La Gran Mezquita de Casablanca

Mezquita de Casablanca

Puede considerarse como la Mezquita, e incluso el templo religioso, más grandioso de los construidos en los últimos años. De hecho su minarete es el más alto del mundo, con una altura de 200 m ¡doscientos! Esta obra es posible por haberse considerado un poco el proyecto personal del Rey Hassan II, aunque él no la vió terminada. Esta erigida sobre una especie de entrante al mar, de hecho está cerca del Faro de Casablanca, y esto se debe a que el Corán habla de que "el trono de Dios se levantará sobre el agua". Cuando llegué al patio desde el que se divisa la Gran Mezquita Hassan II, que es como se denomina, puede entender cómo en esta obra trabajaron casi tres mil obreros y que a sus obras de artesanía que hay en el interior se dedicaron casi otras diez mil personas.




Pero la grandeza del templo, incluso para los no creyentes, está en su interior, sólo la sala de oraciones ocupa una superficie de veinte mil metros cuadrados, que permite orar a la vez, dentro de la mezquita, a vienticinco mil musulmanes. Los mármoles, los suelos, las celosías, son realmente extraordinarios. Todo ello se completa con una zona baja para las abluciones, con cuarenta fuentes de marmol y dos hamamms o baños (las fotos más abajo). La Mezquita de Casablanca, claro está, es un objetivo de turistas, y como tal no se pierde la ocasión de obtener 120 Dirham (unos 11 €) por visita. El guía que me tocó a mí, al menos, no era muy amable y quería después de que habíamos pagado una propina añadida. Pero bueno Marruecos para eso es un país muy particular. Ah, el horario es el siguiente, las visitas son cada hora: a las 9, 10 y 11h. En verano hay visitas por la tarde, si cae en Ramadán o Viernes las visitas pueden reducirse. Más información en la web de la Mezquita, abajo la teneis...



Techo giratorio
El techo (como puede verse en la foto de arriba), está dividido en dos partes, y tiene un sistema de apertura como si fuesen las escotillas de la bodega de un barco, lo que puede convertir la Mezquita, en poco tiempo, de un sitio cerrado a una especie de patio abierto. En este sistema se ha empleado la tecnología que no se dá en otras grandes mezquitas. Ello hace que en el interior de la Mezquita, se aprecie el revoloteo de algunas pequeñas aves que se cuelan cada vez que se abre el cielo del templo.

1 comentario:

José Ramón Sanz dijo...

Añadir a lo dicho, que me parece muy acertado, algunas particularidades mas, como por ejemplo que el suelo de la mezquita dispone de calefacción radiante para que no se enfríen los pies, pues hay que entrar descalzo, o que la lámparas de cristal de murano pesan entre mil y mil doscientos kilos, o que la mezquita está provista de altavoces para amplificar la voz del imán imposibles de descubrir pues están perfectamente integrados en los artesonados de las columnas. También he de decir que hay muchos creyentes que se niegan a rezar en esta mezquita por que la están pagando a base de unos impuestos que les asfixian su precaria economía y que está hecha para impresionar a los de fuera, como todo dictador acostumbra a hacer, aunque lo paguen los de dentro. Todo ello no quita que esta obra sea algo digno de ver y de apreciar, es una maravilla, lástima que sea a ese precio.
JR.

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