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Sigüenza y su doncel

Una vista general de Sigüenza protagonizada sobre todo por su castillo

Sigüenza era una ciudad de la que yo siempre había estado interesado en visitar pero que fui dejando hasta que hace unos meses aprovechando la subida para el norte, la visité. Es parte quizás de esa España vaciada (no llega a cinco mil habitantes), donde la población ha disminuido y sólo se mantiene gracias a la inmigración. Está situada a una altitud de 1004 m sobre el nivel del mar,​ al norte de la provincia española de Guadalajara. No muy lejos están los sistemas montañosos Central e Ibérico. El río Henares nace muy cerca y recorre el municipio junto a sus afluentes, el Dulce y el Salado. La ciudad fue declarada conjunto histórico artístico. Su catedral es imponente y va del románico al gótico del siglo XII, con un magnífico coro de nogal, tapices flamencos, el claustro, un Greco y claro... ¡la escultura del Doncel!, que no era doncel.

Recordaba, desde chico, como filatélico, un sello del doncel, y muchos años después por fin, lo conocí
Míralo, míralo... el doncel aquí está !!

Un poco de Historia

Sigüenza, situada en el alto valle del Henares, tiene orígenes celtíberos bajo el nombre de Segontia. Fue romanizada tras la caída de Numancia y más tarde floreció como sede episcopal en época visigoda. Durante la dominación musulmana, se convirtió en una plaza defensiva, aunque perdió relevancia frente a Medinaceli. La ciudad fue reconquistada en 1124 por el obispo Bernardo de Agén, iniciándose entonces su etapa dorada bajo dominio episcopal, que duró hasta el siglo XVIII. En este periodo se construyó la catedral y se consolidó su poder religioso, político y cultural.

Escudos en la plazoleta de la Cárcel


Durante la Edad Moderna, destacó por su universidad y su vida eclesiástica. En el siglo XIX perdió el señorío episcopal y recibió el ferrocarril, aunque sin gran impacto económico. En la Guerra Civil, la catedral fue fortaleza republicana y sufrió graves daños. Hoy, Sigüenza conserva su trazado medieval y su esencia histórica, siendo un referente cultural y patrimonial en Castilla-La Mancha.

Sigüenza y «la vetusta fortaleza seguntina»


Qué ver en Sigüenza

Sigüenza es una pequeña joya medieval de Guadalajara, nosotros estuvimos un par de noche aunque perfectamente se puede visitar en un día, en una escapada. Tiene historia, arquitectura y el encanto de lo rural. A continuación te indicaré lo más importante, aunque como siempre, es preferible te pierdas por sus callejuelas y te vayas encontrando toda su arquitectura por los rincones de la ciudad. 

Castillo Episcopal de Sigüenza (Parador)

Vista del castillo desde las afueras de la ciudad

El castillo de los Obispos de Sigüenza, situado en Guadalajara (España), fue construido en el siglo XII sobre una fortaleza musulmana. Residencia episcopal hasta el siglo XIX, sufrió múltiples daños en guerras y fue restaurado varias veces. En el siglo XX, fue cuartel de la Guardia Civil y en la guerra civil del 1936-1939 fue destruido y después abandonado convirtiéndose en total ruina. En 1972 se reconstruyó completamente para convertirlo en Parador Nacional. 


Conserva partes originales como la capilla y algunas torres, y su interior recrea estancias históricas. Fue inaugurado oficialmente en 1978 y ha servido como escenario de películas y series.

El acceso al interior del parador sólo se puede realizar si te alojas o usas los servicios de cafetería o restaurantes, en cualquier caso el interior está todo restaurado

La leyenda de Doña Blanca

La leyenda que te venden a los turistas es que en el parador aún ronda el fantasma de Doña Blanca. ¿Quién era esa Blanca? pues hay que remontarse al año 1355, cuando Pedro I de Castilla se apoderó del castillo y no tuvo otra idea que encarcelar en una torre a su esposa, la francesa Doña Blanca de Borbón para evitar que sirviera de apoyo a los nobles que querían deponerle del trono. Cuatro años permaneció confinada Doña Blanca en el castillo. Luego la liberó, la llevó a la provincia de Cádiz y se emparejó con su amante. En fin, pobre Blanca, moriría asesinada a los veintidós años en Jerez.

Catedral de Santa María

La Catedral de Santa María de Sigüenza es mucho más que una iglesia, podríamos decir en plan poético que es un viaje de piedra a través de los siglos


Comenzó a construirse en 1124, tras la reconquista de la ciudad por el obispo Bernardo de Agén, y desde entonces ha crecido y cambiado, como si su arquitectura fuera un espejo del tiempo. Su aspecto exterior, sobrio y poderoso, recuerda a una fortaleza, con torres almenadas que evocan siglos de historia y defensas.

Retablo mayor de la catedral, fue un encargo del obispo franciscano fray Mateo de Burgos a los escultores Pompeo Leoni y Giraldo de Merlo, que se construyó entre 1609 y 1613 en estilo manierista; la policromía fue realizada por los pintores Diego de Baeza y Mateo Paredes

En el interior, la mezcla de estilos deja sin aliento: desde la austeridad románica de sus inicios, pasando por el esplendor del gótico en las naves y el crucero, hasta la riqueza del barroco en el trascoro. Una de las joyas más admiradas es la capilla del Doncel, donde reposa Martín Vázquez de Arce en una escultura serena y sorprendentemente moderna: tumbado, con un libro entre las manos, como si la muerte no hubiera interrumpido su lectura.

Retablo de San Juan y Santa Catalina de Alejandría


La catedral ha sufrido guerras, incendios y reformas, pero ha sabido reinventarse sin perder su alma. En su claustro, con sus columnas tranquilas y su luz suave, se respira un silencio que parece venir de muy lejos. Hoy, sigue siendo el corazón espiritual y simbólico de Sigüenza, una ciudad que encuentra en esta catedral no solo su centro geográfico, sino también su historia viva.

Sepulcro del Doncel

En realidad la palabra Doncel se utilizaba para personas más jóvenes (entre 12 y 16 años)

Martín Vázquez de Arce, el Doncel de Sigüenza (1461—1486). Murió en combate en Granada, concretamente en la Acequia Gorda de la Vega, cuando este era aún un Reino nazarí y tenía veinticinco años. Su padre fue secretario personal de la familia de Mendoza, residiendo en la ciudad de Guadalajara, donde Martín se convirtió en paje del primer duque del Infantado. Tuvo una hija, de nombre Ana.


Quizás por el famoso sepulcro se ha convertido en una figura romántica porque a pesar de ser un "guerrero" se le reproduce como un "intelectual", que diríamos ahora (o en su época sería un eclesiástico), con un libro, leyendo, sereno... A pesar de ello, lleva la cruz de la orden de Santiago y la armadura en las piernas, que le identifica como un soldado. Aunque no hay certezas, parece que fue obra, el sepulcro, de Sebastián de Almonacid y que fue un encargo de su hermano, Fernando Vázquez de Arce. No se sabe tampoco la fecha de la escultura pero sí que ya en el año 1504 aparece citado. Está hecha en alabastro y al doncel le acompaña un paje en los pies y otros dos abajo sujetando su escudo de armas.

Claustro

El claustro es un cuadrado de cuarenta metros, adosado al muro norte

Las galerías son: la del norte como «Panda de San Sebastián» o «de la bodega»; la de poniente como «Panda del Palacio»; la del este como «Panda de los Caballeros» o «del Cabildo» (donde se encuentra un pequeño Museo Catedralicio que no debemos confundir con el diocesano, que está fuera de la catedral, en otro edificio), y la del sur como «Panda de Santa Magdalena». Tienen dos puertas de acceso al patio donde se encuentra un jardín y una fuente central de piedra. En todos sus muros tiene diversas sepulturas.

Museo Catedralicio

En el interior del templo encontramos el museo catedralicio
El Museo Catedralicio destaca por sus tapices flamencos que se realizaron en Bélgica (siglo XVII)

El Greco

Capilla de la Concepción
El mayor tesoro es una impresionante Anunciación del Greco

La capilla fundada por don Diego Serrano en 1509 es una joya del gótico flamígero. Su portada está ricamente decorada con motivos vegetales y grutescos, y la cierra una delicada reja forjada por el maestro Usón. En el interior, destaca la bóveda estrellada policromada y una decoración llena de símbolos y alegorías, que evocan un jardín celestial y el viaje del alma al paraíso. Aunque sobre todo destaca para el visitante la pintura de Doménicos Theotocópulos, una obra espiritual y luminosa, que representa con fuerza expresiva y alargadas formas el momento sagrado con un estilo muy personal y místico del artista en su etapa final.

Fuente de la Catedral

Destacan los sátiros que adornan sus tres caños y el diseño ondulado de su pilón


Sigüenza conserva vestigios de los acueductos renacentistas y barrocos que conducían el agua intramuros. De las varias fuentes que alimentaban, sobresale la edificada frente a la catedral en estilo barroco, en la que luce el escudo de la ciudad.

Museo Diocesano

Edificio que alberga el Museo Diocesano, Palacio de Luján
Con la entrada de la catedral puedes también entrar en este Museo Diocesano


El obispo Fernando de Luján, prelado seguntino entre |449 y |456, edificó su casa principal muy cerca de la catedral, sobre el cobertizo que permitía el acceso desde el templo a la calle del Hospital, corazón del arrabal norte de la ciudad. Luego fue la Casa de los Barrena, propiedad de la familia Gamboa durante casi 400 años, y tuvo varios usos en el siglo XX hasta que, en 1956, el obispo Lorenzo Bericiartúa la compró para convertirla en Museo Diocesano. Su sucesor, el obispo Laureano Castán, lo inauguró en 1968, tras reunir y preservar valiosas obras del patrimonio eclesiástico. Con el tiempo, el museo fue ampliado y, ya en el siglo XXI, bajo el obispo José Sánchez González, el edificio fue restaurado por completo, destacando la recuperación del patio y un tramo de la muralla medieval. Abajo algunas fotografías de aquellas piezas que me llamaron más la atención... 

Tallas policromadas de los siglos XIII a XVI.


Santo Entierro del sepulcro de Martin Fernández, Maestro de Pozancos del primer cuarto del siglo XVI
Tríptico de la Sagrada Familia de la segunda mitad del siglo XVI 

Plaza Mayor

Imagen panorámica de la Plaza Mayor desde la Catedral
Fue abierta la Plaza Mayor por el Cardenal Mendoza a finales del siglo XV, quien la adornó con soportales frente a la casa de la Tesorería, donde permanece su escudo
Además de la catedral, en la Plaza Mayor destaca el Ayuntamiento de Sigüenza


A principios del siglo XVI los soportales arquitrabados se sustituyeron por porticos de piedra, diseñados por Juan de Garay. Años más tarde. cuando la plaza se amplió dichos porticos se prolongaron hasta el actual Ayuntamiento, antiguo palacio de los Deanes. En el s. XVII se completó el frente oeste de la plaza con las Casas del Mirador. Desde sus balcones los miembros del Concejo asistían a las corridas de toros que alli se celebraban.

Casa del Doncel


La Casa del Doncel o palacio de los Marqueses de Bédmar es un edificio de estilo gótico civil ubicado en el barrio medieval, de tres pisos, construido en piedra sillar de caliza y arenisca. 

Tiene detalles mudéjares únicos y empezó a construirse en el siglo XIII

De sus primeros cimientos no quedan apenas restos y volvió a ser completamente levantado entre la segunda mitad del siglo XV y principios del XVI. En su larga existencia ha sido la estancia de personajes y familias ilustres, como los Vázquez de Arce y Sosa (de ahí llamarse la Casa del Doncel) y los Marqueses de Bédmar. A finales del siglo XX estaba en una situación de abandono, hasta que la Universidad de Alcalá se hizo cargo de ella. Es un pequeño museo, sala de lectura y aulario para cursos de verano.

Puertas y Murallas

De la muralla medieval de Sigüenza aún quedan en pie pequeños tramos de interés, torreones, pasadizos para conectar zonas extramuros y puertas de acceso. Es posible seguir el rastro a través de las portas, a continuación os dejo algunas fotografías de estas puertas: de la calle Peso y de los torreones, la del Sol, la del Hierro, la del Portal Mayo o la del Toril, entre otras.  

Puerta del Sol

Está orientada hacia la salida del sol, de ahí su nombre actual


Abierta en el siglo XIlI, en el lienzo este de la muralla románica. Con anterioridad se llamaba Puerta del Portalejo por su carácter de postigo. El adovelado de su arco de entrada se añadió en su restauración por la Escuela taller seguntina.

Puerta del Toril

La Puerta del Toril, también conocida como la Puerta de la Cañadilla

Es una de las puertas originales de las murallas del siglo XIII. Está ubicada justo en la Plaza Mayor del pueblo y, como se puede adivinar por su nombre, se utilizó durante las corridas de toros celebradas en la misma plaza. Los muros nacían junto al castillo y abrazaban la ciudad hasta unirse junto a la Catedral que, por aquel entonces, se encontraba en proceso de construcción.

Puerta del Portal Mayor

Esta puerta fue la principal de las que se abrieron en el siglo XIV en las murallas góticas de Sigüenza

En el siglo XV daba acceso a los arrabales occidentales de la ciudad, la Judería Nueva y la Morería, ubicada en la calle de Herreros. Su forma externa, arco abierto en la base de una recia torre, se asemeja a la cercana puerta del Arquillo del recinto románico. En el siglo XVI fue adornada intramuros con una imagen de la Virgen de las Victorias. El peralte de su arco es contemporáneo.

Puerta del Hierro

A principios del siglo XIII se reedificó esta puerta, alzada en el lienzo oeste de la muralla románica de Sigüenza, en sustitución de una de las puertas más antiguas de la ciudad

En su nueva fábrica se imitaron las puertas entre cubos de la muralla de Ávila. Durante años se celebró mercadillo ante ella. A través de su arco de entrada se accedía desde la ciudad al arrabal de la Morería, cuyo centro era la calle de Herreros, y, más tarde, a la Judería Nueva.

Intramuros, en una hornacina podemos contemplar una Inmaculada Concepción

Cubo del Peso

Este cubo, llamado así por estar ubicado en la calle del Peso, es uno de los mejores conservados de los recintos medievales de la ciudad de Sigüenza


Fue construido a principios del siglo XIV, durante la prelacía del obispo Simón Girón de Cisneros, financiado por el Concejo de la ciudad, denominándose entonces Torre Nueva. Era el bastión más elevado de la muralla gótica. En la actualidad, junto a él se alza el Centro Cultural del Torreón, dedicado al Padre José de Sigüenza, famoso monje jerónimo, historiador del Monasterio de El Escorial.

Iglesia de Santiago

Iglesia románica de finales del s. XII, y principios del s. XII

La iglesia de Santiago en medio del centro histórico de Sigüenza y cuya fachada recuerda a un templo romano. Encargaada por el obispo Don Cerebruno y construida entre los años 1156 a 1167. Estuvo abandonada por los daños durante la guerra civil española y comenzó su restauración en el año 2007. El portal de entrada tiene un busto del apóstol Santiago (abajo se puede ver mejor), y huellas del escudo de armas del obispo Fadrique de Portugal del siglo XVI.


Iglesia de San Vicente Martir

Iglesia románica del siglo XII

Tiene planta de una sola nave con ábside recto, campanario de factura moderna y un hermoso pórtico. Está, como se ve en la foto, flanqueada por edificaciones civiles en todos los flancos. En su fachada están las arquivoltas muy decoradas del pórtico y una imagen gótica de la Virgen. Es particular en cuanto a que su portada y el arco están descentrados. La Virgen se centra con relación a la calle San Vicente, que es la de subida (tal como es la toma de la foto). 


Plazuela de la Cárcel

Antiguo centro de la villa medieval, es uno de los lugares de la vida local, con bares y restaurantes 

Palacio de los infantes

La portada, flanqueada por pilastras toscanas, muestra en sus metopas niños con instrumentos musicales


Junto a la puerta de la claustra catedralicia construyó el arquitecto italiano Bernasconi un gran palacio barroco para los Infantes de Coro. Grandes ventanas y balcones lo adornan. El balcón del segundo piso lo enmarcan pilastras jónicas y lo remata una hornacina con la imagen de San Felipe Neri. Hoy pertenece a los Padres Josefinos.

La plaza de la Inquisición

Sigüenza, calle y plaza de la Bajada Cruz Dorada (antes plaza Cruz Verde, de la Inquisición)

Iglesia de Santa María

Fue construida entre los siglos XVIII y XIX en estilo neoclásico, contiene los restos de Manuel Fraile, que fue obispo de Sigüenza y patriarca de las Indias

Ermita de San Roque

La Ermita de San Roque es el edificio más antiguo del barrio barroco del mismo nombre; actualmente ha sido reformado para funcionar como sala de conciertos y exhibiciones

Ermita del Humilladero

La ermita se ha convertido hoy en la Oficina de Turismo

El añadido "del humilladero" se extiende en otros lugares, durante los siglos XV y XVI, y toma su nombre del lugar que se situaba a extramuros, en cruces de caminos a la entrada y salida, para facilitar la práctica religiosa de los transeúntes. Su construcción es de 1568 levantada en el cruce de caminos: el cordel de la Cañada Real o carretera de Medinaceli y el camino a Soria. La portada es renacentista y de bóvedas góticas.

Monasterio e iglesia de las Ursulinas

El Monasterio de las Ursulinas, era el antiguo convento carmelita de estilo barroco, que más tarde pasa a manos de los franciscanos, cuyo escudo luce en la ondulada fachada borrominesca de su Iglesia; el interior de la Iglesia no se puede visitar en la actualidad y el Monasterio se ha convertido en un colegio

Monasterio de Nuestra Señora de los Huertos  y Convento de las Clarisas


El monasterio de Nuestra Señora de los Huertos es un edificio conventual situado junto al parque de la Alameda, de estilo es gótico-renacentista y está habitado por una comunidad de monjas clarisas. Es un edificio comenzado a construir en el año 1512, a orillas del río Henares, donde hubo una antigua iglesia visigótica de principios del siglo XII. El uso monástico de la iglesia es moderno: se remonta a 1940, cuando se trasladaron a este lugar una comunidad de monjas clarisas, las cuales construyeron el convento anejo a la iglesia. Es una visita obligada para degustar sus dulces artesanales.


Su estilo es tardogótico con adornos platerescos

La Alameda

Es un parque urbano remodelado
En el Barrio barroco de San Roque, se sitúa La Alameda, o parque principal de la ciudad

Para comer...

Para finalizar no os podéis ir de Sigüenza sin comer cabrito, es el plato estrella que lo ponen en diferentes restaurantes de la ciudad, abajo os dejo con este suculento plato...

El cabrito de Sigüenza

Hasta la próxima, viajeros !!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡Oh! ¡Cómo me gusta Sigüenza! Para repetir y repetir. Encima, está cerca del bonito Barranco del río Dulce (a unos 15 kilómetros...).
Preciosas fotos, Paco.
Saludos,
CarmeLa