 |
| La pregunta es: ¿qué fue de la poderosa Augusta Emerita cuando cayó el Imperio Romano? |
Mérida en el periodo posterior a Roma, el de los visigodos, también fue una ciudad de gran importancia y llegó a ser capital del reino visigodo, manteniendo su relevancia administrativa tras la caída de la metrópolis del Imperio. En la etapa islámica, desde el año 713, en que la ciudad fue conquistada por los musulmanes, se levantó la Alcazaba y permaneció bajo dominio musulmán durante cinco siglos. Hasta que en 1230 fue reconquistada por los cristianos. En la actualidad, para que Badajoz y Cáceres no compitieran en la autonomía de la región, se decidió la medida salomónica de convertirla en la capital de la comunidad autónoma de Extremadura, sede de sus instituciones. Además es un importante nodo turístico reconocido por la UNESCO desde 1993 gracias a su conjunto arqueológico romano, del que hemos hablado en la PRIMERA PARTE de «Qué ver en Mérida».
En esta SEGUNDA PARTE veremos:
(II) Mérida visigoda, árabe y cristiana
- Colección de Arte Visigodo en el MNAR
- Basílica de Santa Eulalia
- Alcazaba
- Conventual de Santiago
- Concatedral de Santa María
- Palacio de los Corbos
- Iglesia de Santa María
- Parlamento de Extremadura
- Palacio de la China
- Plaza de España
Colección de Arte Visigodo en el MNAR
Entre los siglos V y VI, Mérida pasó por un periodo de fuertes cambios y conflictos. Tras la entrada de vándalos, suevos y alanos en Hispania en el 409, la ciudad quedó primero bajo dominio alano, hasta que los visigodos, al servicio del Imperio romano, derrotaron a estos pueblos y devolvieron brevemente el control a Roma. En el 439, los suevos conquistaron Mérida y la convirtieron en una de las capitales de su reino, aprovechando la debilidad del Imperio y el apoyo de las élites locales. Su dominio terminó en el 456, cuando los visigodos derrotaron definitivamente a los suevos.
Las piezas arqueológicas del periodo visigodo están en la segunda sede del
Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, en Iglesia de Santa Clara,
una antigua iglesia barroca fundada en 1602, junto con un convento anejo para acoger monjas clarisas, en cuya construcción llegó a trabajar el célebre pícaro Estebanillo González. La entrada es gratuita. Su formación se remonta al Renacimiento, momento en el cual algunos personajes notables de la ciudad comenzaron a atesorar elementos arquitectónicos visigodos para disponerlos, en ocasiones, como exorno de sus palacios. Tal es el caso del palacio del Duque de la Roca, derruido a finales del siglo XIX, que decoraba su fachada con pilastras y canceles, y del que proceden un buen número de piezas que aquí se exponen. Las series emeritenses se completan con piezas, descontextualizadas, procedentes de distintas zonas de la ciudad y de excavaciones sistemáticas de Mérida o de sus alrededores, como San Pedro de Mérida, Casa Herrera o Cubillana.
 |
| Sede de la Colección Visigoda, con el monumento al arqueólogo José Álvarez Sáenz de Buruaga; la portada oriental es a la calle santa Julia, de estilo toscano, con frontón partido y, en su centro, una imagen de Nuestra Señora de la Antigua, retallada sobre una pieza romana |
 |
| Epigrafe con decoración de la iglesia de Santa Maria, grabado sobre un bloque de época romana |
«Fue dedicada esta iglesia a nombre de la gloriosisima Madre de Nuestro Señor Jesucristo, según la carne y Princesa de todas las vírgenes y Reina de todos los pueblos de la fe católica, bajo cuya ara sagrada se guardan reliquias de la cruz de Nuestro Señor, de San Juan Bautista, de San Esteban, San Pablo, San Juan Evangelista, San Jacobo, San Julián, Santa Eulalia, San Tirso, San Ginés, Santa Marcilla, en el día 8 anterior a las kalendas de febrero»
 |
| En esta fotografía se puede ver la única sala de exposición |
 |
| Colección de cerámica visigoda |
 |
| Símbolos paleocristianos |
La Iglesia emeritense, merced, entre otras causas, a generosas donaciones, adquirió una solidez económica envidiable. Llegados de fuera de la ciudad o formados intelectualmente en ella, la fama y carisma de los obispos emeritenses muy pronto habría de traspasar fronteras. La iglesia principal (eccesia senior) era la catedral, bajo la advocación de Sancta Maria o Sancta Iherusalem, en la que tenían lugar los actos más representativos y solemnes del calendario litúrgico. Fue sede, igualmente, del Concilio del año 666, que reunió en la ciudad a un buen número de obispos y séquito.
Los distintos invasores se alternaron hasta que con los visigodos se instaló un gobierno estable. La aristocracia goda ocupó los puestos de responsabilidad de la administración, tanto civil como militar, iniciándose un periodo de convivencia con el elemento hispano-romano, que dio como resultado una mejora de las infraestructuras de la ciudad, dañadas por los acontecimientos bélicos.
Entres los elementos más importantes de la colección visigoda del MNAR están los cimacios, los canceles, y los pilares y pilastras. Abajo algunas fotografías de estas piezas...
CIMACIOS: Los cimacios son elementos arquitectónicos en forma de pirámide truncada invertida que, superpuestos a los capiteles, ofrecían una superficie extensa sobre la que equilibrar las cargas de los arcos en las edificaciones visigodas. Los tipos son muy variados y van desde ejemplares muy planos hasta los de forma cúbica, muy cercanos a los cimacios-imposta bizantinos, de los que parecen derivar los emeritenses. En la arquitectura visigoda los cimacios cumplieron una doble misión: la tectónica y la ornamental, destacando los temas cruciformes y vegetales.
CANCELES: Los canceles son piezas destinadas a acotar espacios dentro de la iglesia en orden a su organización jerárquica, prescripciones litúrgicas y, particularmente, ceremoniales. En las iglesias visigodas era frecuente la compartimentación de espacios, con objeto de establecer diferencias de categorías entre el lugar sagrado del santuario (sanctuarium), es decir el sector destinado a los miembros del clero, y el espacio reservado a los fieles. Así, al menos, se recoge en ciertos testimonios literarios, como cánones conciliares, que claramente especifican lugares perfectamente diferenciados para el obispo y levita (junto al altar), el clero restante (en el coro) y el pueblo que asistía a los oficios sagrados (fuera del coro). El repertorio decorativo desplegado en los canceles emeritenses está en armonía con el de otras piezas de esta Colección, teniendo especial protagonismo los extraídos directamente del vocabulario ornamental romano.
PILARES Y PILASTRAS: Los pilares son elementos arquitectónico-decorativos prismáticos compuestos de basa (no siempre fuste y capitel, con decoración en sus cuatro frentes. Su función es meramente tectónica, es decir que se trata de elementos constructivos exentos preparados para recibir las cargas de los arcos y cubierta del edificio que sustentaban. Las pilastras se diferencian de los pilares en que únicamente presentan dos o tres caras labradas, lo que indica a las claras que iban adosadas a los muros, dejando visibles solo los frentes decorados. Tenían, por consiguiente, una función meramente ornamental. Al ser elementos descontextualizados y no existir paralelos en que basarse, es muy difícil saber la ubicación de los edificios en que se insertaron. Tal vez se encontraran en pórticos o atrios, si seguimos la pauta de ciertos pórticos altomedievales italianos.
Basílica de Santa Eulalia
Del periodo en que Mérida quedó firmemente integrada en el reino visigodo destacan importantes restos arqueológicos, como enterramientos de mujeres nobles de origen germánico y la basílica paleocristiana de
Santa Eulalia, símbolo del cristianismo temprano en la ciudad.
Aunque la parte más importante está en el museo, en esta antigua iglesia, que fue la original sede del museo hay algunas piezas interesantes de la Colección Visigoda en una sala de esta iglesia: piezas de pequeño formato, fundamentalmente cerámica y bronces y mármoles, que sirvieron para ornar la arquitectura religiosa del periodo comprendido entre los siglos V y VIII.
Fue el primer templo cristiano erigido en Hispania tras la Paz del Emperador Constantino. Luego se volvió a restaurar en el siglo XIII, sobre la misma planta, aprovechando algunos materiales, tras la reconquista de Mérida por el rey Alfonso IX. En la actualidad tiene planta basilical, con tres naves que terminan en tres ábsides semicirculares. Aunque en la cabecera, siguen los restos de la basílica paleocristiana y visigoda.
 |
| Portada románica |
El núcleo que centró la devoción de los emeritenses en la época visigoda fue el dedicado a la mártir local, la joven Eulalia, muerta en el año 304 y cuyo culto movió la peregrinación desde lugares lejanos, más allá aún de las fronteras de Hispania; aquí, en la Basílica de Santa Eulalia, se había erigido un túmulo en honor de la santa emeritense, martirizada a comienzos del siglo IV d.C.
Los habitantes de la Mérida visigoda vivían bajo la superestructura eclesiástica que entonces regía, como primer poder. La iglesia catedral de Santa María o Santa Jerusalén, precedente de la iglesia actual de Santa María, seguramente fue uno de los primeros edificios cristianos de Mérida. Contaba con un baptisterio dedicado a San Juan y junto a ella se erigió el palacio episcopal. Edificada como basílica martirial en memoria de Eulalia de Mérida, se convirtió, durante los albores de la Edad Media, en lugar de peregrinaciones que llegaban desde toda Europa y África.
 |
| En el atrio de la basílica se encuentra el famoso «Hornito», uno de los lugares más populares y queridos de la ciudad por su vínculo con el culto a Santa Eulalia; la tradición dice que se levantó justo en el lugar donde la joven mártir sufrió su martirio, lo que lo convierte en un punto clave para los devotos |
En realidad, el «Hornito» es una pequeña capilla votiva pensada para que los peregrinos pudieran rezar a la santa en cualquier momento, sin necesidad de entrar en la basílica. Además, en su estructura se reutilizaron restos de un antiguo templo romano dedicado al dios Marte, donde aún puede leerse una inscripción que recuerda su consagración: MARTI SACRVM VETTILLA PACVLI (Consagrado a Marte. Vettilla, esposa de Páculo)
La cripta de Santa Eulalia
Originalmente la iglesia se levantó en el siglo IV, sobre el túmulo funerario de Santa Eulalia y en las inmediaciones del lugar donde, según la tradición, fue inmolada.
 |
| Las excavaciones realizadas en el subsuelo de la Basílica desde 1990 sacaron a la luz el impresionante recinto subterráneo, hoy visitable |
 |
| Mausoleo romano de la época Alto Imperial bajo, hallado durante los trabajos de rehabilitación de la plaza de la Basílica de Santa Eulalia, bajo el histórico «Hornito» |
 |
| En este espacio hubo casas romanas entre los siglos I y III y posteriormente, en el siglo IV, se estableció una necrópolis cristiana en la que se levantó un edificio tumulus en memoria de Santa Eulalia de Mérida a partir del cual se empezó a construir la basílica, que se ha ido transformando con los siglos venideros |


El asedio de Mérida
El asedio de Mérida fue un prolongado cerco militar que tuvo lugar entre finales del año setecientos doce y mediados de setecientos trece, cuando las fuerzas omeyas en plena expansión en la península Ibérica sitiaron la importante ciudad visigoda de Emerita (Mérida). Este asedio es considerado una de las resistencias más duraderas frente al avance musulmán en Hispania, ya que la guarnición y la población defendieron la ciudad durante más de catorce meses antes de rendirse ante el ejército califal.
 |
| Al Razi (Abū Bakr Muhammad ibn Zakarīyā al-Rāzī), sabio persa elogió la ciudad de Mérida |
Mérida era entonces un centro urbano estratégico y religioso con una imponente muralla romana y numerosos templos e iglesias, lo que explicaba su valor para ambos bandos. La caída tras el largo cerco permitió a los omeyas saquear y desmontar muchos edificios importantes y consolidar su dominio en la región, avanzando así en la conquista de la península.
La Alcazaba
La alcazaba árabe de Mérida, no es cualquier alcazaba, es la más antigua fortificación musulmana de la península ibérica que se conserva, construida por Abderramán II en el año 835 d.C.
 |
| En el año 713 las tropas islámicas, tras un pacto de capitulación después del asedio, que antes hemos comentado, conquistan la ciudad visigoda de Emerita desde entonces conocida como Mārida |
 |
| Desde aquí las tropas de Abderramán II intentaron controlar las continuas revueltas de la ciudad; para levantar esta fortaleza militar los musulmanes desmontaron la antigua Puerta del Puente y parte de la muralla romana; desde el espacio conocido como Alcazarejo se controlaba el acceso a la ciudad desde el puente sobre el río Guadiana. |
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Bendición de Dios y Su protección para los que obedecen a Dios. Ordenó construir esta fortaleza y servirse de ella como refugio de los obedientes el emir Abd al-Rahman, hijo de al-Hakam –glorifíquele Dios–, por medio de su camil Abd Allah, hijo de Kulayb b. Talaba, y de Hayqar b. Mukabbis, su sirviente [y] Sahib al-bunyan, en la luna del postrer rabi del año doscientos veinte (Inscripción a la entrada de la Alcazaba)
 |
| La muralla que se ve en la fotografía sirvió para delimitar la ciudad de Augusta Emerita y fue construida por los romanos y reforzada posteriormente por los visigodos |
 |
| Con la llegada de los musulmanes algunos tramos de la muralla romana fueron desmontados, aprovechando gran parte del material para construir la Alcazaba como se ve en la ilustración |
Se accede por una doble escalera desde el piso bajo de una torre, com pueden verse en las fotos más abajo. Obsérvese también las dos pilastras de una de las entradas, «recicladas» de algún edificio visigodo, con motivos vegetales que forman círculos alrededor de racimos y palmetas en sus frentes.
Conventual de Santiago
En 1230 entran las tropas del Reino de León, comandadas por el rey Alfonso IX conquistaron Mārida; hombres procedentes de Toro, Ledesma y Zamora lucharon ante una guarnición andalusí mermada que esperaba refuerzos desde Córdoba. El rey entregó el dominio de Mérida al arzobispado de Santiago de Compostela y este, finalmente, acordó con la Orden de Santiago el reparto de la ciudad entre ambas instituciones a cambio de garantizar su defensa.
 |
| Los caballeros de la Orden de Santiago habilitaron en el ángulo norte de la alcazaba varias dependencias, y a principios del siglo XVII acogió la sede del Priorato de San Marcos de León |
 |
| Todo este conjunto fue rehabilitado a finales del siglo pasado para servir como sede de la Presidencia de la Junta de Extremadura (Esta foto no es mía, ©Turismo de Mérida) |
 |
| La concatedral de Mérida se levanta sobre la antigua catedral visigoda de Santa Jerusalén, que fue sede del arzobispado en época visigoda, se encuentra en la Plaza de España, en el centro de la ciudad |
Con la llegada de los musulmanes, la comunidad cristiana abandonó la ciudad llevándose sus reliquias, entre ellas las de Santa Eulalia, y Mérida perdió su importancia religiosa, que más tarde se trasladó oficialmente a Santiago de Compostela. Tras la reconquista cristiana, se inició la construcción de una capilla dedicada a Santa María sobre los restos del templo visigodo. En 1479 se amplió hasta dar forma al edificio actual, pensado como iglesia principal de la ciudad. Ya en el siglo XVI se añadieron varias capillas que completaron el conjunto que hoy conocemos. (Desgraciadamente intenté en dos ocasiones entrar y no me fue posible),
Palacio del Conde de los Corbos
 |
| Palacio de los Corbos, conocido popularmente como la Casa de los Milagros, construido en el S. XVI de estilo renacentista, sobre restos del Templo de Diana; se expropió en 1972 para adecuar el área del templo |
Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen
El convento de los franciscanos descalzos, que originalmente estaba junto a la ermita de Nuestra Señora de la Antigua, se trasladó en la primera mitad del siglo XVIII a una zona que por entonces quedaba a las afueras de la ciudad. La iglesia del convento, hoy dedicada a la Virgen del Carmen, es sencilla pero elegante, con un barroco muy sobrio, que alcanza su punto más destacado en el camarín de la Virgen.
Parlamento de Extremadura
 |
| La sede de la Asamblea de Extremadura desde 1983 se encuentra en el antiguo Hospital de San Juan de Dios (un edificio barroco del siglo XVIII) situado en el centro de la ciudad |
Palacio de la China
 |
| El Palacio de la China se construyó en 1928 como galería comercial por el comerciante Bartolomé Gil, debe su nombre a los motivos orientales con los que está decorado; es de estilo ecléctico combinando el neomudéjar con el regionalismo historicista sevillano |
Plaza de España
 |
| Plaza de España, donde se encuentra la Concatedral, el Ayuntamiento y el Palacio de la China |
Y creo que con esto doy por terminado las dos entradas dedicadas a Mérida. Espero les pueda ser útil si van a esta ciudad, especialmente si son unos enamorados del patrimonio histórico, especialmente de la huella que dejó el Imperio Romano en España. Hasta la próxima !!
Comentarios