Ålesund ¡qué frio!

Ålesund con esa "Å" rara que es como una "o". Pertenece al Condado de Møre og Romsdal y es el centro de la región que lleva su nombre. Últimamente muy conocida la ciudad por ser puerto de recalada de los cruceros de los fiordos. Pero pocos conocen que es una ciudad muy importante en edificios del estilo modernista Art Nouveau. Ålesund es un pequeño municipio (aunque esté entre los más poblados de Noruega) que supera escasamente los sesenta mil habitantes. Llegamos en barco a eso de las diez de la mañana a Ålesund y nos recibe con frío y lluvia. A pesar de las inclemencias meteorológicas nos hemos atrevido a salir con la ropa que llevábamos, no muy apropiada para el particular "verano" noruego. Si hace este frío en agosto, imaginaros en febrero ¡tela marinera!
Ålesund a la llegada al puerto desde la mar
El centro de Ålesund, una de sus islas, está partida en dos como si de un canal se tratara.
Belleza natural por todas partes a la llegada a Ålesund
El fundador mitológico o real de la ciudad fue Gangerolf un personaje que se supone fue también el que inició la dinastía de los duques de Normandía en el siglo X. Para que os hagáis una idea en el siglo XIX la ciudad no llegaba a los ¡quinientos habitantes! Para colmo en el año 1904, la ciudad fue medio destruida por un incendio durante una sola noche, con la ayuda del viento norteño.

La ciudad fue reconstruida en piedra y ladrillo al estilo Art Nouveau, evitando las construcciones de madera que habían sido el origen del gran incendio devastador de 1904. Por eso la mayoría de los edificios fueron construidos en esa época, a la vez, siguiendo pautas parecidas que dan a la ciudad una imagen ordenada y bella, además de su cercanía a los canales.

La lluvia no cesa pero seguimos buscando rincones y fotografías de la arquitectura tan cuidada de Ålesund. Entre las calles numerosas esculturas que dan vida a una ciudad fría pero bella.
Tras paseos cortos por la lluvia intermitente del día nos planteamos subir al mirador del monte Aksla. 
Mirador del monte Aksla
Un arco iris ilumina el paisaje desde el monte Aksla entre las risas de las caras mojadas por este curioso clima de agosto.
Abajo podemos ver la ciudad desde el mirado de Aksla...
¡preciosas vistas!
Ya nos espera vigilante nuestro crucero ¡es hora de partir!
Espero no se enfríen y vean lo bonito de las ciudades noruegas, pequeñas y ordenadas.
!Saludos viajeros!

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