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Kōkyo (皇居): el Palacio Imperial de Tokio

El Palacio o Residencia Imperial de Tokio, conocido en japonés como Kōkyo (皇居)

El área se conforma a modo de un gran parque en el distrito Chiyoda, muy cerca de la estación central de Tokio (ver referencia línea Yamanote - si tomas la salida Marunouchi Central, tendrás el palacio situado al oeste de la estación) y en él se sitúan actualmente varios edificios, jardines y ruinas de lo que fue el castillo de Edo cuando fue utilizado por los shogun de la dinastía Tokugawa. Hay lugares que no se pueden visitar como es el caso del Palacio Fukiage donde vive el Emperador o el palacio principal donde tienen lugar las ceremonias y recepciones de Estado. Los terrenos y jardines del palacio representan algo más de un kilómetro cuadrado, abren a las 9 de la mañana, excepto los lunes y viernes. En días muy especiales los visitantes pueden entrar en las zonas prohibidas: el 2 de enero, con el saludo de Año Nuevo y el 23 de febrero, por el cumpleaños del Emperador.

Los fosos y partes de las murallas sobreviven hasta el día de hoy; este área estaba bordeada por el mar o por el río Kanda, lo que permitía el acceso de los barcos
Para el castillo se cavaron fosos que formaban círculos más o menos concéntricos 
Los robustos muros de piedra están rodeado por un foso, a sus orillas hay muchos cerezos que en primavera cuando están en flor dan un colorido que nosotros no pudimos ver
El Castillo Edo que fue bombardeado y totalmente destruido en el año 1945, todo lo que veréis ha sido reconstruido en los años sesenta y setenta del siglo pasado


Localización de Kōkyo, el Palacio Imperial de Tokio.


Accedemos por la puerta Otemon
Esta puerta es un watari-yagura, un edificio utilizado tanto para el almacenamiento como para la defensa del Palacio Imperial
Llama la atención la entrada en los recintos del Palacio con los rascacielos modernos del barrio de Chiyoda, una de las zonas más modernas de Tokio

Los jardines del Palacio Imperial

Habréis escuchado muchas veces lo de jardines japoneses, realmente en la cultura japonesa, los jardines tienen una significación muy especial. Cada árbol, cada corte de sus hojas, o la piedra que está a su lado está así por un motivo, por encontrar eso que llaman el equilibrio Hombre, Cielo y Tierra. Si hablamos de un Palacio Imperial entonces os podéis imaginar lo cuidado de estos espacios que merecen mucho la pena de ver. Realmente es lo más bonito de la visita al Palacio Imperial ya que los recintos donde viven los monarcas (el emperador Naruhito, la emperatriz Masako y su única hija, la princesa Aiko), salvo excepciones, no se visitan, es lógico.

Se puede llegar a los Jardines del Este desde la entrada de Otemon Gate
Se divide la zona en cuatro sectores, tres de jardines y una de palacio
El Palacio Imperial está rodeado de verdor, una isla de paz en el centro de la ciudad, ni si quiera las líneas de metro pueden pasar por debajo
Los Jardines del Este del palacio, se conocen en japonés como Kokyo Higashi Gyoen
Hay una parte de parque de árboles centenarios, se habla de que alguno tiene 500 años
En verano se pueden alquilar barcas para remar a través del foso

Restos del Castillo de Edo

Una representación en un biombo del siglo XVII, véase la magnitud de lo que fue el Castillo de Edo 

El castillo de Edo fue construido en 1457 por Ōta Dōkan. Tokugawa Ieyasu estableció allí el shogunato Tokugawa, y fue la residencia del shōgun y la sede del gobierno militar durante el período Edo (1603 - 1867) en la historia japonesa. Algunos fosos y murallas del castillo sobreviven hasta el día de hoy. El shōgun requería que los daimyōs (señores feudales) suministraran materiales de construcción o bien aportaran dinero. Grandes piedras de granito fueron movidas desde grandes distancias, el tamaño y número de las piedras dependía de la riqueza de los daimyōs. Los más ricos señores feudales tenían que contribuir más. A los que no aportaban piedras se les pedía que contribuyeran con mano de obra para cavar grandes fosos y allanar colinas. La tierra que se extraía de los fosos se utilizaba como vertedero para la recuperación del mar o para nivelar el suelo, el mar estaba entonces mucho más cerca. La construcción del castillo modificó la ciudad y facilitó el establecimiento de nuevos comerciantes. Edo (Tokio) no tenía entonces poco más de ciento cincuenta mil habitantes.

Casas de los guardias del palacio
Tres de estas casas sobrevivieron al shogunato Tokugawa (1603-1867), aquí precisamente residían los doshin, que eran como samurais guardianes


Después de la capitulación del shogunato y la restauración Meiji, los habitantes de la residencia, incluido el shōgun Tokugawa Yoshinobu, se vieron obligados a desalojar las instalaciones del Castillo. El 26 de noviembre de 1868, el nuevo Emperador llegó a su nueva residencia y la rebautizó como Castillo Tōkei, un año después pasó a llamarse Castillo Imperial.


Ruinas del Castillo de Edo
Esta es la zona mejor conservada
Decenas de miles de hombres participaron en la construcción del castillo, que tenía treinta y ocho puertas; las murallas tenían casi veinte metros de altura y los muros exteriores tenían doce

Un incendio consumió el antiguo castillo de Edo en la noche del 5 de mayo de 1873.
Abajo una de las tres torres (Fujimi-Yagura) que fueron reconstruidas después del incendio (de 1657) y luego después de un terremoto (de 1923).


En la noche del 25 de mayo de 1945, la mayoría de las estructuras del Palacio Imperial fueron destruidas en el ataque con bombas incendiarias aliadas en Tokio. Según el piloto de bombarderos estadounidense Richard Lineberger, el Palacio del Emperador fue el objetivo de su misión especial el 29 de julio de 1945. En agosto el emperador Hirohito se reunió con su Consejo Privado y tomó decisiones que culminaron con la rendición de Japón.

Diseñado por el arquitecto japonés Shōzō Uchii, la residencia moderna se completó en 1993. 

Tokagakudo

Tokagakudo: Sala de conciertos en los Jardines del Palacio Imperial

Esta sala de música se construyó en conmemoración del 60 cumpleaños de la emperatriz Kōjun el 6 de marzo de 1963. El edificio de hormigón armado tiene una superficie total de 1.254 m2. La sala tiene forma de octágono y cada una de sus ocho paredes exteriores está decorada con mosaicos de diferentes diseños. La construcción comenzó en agosto de 1964 y se completó en febrero de 1966.


Desde el Fujimi-Yagura me despido de ustedes

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Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola, Paco
Seguro que es una gozada pasear por los jardines del Este. Los árboles son impresionantes. Me imagino que debe dar paz interior recorrer esos caminos con tanta vegetación que rodean el Castillo Imperial.

Los humanos no aprendemos. Las bombas incendiarias son muy destructoras. En el siglo XX y siglo XXI, las bombas siguen cayendo. El pavor y terror que sientes cuando algo cae del cielo seguro que debe ser brutal. Para volverse loco.

Saludos
CarmeLa
Anónimo ha dicho que…
Qué bonito todo y qué bien cuidado parece.
Aunque para mí veo un sueño imposible, de momento, ir por Japón, pero me entran muchas ganas.
Paco Manzano