Rávena la gran capital del arte bizantino

Rávena o Ravenna es sin duda la capital del arte bizantino en Italia. Está situada al norte, en la región de la Emilia-Romaña, entre el Mar Adriático (muy cerca) y las ciudades de Bolonia o Ferrara, muy cerca de San Marino, al sur, o de Venecia, al norte. No llega a los doscientos mil habitantes, es una ciudad mediana de Italia, aunque su fama es grande por sus monumentos bizantinos y paleocristianos.
Mausoleo de Gala Placidia.
El Mausoleo de Gala Placidia es uno de los puntos clave de la visita a Rávena. Se trata de la hermana del emperador Honorio. Es uno de los ocho monumentos de Rávena inscritos en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Aunque por fuera parezca austero, en el interior están los mosaicos más antiguos de Rávena y los mejor conservados.
Situación de Rávena



Pues no se si lo sabrán pero esto del cambio climático o de las subidas o bajadas del nivel del mar ya afectaba siglos a Italia, de hecho Rávena estaba construida sobre pilotes como Venecia. Hoy la ciudad se encuentra alejada varios kilómetros de lo que se denomina la Marina de Rávena. Su primer asentamiento se atribuye sin precisar a los tirrenos, los tesalios o a los umbros. Fue puerto romano, protegido por sus propias murallas, considerada como una importante estación de la flota imperial romana. De hecho Rávena siguió siendo un importante puerto de mar hasta principios de la Edad Media. 
El cambio de morfología de Rávena se produjo cuando una red de canales desviaron los ríos cercanos y secaron los pantanos cercanos, al objeto de reducir así la posibilidad de inundaciones y creando un amplio cinturón de tierra agrícola alrededor de la ciudad. Esa fue la razón de cómo el hombre cambió el destino marítimo de Rávena, hoy comunicada tan solo por un pequeño canal al mar. 
Ya en el blog hemos hecho referencia a Rávena en dos ocasiones:
 
Arriba la Catedral de Rávena.
Pero hoy les hablaremos de Rávena en general y con mayor extensión de sus grandes tesoros, haremos mención a su gloriosa época bizantina.


Arriba el Baptisterio ortodoxo de Rávena también llamado Baptisterio neoniano porque fue remodelado bajo el obispado de Neone, del 450 al 475. Era el baptisterio de la catedral original, que probablemente se construyó en la misma época, en el siglo V, pero que fue sustituida por otra levantada en el siglo XVIII.
Basílica de San Apolinar el Nuevo y el Palacio de Teodorico. Teodorico empleó arquitectos romanos para llevar a cabo este palacio. Teodorico y sus seguidores eran arrianos, pero mantuvieron pacífica coexistencia con los latinos. La iglesia de San Apolinar se construyó entre los siglos VI-VII y debe su nombre a que aquí se depositaron por la iglesia las reliquias del santo. 

Abajo, a la derecha, se observa el retrato del emperador Justiniano I, en San Apolinar el Nuevo.  Justiniano era fanáticamente ortodoxo, y opuesto tanto al gobierno ostrogodo como a la variedad arriana del Cristianismo. 
 
En 535 invadió Italia y en 540 conquistó Rávena, y en el año 568, puso aquí, en Rávena, la sede del gobierno romano oriental en Italia, conocido como exarca. Por este motivo, con frecuencia se pueden encontrar referencias a la ciudad como el Exarcado de Rávena. 
En el mosaico de la izquierda se aprecia como Rávena en estos siglos era un puerto donde recalaban las naves del Adriático.
 
    
Los mosaicos bizantinos de Rávena son de los más importantes del mundo.
Basílica de San Vital.
La Basílica de San Vital es otro de los templos más importantes del arte bizantino (arriba en la foto la cúpula central) y, como otros de la misma ciudad, se reformó por deseo expreso del emperador Justiniano a partir de construcciones anteriores. La obra se financió con el dinero del acaudalado banquero Juliano Argentario, de origen griego aunque supervisada por el arzobispo de la ciudad, Maximiano, quien la consagró en el año 547.
  

 
Museo Arzobispal de Rávena.
El Museo Arzobispal se encuentra al lado del Baptisterio de Neon y detrás de la catedral de Rávena. Entre las reliquias del museo se conservan fragmentos de mosaico de la primera catedral y la Capilla de San Andrés, que data de la época de los godos.
Iglesia de San Francisco
Esta iglesia románica del Siglo X es el lugar donde fue celebrado el funeral de Dante, en la misma hay un altar mayor anterior del Siglo V y destacan sus columnas de mármol griego y una cripta con fragmentos del pavimento de mosaico primitivo. 
Casa Minzoni, Gia' Lando
La Casa Minzoni es un tesoro del siglo XV, construido para Vitale Lando (Landi), el alcalde veneciano de Rávena (1461-1462). Podemos ver su escudo en el interior del patio. En 1823 la casa fue vendida a Francesco Minzoni que lo destinó a una de las primeras y más afamadas confiterías de la ciudad. La parte inferior del edificio fue cambiado en 1875, mientras que el resto de la casa es como era en su origen.
Para finalizar quisiéramos recordar que Rávena es, por supuesto algo más que su época bizantina, así en el siglo XV la ciudad fue anexionada a los territorios venecianos. Aunque en 1512, durante las guerras de la Liga Santa, Rávena fuera saqueada por los franceses y más tarde pasara a formar parte de los Estados Pontificios. Finalmente formó parte del nuevo reino unificado de Italia en 1871. Abajo en lo que hemos denominado "pasear por Rávena" podrás ver otra parte, también agradable de visitar de la ciudad de los mosaicos.


Pasear por Rávena
Pero independientemente de su riqueza de la época bizantina y anterior, aquí en Rávena se respira tranquilidad en sus calles. Es sin duda una ciudad agradable, amistosa para pasear.
   

¿Y para comer.... ?
Passatelli - l'osteria del Mariani, un restaurante que recupera un antiguo cine-teatro. Es un clásico, se inauguró en el año 1962 y tiene una pasta deliciosa, al menos a nosotros nos gustó mucho.


Tickets
El billete conjunto para entrar en los cinco sitios cuesta 9,5€ (actualizar precio aquí), dura siete días pero permite entrar solo una vez en cada iglesia/monumento.  Horarios: de 9:00 a 19:00 en verano, de 10:00 a 17:00 en invierno. Junto al ticket de entrada te entregan como ves en  la foto, un mapa que os ayudará a encontrar los monumentos. El ticket se vende en cada uno de los ocho monumentos a visitar.
Plano con los 5 lugares del ticket conjunto de Ravena.
(5 monumentos Patrimonio de la Humanidad por UNESCO)

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Hola, buenos días!
Solamente por ver esa joya arquitectónica bizantina de San Vital ya merece la pena y mucho ir a Rávena, aunque por lo que veo, toda Rávena vale más de una viaje.
saludos
CarmeLa