Cosas que ver en Xi'an (además de los guerreros)

Hay quien dice que Xi'an solo merece la pena por ver los guerreros de terracota. Está claro que este yacimiento arqueológico es una de las joyas de China y del mundo, y de la cual ya hablamos en este blog, pero muchos de los turistas que van a ver estos impresionantes guerreros se pasan por alto una ciudad de más de tres millones de habitantes y con una vida impresionante, además de ser una de las ciudades más antiguas de China. Hoy, por ello, les hablaremos de Xi'an como ciudad.
Murallas de Xi'an
Xi'an o Sian, es la capital de la provincia de Shaanxi en la llanura de Guanzhong en el noroeste de China, abajo podéis ver el mapa donde se aprecia su distancia desde las dos grandes capitales Pekín y Shanghái...

Llegamos a Xi'an en vuelo desde Beijing, un vuelo de China Eastern Line. En Xi’an ya sin prisas y con la lluvia, cogimos un autobús que nos llevaría al centro de la ciudad y de allí en taxi al hotel. Esta vez nos dábamos el lujo de un cinco estrellas, el Sofitel, por sesenta euritos la noche, una maravilla de hotel… ¡asustados nos quedamos al ver la habitación!
 
Lujo asiático en la habitación del Sofitel de Xi'an ...a precio de "clase media europea".
 
Por la noche la fina lluvia no nos dejó en paz, por lo que el paseo por el barrio musulmán fue un tanto complicado, con los coches, atascos, la gente de un lado para otro,… pero al final dimos con un bar con cervezas chinas muy frías (cayeron unas cuantas) y pinchitos “morunos” muy picantes, con patatas muy picantes y una especie de pan o torta también ¡muy picante! De vuelta en un tuc tuc de esos, pegando botes y hartándonos de reír. 
Los endiablados pinchitos del barrio musulmán de Xi'an
Tuc-tuc... bote a bote ¡como un loco!
Xi'an forma parte del renacimiento económico del interior de China, comenzado en los años sesenta, especialmente para las regiones central y noroeste, es fundamentalmente un importante centro cultural, industrial y educativo de la región centro-noroeste, con instalaciones para investigación y desarrollo, seguridad nacional y exploración espacial. 
Como os decía, se equivocaban los que me desaconsejaban quedarme un día más en Xi’an. Hay mucho que ver, al día siguiente, teníamos la duda de que era domingo, pero aquí como un jueves o cualquier día, nada cambia, así que nos hicimos la primera parada de bancos, hasta dar con el Banco de China, el oficial que es el que tiene el mejor cambio (olvídate de los hoteles y sobre todo del cambio del aeropuerto que es malísimo). Allí nos cambiaron 1€ a 7,95Y. El siguiente paso buscar un lugar donde desayunar, tarea difícil en China a no ser que quieras desayunar fideos o sopa. Tuvimos que buscar un Starbuck que al menos tenían cafés y cosas normales que desayunar. Hay al menos dos en Xi’an y este estaba además cerca de nuestro primero objetivo de la mañana, la Torre de la Campana en torno a la cual se agolpan numerosos centros comerciales y el bullicio es impresionante.
Grandes edificios y grandes centros comerciales -foto de abajo- (olvídate aquí del comunismo que todo es capitalismo del duro). Xi'an es una de las trece mega-ciudades emergentes, o megalópolis de China.
El área metropolitana de Xi'an-Xianyang tiene una población de... ¡12.9 millones! 
Museo de Historia
Después del café y la torre nos encaminamos hacia el sur en busca de la puerta de la muralla, pero antes nos desviamos hacia un mercadillo muy interesante que nos llevó al Palacio o Museo del Bosque de las Estelas. Aunque hacía calor la arboleda y las callejuelas estrechas hicieron la mañana muy agradable, para luego continuar ya fuera de la muralla, caminando hacia el Museo de Historia de Shaanxi, otro montón de gente en las colas, de hecho a la salida vimos el cartel de todas las entradas del día vendidas. Un lugar interesante con tres salas, una más grande abajo y las otras dos arriba (ya hice un post con el Museo).


Espectáculo de agua en
la Pagoda del Ganso Grande 
Peluquería express 
Casi agotados, a las cuatro y media de la tarde nos fuimos a la “Pagoda del Ganso Grande” (de esta pagoda ya hicimos una entrada en el blog). Una paradita porque ya el calor hacía mella y nos tomamos un par de cervecitas Tsingtao. Y luego delante de la pagoda nos encontramos (la guía no decía nada) con un auténtico espectáculo de una fuente enorme con un montón de chinos alrededor que se movía al ritmo de la música a toda pastilla, nos contagiamos del ambiente y empezamos a bailar y a movernos, qué divertido todo. Luego unos jóvenes (los pocos que hablan algo inglés) nos acompañaron al complejo de la pagoda y de los templos anteriores donde la gente pone unas varitas que quema y luego reza, nos pareció que el maoísmo como el estalinismo en la URSS no han logrado aquí tampoco acabar con la religión. 

Juegos de mesa en la propia calle
"Restaurante" ambulante 
Un ricshaw
Carteles patrióticos
Luego la mayor aventura, estábamos muy, pero que muy lejos del hotel y ningún taxi nos quería coger, no entendemos mucho por qué, le decíamos donde queríamos ir y se iban sin dar explicaciones, así que al menos un ricshaw se brindó a llevarnos, volver a la aventura de saltos y cruces de avenidas con ese pequeño “carromato”, de hecho en una ocasión se metió por un camino medio asfaltar y nos tuvimos que bajar y empujar para sacarlos de un hoyo, pero lo pasamos muy bien. 
Con la sonrisa de estos chicos de Xi'an me despido hasta la próxima entrada
¡Saludos viajeros!


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2 comentarios:

Raúl dijo...

Para mí fue la gran sorpresa positiva de mi viaje a China, me encantó pasear y comprar comidas en los puestos del barrio musulmán. Guardo muy buen recuerdo de un paseo alrededor de la muralla de la parte antigua en una bici alquilada. Enhorabuena por la nueva imagen, muy chula, saludos viajeros.

Paco Piniella dijo...

Gracias Raul