pueblo. Desde las murallas, a las que se puede subir, puedes teneruna vista bonita del pueblo. 



Dentro del castillo está la iglesia principal, dedicada a Nuestra Señora de la Concepción. Es barroca, de una sola nave, y guarda los restos de Diogo Lopes de Sequeira, un navegante que fue gobernador de la India entre 1518 y 1522, y que fue mencionado por Camões en Os Lusíadas. También aparece en la obra otro personaje local: Pero Rodrigues, que defendió la fortaleza a finales del siglo XIV en una guerra con Castilla.

Junto al castillo hay una bonita fuente de mármol blanco y rosado del siglo XVIII, con seis cabezas de león que echan agua, una de las fuentes más bonitas del Alentejo

Fortaleza de Juromenha

Muy cerca de Elvas y en la orilla portuguesa del Guadiana, Juromenha es un pequeño pueblo hoy en fase de restauración, casi detenido en el tiempo, no es sól un castillo, es una fortaleza. Desde tiempos celtas y romanos ya era un lugar estratégico, y en época musulmana fue una plaza importante del Califato de Córdoba. Pasó varias veces de manos entre árabes y cristianos hasta que fue reconquistada definitivamente en 1242.

Los árabes le dieron el nombre de Julumaniya


Más tarde, se amplió su fortaleza y formó parte de la frontera establecida por el Tratado de Alcañices (1297), una de las más antiguas de Europa. Durante siglos fue escenario de guerras clave como la de la Restauración Portuguesa (s. XVII) o la Guerra de la Independencia contra los franceses. Sufrió daños graves por el terremoto de 1775 y cayó varias veces en manos españolas.

A partir del siglo XX, cayó en el olvido hasta que en los últimos años llegaron los fondos para ir poco a poco reformando, eso nos impidió, eso sí, poder entrar a ver el interior


El castillo está construido en granito con forma de estrella y rodeado de restos de murallas, baluartes y dos iglesias en ruinas que ahora están siendo reformadas
La fortaleza ofrece vistas espectaculares del río Guadiana
A pesar del abandono, visitar Juromenha merece mucho la pena, tiene vistas también al al lago Alqueva y es un rincón con mucho encanto, silencio y una energía especial


Y eso es todo, recuerda que puedes también combinar la visita con otros lugares del 👉 Alentejo.


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